
Apenas a dos días de haber comenzado el nuevo año, Estados Unidos sacude al mundo al atacar sorpresivamente a Venezuela en lugares estratégicos y aprender al dictador y narco gobernante Nicolás Maduro, sobre quien ya se presagiaba que Donald Trump iba a tener alguna acción después de todo lo que ha venido sucediendo en centro y Sudamérica con un viraje, ya en el terreno político, claramente a la derecha.
Estados Unidos dio finalmente el paso.
Y uno de consecuencias políticas y militares de enorme trascendencia para la región.
Esto pone a temblar a México, porque aún se recuerda la falta de sororidad que tuvo en detalles importantes, quizás sencillos pero de gran significado, la presidenta Claudia Sheinbaum, con María Corina Machado, cuando recibió el premio Nobel y la mandataria mexicana simplemente la ignoró y no quiso hablar de ella en una total y elemental falta de respeto diplomático, más siendo el caso de una mujer valiente y luchadora que incluso ha arriesgado su vida por defender a Venezuela, nación a la que deja Maduro hecho pedazos, con una economía colapsada, una sociedad lastimada, confundida y empobrecida a niveles de pauperismo, indigencia en muchos de sus sectores periféricos .
Y no se diga todavía la destrucción de la clase media, que en su momento fue un modelo mundial en ese país centroamericano, abundante en petróleo y destruido por el comunismo y el narcotráfico.
¿Y por qué tiembla el gobierno de México y sus siniestros personajes?, porque tiene el mismo gobierno que Venezuela y que Colombia y Nicaragua, un gobierno comunista de izquierda con su personaje central como López Obrador y como Claudia Sheinbaum, que han llevado el país al colapso en tan poco tiempo, solo siete años en los que endeudado el país y lo han llenado de sangre y de narco violencia.
Le han entregado el 70% del territorio a los narcotraficantes, que han invadido Estados Unidos con la droga, como el cáncer del fentanilo.
Y este coletazo a México producto del golpe a Venezuela no tardará mucho en tener sus consecuencias, primero, llevándose a los narco políticos, atacando, como se espera, a los grupos criminales.
Y aquí, la gran pregunta es si detendrá Estados Unidos al narco político mayor en este país, que es Andrés Manuel López Obrador y enseguida sus hijos y a la enorme estela de personajes como Adán Augusto López, Ricardo Monreal, Mario Delgado, Alfonso Durazo, Gerardo Fernández Noroña, y una enorme mayoría de políticos de la 4T y no se diga de los gobernadores, señalados no solamente al interior del país sino a nivel internacional con mucha acuciosidad de todo lo que han hecho para llevar al país -como decía Javier Sicilia- a estar en un enorme charco de sangre donde la gente no puede andar en las calles por temor incluso, a ser asesinada.
Y qué se dice de la economía y de las libertades, con la reforma Judicial, con la Ley de Aguas, con la Ley Espía: es una llamada de alerta para que la Presidenta Sheinbaum y los comunistas que hoy gobiernan México. Además de un López Obrador que que debe estar temblando junto con sus hijos hagan un viraje porque los que siguen seguramente son ellos.
En este golpe histórico geopolítico, habrá que ver la reacción de Sheinbaum, de los sectores y de una oposición política que tiene una gran oportunidad de seguir el ataque de EU ...
Colombia, Cuba y Nicaragua, deben de haber puesto ya sus barbas a remojar...