
La diputada Paulina Rubio Fernández (PAN) propuso una iniciativa que reforma y adiciona los artículos 66 y 67 de la Ley General de Protección Civil, en materia de prevención de desastres naturales, con el fin de que el gobierno cree un Fondo de Desastres Naturales.
La propuesta precisa que el Gobierno Federal creará el Fondo como un instrumento financiero dentro del Sistema Nacional de Protección Civil, para apoyar a las entidades federativas y a las dependencias de la Administración Pública Federal, en la atención y recuperación de los efectos que produzca un fenómeno natural.
Precisa que el fondo económico operará bajo los principios de corresponsabilidad, complementariedad, oportunidad, transparencia y necesidades de los diversos órdenes de gobierno, de conformidad con los parámetros y condiciones previstos en sus propias reglas de operación.
La iniciativa, turnada a la Comisión de Protección Civil y Prevención de Desastres, puntualiza que el Fondo de Desastres Naturales será constituido por la Secretaría de Hacienda y Crédito Público como fideicomitente.
Añade que la fiduciaria realizará todos los actos necesarios para su operación y el cumplimiento de su objetivo.
En su exposición de motivos, la legisladora explica que anteriormente el Fondo de Desastres Naturales (Fonden) fue un instrumento del Sistema Nacional de Protección Civil, mediante el cual y a través de sus reglas de operación, apoyaba a las entidades federativas de la República Mexicana, así como a las dependencias y entidades de la Administración Pública Federal, en la atención y recuperación de los efectos de un fenómeno natural.
Sin embargo, apunta, el Gobierno Federal decidió desaparecerlo en 2020 por una supuesta opacidad y corrupción que jamás se probó.
El problema, subraya, es que este Fondo nunca se sustituyó con ninguna otra figura que cumpliera con sus objetivos, ni se cuenta con recursos suficientes que permitan a la Federación atender casos de urgencia por desastres naturales.

No hay que creerse tanto eso de que los morenistas están muy enojados con las legisladoras Rosana Díaz y Edith Palma, o que las quieren correr de Morena, no, todo pinta a que es lo contrario y que sus ausencias a la sesión del 16 de diciembre que le permitió al PRIAN tener mayoría para un crédito de 3 mil millones de pesos al gobierno de Maru Campos, o ¿estaban bien planeadas, para un show? o ya se les pasó “la rata”.
Edith Palma y Rosana Díaz, acusaron de linchamiento en su contra, incluso un días después de la ausencia de la sesión del crédito, previo a una reunión de la diputación permanente , Rosana Díaz y Pedro Torres, cruzaron comentarios, siendo los medios de comunicación testigos, en donde ella le cuestionaba al legislador el haber traicionado la amistad, y no haberla defendido o apoyado.
El grupo parlamentario había sostenido una actitud de exclusión, aplicando la ley del hielo a la diputada Rosana Díaz. Ella incluso anunciaba denuncias contra el coordinador Cuauhtémoc Estrada por presunta violencia política por razones de género por supuestos hechos sistemáticos hacia su persona, denuncia que quedó sólo en la expresión.
Dicen que en política no hay casualidades, no se mueve una pieza sino hay consenso de la fracción parlamentaria, incluyendo el respaldo del coordinador de los diputados, Cuauhtémoc Estrada.
Hoy la situación ha cambiado hacia el trato a Rosana Díaz, tal parece que la levantaron el castigo, las malas caras y el silencio. Ella misma lo confirma a través de sus redes sociales, en donde aparece junto a Pedro Torres, muy felices, en tour de diversión por la Mina La Prieta en Parral, aprovechando que este viernes se reúne la Mesa Directiva del Congreso de la que ambos morenistas forman parte.
Lo bueno es que ya han limado asperezas en la bancada, ya el ambiente era muy tenso, hoy tal parece que el GPMorena estaría rectificando de su proceder en contra de las diputadas, que todo pudo haber sido un malentendido, un show, o que de plano no tienen porque andarse bronqueando con denuncias de intentos de expulsión o de registros de agresiones políticas en los órganos electorales.

No hay que creerse tanto eso de que los morenistas están muy enojados con las legisladoras Rosana Díaz y Edith Palma, o que las quieren correr de Morena, no, todo pinta a que es lo contrario y que sus ausencias a la sesión del 16 de diciembre que le permitió al PRIAN tener mayoría para un crédito de 3 mil millones de pesos al gobierno de Maru Campos, o ¿estaban bien planeadas, para un show? o ya se les pasó “la rata”.
Edith Palma y Rosana Díaz, acusaron de linchamiento en su contra, incluso un días después de la ausencia de la sesión del crédito, previo a una reunión de la diputación permanente , Rosana Díaz y Pedro Torres, cruzaron comentarios, siendo los medios de comunicación testigos, en donde ella le cuestionaba al legislador el haber traicionado la amistad, y no haberla defendido o apoyado.
El grupo parlamentario había sostenido una actitud de exclusión, aplicando la ley del hielo a la diputada Rosana Díaz. Ella incluso anunciaba denuncias contra el coordinador Cuauhtémoc Estrada por presunta violencia política por razones de género por supuestos hechos sistemáticos hacia su persona, denuncia que quedó sólo en la expresión.
Dicen que en política no hay casualidades, no se mueve una pieza sino hay consenso de la fracción parlamentaria, incluyendo el respaldo del coordinador de los diputados, Cuauhtémoc Estrada.
Hoy la situación ha cambiado hacia el trato a Rosana Díaz, tal parece que la levantaron el castigo, las malas caras y el silencio. Ella misma lo confirma a través de sus redes sociales, en donde aparece junto a Pedro Torres, muy felices, en tour de diversión por la Mina La Prieta en Parral, aprovechando que este viernes se reúne la Mesa Directiva del Congreso de la que ambos morenistas forman parte.
Lo bueno es que ya han limado asperezas en la bancada, ya el ambiente era muy tenso, hoy tal parece que el GPMorena estaría rectificando de su proceder en contra de las diputadas, que todo pudo haber sido un malentendido, un show, o que de plano no tienen porque andarse bronqueando con denuncias de intentos de expulsión o de registros de agresiones políticas en los órganos electorales.
