
Ciudad de México, 15/06/2026 (Más).- La Conferencia del Episcopado Mexicano (CEM) convocó a una jornada nacional los días 20 y 21 de junio para recordar a las víctimas de desaparición y violencia en el país, en el marco del cuarto aniversario del Diálogo Nacional por la Paz, e hizo un llamado a fortalecer la construcción de la paz mediante el diálogo social, la participación comunitaria y la exigencia de autoridades con integridad.
Mediante un comunicado fechado el 14 de junio y firmado también por organizaciones como Jesuitas México, la Iglesia Católica señaló que la violencia no solo provoca muertes y desapariciones, sino que también debilita la vida social e inhibe la participación ciudadana, por lo que consideró necesario impulsar espacios de encuentro y reconciliación.
El documento subraya que “construir la paz implica sanar la herida de los desaparecidos”, atender a los jóvenes en situación de vulnerabilidad y fortalecer las instituciones, mediante verdad, voluntad política y reparación del daño.
Como parte de la jornada, la CEM convocó a acciones específicas. El sábado 20 de junio se propone colocar un listón o banderín blanco en casas, escuelas y centros de trabajo como símbolo de paz, además de tocar las campanas de las iglesias a las 15:00 horas como llamado a la reconciliación nacional.
Para el domingo 21 de junio, la Iglesia pidió colocar fotografías de personas desaparecidas en los altares durante las celebraciones religiosas, elevar una oración especial por las familias buscadoras e invitar a adolescentes y jóvenes a participar en las ofrendas como signo de acompañamiento y esperanza.
Asimismo, el Episcopado Mexicano llamó a quienes aspiren a cargos de elección popular a actuar con integridad y autonomía frente a grupos delictivos, al señalar que la construcción de la paz requiere autoridades con capacidad de imponer límites a la criminalidad dentro y fuera de las instituciones.
El llamado a la jornada ocurre días después de que la CEM advirtiera sobre el riesgo de que el Mundial de futbol 2026 se convierta en un “distractor de los dolores” del país, al señalar que México enfrenta profundas divisiones sociales, políticas y económicas.
En ese contexto, el arzobispo primado de México, cardenal Carlos Aguiar Retes, destacó el papel del deporte como espacio de fraternidad y dirigió un mensaje a los jugadores del torneo, al señalar que tienen la oportunidad de promover unidad y esperanza en un momento de polarización social.
La apertura del Mundial 2026 en el Estadio Azteca estuvo acompañada por protestas de colectivos que exigen justicia por personas desaparecidas, lo que derivó en enfrentamientos con elementos de seguridad durante las manifestaciones realizadas en las inmediaciones del recinto.
Con información de Massinformación.