Llegar al presidente

Colaboración especial / Katya Galán

     Probablemente haciéndose pasar por reportero, aprovechando la política incluyente de dar paso a todos los medios sin importar su relevancia mediática, el hombre burló la seguridad para ingresar en Palacio Nacional y llegar hasta el lujoso e histórico Salón Guillermo Prieto, antigua sede de la Tesorería de la Federación, donde cada mañana se llevan a cabo las famosas conferencias de prensa del presidente Andrés Manuel López Obrador.

     Mientras en el audio del recinto se escuchaba el reporte del titular de la Profeco sobre los precios que ofrecen las gasolineras en el país, los espectadores tenían puesta su atención en la escena que se desarrollaba detrás del funcionario. En algún punto, el propio Ricardo Sheffield prestaba más atención a la inesperada visita que a su propia participación. La cual parecía continuar en modo automático: con sonrisa nerviosa, volteaba intentando enterarse de lo que sucedía a su espalda.

     El joven se aproximó al mandatario, se medio acomodó el cubrebocas al tiempo que AMLO lo tomaba del brazo en señal de apertura a escuchar lo que tenía que decirle mientras, con un gesto, rechazaba la asistencia del elemento de seguridad. Entonces, ambos se inclinaron para escucharse mutuamente y así, como si por treinta segundos desaparecieran las diferencias jerárquicas, conversaron. En ese momento subió al templete Leticia Ramírez, directora de Atención Ciudadana de Presidencia, quien recibió indicaciones y se retiró junto al desconocido personaje para atender su problemática. Más tarde nos enteraríamos de los detalles: José Luis, de 31 años, dice haber estado privado de su libertad durante dos años; que se trató de una injusticia porque le sembraron droga; que, derivado de la misma situación, no ha podido rehacer su vida, y que no se le permite ver a su hija.

     La escena por sí misma detona varias reflexiones por todo lo que implica. Pero, la historia que nos cuentan sobre José Luis pone el dedo sobre llagas muy rancias y mal olientes que provocó y dejó profundizar el antiguo régimen volviéndose más y más dolorosas con el paso del tiempo y la acumulación de víctimas. Junto con la historia, nos fueron revelados datos muy preocupantes sobre el número de casos con acusaciones de tortura e irregularidades en los procesos judiciales.  Principalmente relacionadas con la desigualdad e ineficiencia con la que ha operado históricamente el Sistema de Justicia Mexicano y especialmente el Sistema Penitenciario que, puede ser de todo, menos reformatorio.

     Una de las reflexiones más apremiantes que surgen, tal vez por lo alarmante que resulta lo que muchos consideran un descuido del resguardo presidencial, trata sobre qué tan seguro es dar acceso a las mañaneras a cualquier persona que se presente con un gafete que diga “Prensa”, sin acreditaciones previamente documentadas y sin otro protocolo que formarse temprano para “alcanzar” lugar. Al cuestionarlo, el mandatario zanja el tema insistiendo en que no son necesarios cuerpos ni medidas especiales para su protección, manteniendo la política de cercanía y apertura que ha caracterizado su quehacer político y que fue determinante para llevarlo a la presidencia.

     Fue con esa misma cercanía que a la mayoría sorprende en un jefe de Estado, que recibió la mañana del 1ero de marzo al hombre que, desesperado, se arriesgaba a ser detenido con tal de hacerse escuchar por el presidente. Y el presidente, sin alterarse, sin impacientarse, con el temple que otorgan décadas de lucha social, de sortear todo tipo de amenazas y obstáculos derivados de enfrentar a lo que bien llama “la mafia del poder”, lo tomó por ambos brazos, con la confianza de quien sabe del cariño y el respaldo que le brinda el pueblo y lo escuchó.     

Twitter: https://twitter.com/Katyagalanu 

Tips al momento

Con mensaje se sabría qué militantes de Morena apoyan a su candidato

A través de los mensajes de las redes sociales como el WhatssApp se dio a conocer un promocional del aspirante por Morena, Juan Carlos Loera de la Rosa donde presenta lo que él llama “Mis 5 por Chihuahua”.

Juan Carlos Loera, está promoviendo una cadena para que los contactos de los chats reenvíen a  sus amigos y familiares. Pretende que esta estrategia sea viral y generar comunidad con fines electorales.

Hasta el momento, las campañas llevan activas 15 días, donde el candidato ha recorrido varios municipios y comunidades en el estado de Chihuahua, se ha dicho que está tocando puerta casa por casa con sus brigadas.

Sin embargo esta nueva modalidad virtual de su campaña bien podría medir a los simpatizantes y militantes  de Morena que verdaderamente están con el candidato. No se descartaría les pidan cuentas sobre quiénes sí reenvíen este mensaje.


Vacunas en la Sierra enfrentan una negativa de ciudadanos y delincuencia

¿Cuántas serían las vacunas anticovid que se echaron a perder en la zona serrana del estado de Chihuahua? Pues pobladores de distintas regiones señalaron que muchos  de los residentes en aquellos lugares en su mayoría rarámuris se negaron a que les aplicaran la dosis.

Además en los poblados más cercanos al estado de Sonora, las brigadas de vacunación fueron retenidas por varias horas por grupos armados donde también trascendió que las dosis de vacunas que llevaban se echaron a perder

Todo esto ante una mala organización, en lugar de aplicar en las zonas más concurridas y a los médicos particulares a quienes se les han negado las vacunas

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