
CIUDAD DE MÉXICO (apro).- El Movimiento Viva México, de corte conservador y religioso, informó que decidió dar de baja su proceso para constituirse como partido político nacional, al considerar que el marco legal y electoral vigente hace “prácticamente inviable el surgimiento de proyectos verdaderamente independientes, libres y no subordinados al sistema”.
La decisión fue anunciada el 31 de diciembre, en X, por José Mireles Verástegui, presidente de la organización, quien explicó que el retiro del procedimiento para constituirse como partido ocurrió después de un periodo de “reflexión, análisis técnico y revisión jurídica”.
De acuerdo con su posicionamiento, continuar con el proceso implicaba permanecer “dentro de una trampa jurídica que consume tiempo, energía y recursos, sin una posibilidad real de avanzar con dignidad”.
“Por esta razón, hemos tomado la decisión de dar de baja el proceso del partido político en formación”, señaló Mireles, al tiempo que sostuvo que la determinación no representa la disolución del proyecto político.
“Lo que hoy concluye es una etapa jurídica, llena de reglas, tecnicismos y obstáculos. El Movimiento Viva México sigue vivo, firme y más fuerte que nunca”, afirmó.
En su mensaje, el dirigente conservador planteó que durante el proceso de constitución partidista se identificaron dos rutas posibles: adaptarse al sistema mediante prácticas contrarias a la ley o a los principios del movimiento, o mantener una vía de legalidad y transparencia aun cuando ello implica renunciar a recursos y ventajas políticas. “En el Movimiento Viva México elegimos el segundo camino”, indicó.
Mireles atribuyó parte de la decisión a la imposibilidad de cumplir con metas establecidas por el propio sistema electoral sin acceder a recursos que el movimiento no obtuvo. “Hacer las cosas correctamente, sin corrupción, sin simulación y sin traicionar nuestros principios, nos ha impedido contar con los recursos necesarios para cumplir metas impuestas por un sistema que favorece a los mismos de siempre”, expuso.
Por su parte, el fundador y principal promotor del movimiento, Eduardo Verástegui, difundió un posicionamiento público en el que respaldó la determinación y subrayó que el cierre del trámite no implica el abandono del proyecto político: “Como ya lo ha explicado José Mireles en el comunicado oficial publicado hace unos momentos en las redes del partido —hoy dado de baja—, lo que concluye no es la causa, sino una etapa jurídica, llena de obstáculos, tecnicismos y barreras pensadas para desgastar y desanimar”.
El retiro del proceso ocurre tras una serie de intentos por formalizar la participación electoral del movimiento. Eduardo Verástegui fundó el Movimiento Viva México en 2019 como una organización orientada a la promoción de valores vinculados a la familia tradicional, el derecho a la vida y la libertad religiosa.
En 2024, el también exactor de telenovelas y director de cine intentó contender como candidato independiente a la Presidencia de la República; sin embargo, no alcanzó el número de firmas requerido por el Instituto Nacional Electoral (INE). Tras ese intento fallido, el movimiento inició su transición formal hacia la conformación de un partido político nacional.
El 24 de febrero de 2025, en el marco del Día de la Bandera, Verástegui anunció el inicio formal del proceso de construcción del partido político Movimiento Viva México. Ese mismo mes, el INE emitió el oficio de procedencia, con el que otorgó a la organización un plazo de un año para realizar las asambleas estatales y afiliaciones necesarias para obtener el registro definitivo.
Durante ese proceso, la estructura legal del partido en formación fue encabezada por José Mireles Verástegui, mientras que Eduardo Verástegui se mantuvo como fundador, principal figura pública y líder político del movimiento. De acuerdo con los mensajes difundidos, la organización optó por dar de baja el trámite antes de agotar el plazo otorgado por la autoridad electoral.
Ambos dirigentes coincidieron en que el movimiento continuará operando sin registro partidista y que su actividad política no se limitará a una figura jurídica. “Con partido o sin partido político, seguiremos dando la batalla”, sostuvo Mireles, quien adelantó que en las próximas semanas darán a conocer las acciones que llevarán a cabo en 2026 para fortalecer su estructura y ampliar presencia.
Eduardo Verástegui, por su parte, afirmó que el movimiento continuará activo en los ámbitos político, cultural y espiritual. “El Movimiento Viva México sigue vivo, firme y con principios intactos”, escribió, al reiterar que el proyecto no depende de un registro ante la autoridad electoral.
El repliegue del Movimiento Viva México del proceso partidista ocurre en un momento de reconfiguración de sus alianzas políticas internacionales. En octubre de 2025, Eduardo Verástegui rompió públicamente con el presidente de Argentina, Javier Milei, con quien había mantenido una relación política desde 2022 y a quien en ese mismo año impulsó en espacios como la Conferencia de Acción Política Conservadora (CPAC), en México y Estados Unidos.
La ruptura se produjo tras el conflicto entre Milei y su vicepresidenta, Victoria Villarruel, luego de que el mandatario argentino la acusara públicamente de no tener injerencia en su gobierno y de “romper el equilibrio fiscal” tras habilitar en el Senado el debate de un incremento a las pensiones; a partir de ese episodio, Verástegui lanzó una serie de descalificaciones contra Milei, trasladó su respaldo político hacia Villarruel y el enfrentamiento derivó en un viraje del debate del plano político al religioso, con mensajes y discursos que cuestionaron al presidente argentino por su simpatía con el judaísmo y que fueron señalados en redes sociales y por actores políticos como de carácter antisemita.
Tras esa confrontación, Verástegui anunció la cancelación de la CPAC México 2025 y convocó en su lugar a la Cumbre Viva México, un evento organizado de manera independiente, en el que se difundieron ponencias y discursos críticos de Milei y que fueron señalados en redes sociales por incorporar contenidos de carácter antisemita.
Con información de: Proceso.