
Diversos sectores empresariales, sociales y ciudadanos de Uruapan, Michoacán, convocaron a un paro total de actividades y una marcha por la paz este viernes 7 de noviembre, como exigencia de justicia y seguridad tras el asesinato del alcalde Carlos Manzo Rodríguez.
La concentración está prevista a las 10:00 de la mañana y en las convocatorias difundidas en redes sociales se invita a asistir con camisa blanca o negra y colocar un moño negro en negocios y viviendas como símbolo de duelo y exigencia de paz.
Algunas cámaras empresariales incluso llamaron a cerrar comercios, mientras que el sector gasolinero anunció que suspenderá operaciones de 9:30 a 12:30 horas.
El mensaje que acompaña la convocatoria es claro: “Por los que ya no están, por los que tienen miedo y por los que seguimos de pie. Que el silencio de hoy sea nuestra voz”.
El llamado de la familia: “Que sea pacífico, como él lo hubiera querido”
Un día después del ataque, Grecia Itzel Quiroz García, esposa del alcalde asesinado y actual presidenta municipal sustituta, pidió que las manifestaciones se desarrollen de forma pacífica y con dignidad.
“Lo vamos a hacer como a él le hubiera gustado de manera pacífica y civilizada, con su pueblo unido, encaminado en su lucha. Vamos a seguir honrando su memoria”, expresó, luego de los disturbios y hechos de vandalismo registrados el fin de semana en Morelia y Uruapan.
De acuerdo con los organizadores, la movilización será:
Carlos Manzo, alcalde independiente de Uruapan desde septiembre de 2024, fue asesinado el sábado durante un evento del Día de Muertos. Recibió disparos en presencia de su familia y asistentes, pese a contar con protección oficial.
El fiscal de Michoacán, Carlos Torres Piña, informó que el presunto responsable fue un joven de 17 años identificado como Víctor Ubaldo "N", abatido por escoltas del edil tras el ataque. Las autoridades aseguran que el crimen está ligado a grupos del crimen organizado, y se busca a dos cómplices más.
La muerte del alcalde se suma a una cadena de hechos violentos en la región, incluyendo el asesinato de Bernardo Bravo, líder de productores de limón, días antes del ataque.
El miércoles, el Congreso local nombró a Grecia Quiroz como alcaldesa. Durante su toma de protesta, denunció amenazas y aseguró que no abandonará la lucha de su esposo.
“Me quitaron al padre de mis hijos, pero no me van a callar. Aquí sigo firme (…) voy a seguir sus pasos”, dijo, sosteniendo el sombrero de Manzo.
El asesinato provocó protestas en Uruapan, Morelia y otras regiones. En la capital michoacana, algunos manifestantes irrumpieron en el Palacio de Gobierno y el Congreso local. Habitantes gritaron “¡Justicia!” y “¡Uruapan está de luto!”.
La presidenta Claudia Sheinbaum aseguró que el gobierno federal apoyará al municipio, aunque sectores ciudadanos señalan falta de seguridad y respuesta tardía del Estado.
Con información de El Economista.