
La Unidad Especializada en Investigación de Personas Ausentes y/o Extraviadas de la Fiscalía de Distrito Zona Centro, concluyó este jueves el operativo de búsqueda en los tiros de mina del poblado de Aquiles Serdán, al constatar que no hay más cuerpos que recuperar.
Con este último descenso, realizado ayer miércoles, fueron localizados fragmentos óseos, que serán analizados mediante periciales antropológicos, para su adecuada identificación.
De los 10 cuerpos que fueron recuperados, la noche del martes fue entregado a familiares el correspondiente a Jair N. G., de 40 años de edad, quien tenía reporte de ausencia interpuesto el 30 de octubre de 2025.
Ayer miércoles 5, se identificó y fue entregado a sus familiares, otro de los cuerpos, el cual corresponde a Said Mauricio D. M., de 37 años de edad, quien había sido reportado como ausente el 1 de septiembre de 2025, luego de que fue visto por última vez, el 24 de agosto del año en curso.
Un tercer cuerpo fue identificado este jueves 6 de noviembre, como Heriberto G. S., de 37 años de edad, quien tenía reporte de desaparición interpuesto el 12 de agosto de 2025.
Para cuatro cuerpos más, se tiene una posible identificación positiva, quedando pendiente de recibir los resultados periciales para su confirmación.
En el caso de los tres restantes, la Unidad Especializada trabaja en el análisis de la compatibilidad de las huellas dactilares con las bases de registros, para su identificación.

El personal de Comunicación Social de las dependencias del Gobierno del Estado debería mostrar mayor criterio y tacto al momento de enviar las imágenes que acompañan sus boletines informativos, pues estas son, en muchos casos, la cara pública del mensaje que se pretende transmitir, sin embargo, pareciera que, en lugar de proyectar profesionalismo, terminan dejando mal paradas a las propias personas que aparecen en ellas…
En esta ocasión, el caso corresponde a una fotografía difundida por la Comisión Estatal de Vivienda, Suelo e Infraestructura (Coesvi), en el marco de una campaña para dar a conocer los paquetes de construcción que se ofrecen para la mejora de viviendas, no obstante, tal como se ha señalado, una imagen destacó entre todas las enviadas… y no precisamente por razones positivas…
Basta con observar la fotografía para entender el problema; no hace falta describirla. Aunque la intención del área pudo haber sido buena, el resultado terminó por opacar el mensaje principal. Este tipo de descuidos evidencian la falta de filtros y sensibilidad en la selección del material que se hace público…
Cabe reiterar que las áreas de Comunicación Social deben extremar el cuidado en las imágenes que difunden, ya que, además del impacto político y social, un error de este tipo puede derivar en problemas legales por el uso indebido o no autorizado de la imagen de las personas, situación que ya ha ocurrido en otras ocasiones…

El personal de Comunicación Social de las dependencias del Gobierno del Estado debería mostrar mayor criterio y tacto al momento de enviar las imágenes que acompañan sus boletines informativos, pues estas son, en muchos casos, la cara pública del mensaje que se pretende transmitir, sin embargo, pareciera que, en lugar de proyectar profesionalismo, terminan dejando mal paradas a las propias personas que aparecen en ellas…
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