
Presidenta, mientras el régimen que usted encabeza presume una supuesta vocación humanitaria fuera de nuestras fronteras, en Chihuahua la emergencia es real, cotidiana y criminalmente ignorada. Hoy el gobierno de Morena demuestra otra vez que es más solidario con una dictadura extranjera que con los chihuahuenses que padecen abandono, hambre e inseguridad.
En Ciudad Juárez, corazón industrial del norte, cierres de empresas, despidos masivos y una incertidumbre laboral que devora el futuro de miles de familias. En la Sierra, el dolor es aún más lacerante porque aquí el hambre es permanente. Comunidades enteras sobreviven con lo mínimo, olvidadas por un Estado que prefiere mirar hacia otro lado.
Y en todo el estado la inseguridad avanza. Carreteras tomadas, regiones asfixiadas por el miedo, productores y comerciantes extorsionados, familias desplazadas. La violencia se expande porque el gobierno decidió abdicar de su responsabilidad elemental: garantizar la vida, la libertad y el patrimonio de las personas.
¿Y cuál es hoy la preocupación del régimen? Financiar a una dictadura, a la más cruel, sanguinaria y empobrecedora. Hacerlo a costa de nuestros recursos, haciéndolo en contra de toda lógica, poniendo en riesgo al país entero que tendrá que enfrentar aranceles, por el capricho de un régimen indolente.
Es inadmisible que el régimen de Morena persista en regalar los recursos de la nación a una dictadura, que insista en traicionar a la patria de manera deliberada. Los recursos públicos no son moneda de cambio para afinidades políticas; pertenecen a los mexicanos y deben atender, primero, la tragedia que vivimos en casa. La ayuda humanitaria debe estar al servicio de Chihuahua, de Juárez, de la Sierra, de cada familia que hoy sufre abandono.
Por ello, como el primer servidor de los chihuahuenses he presentado una reforma constitucional para cerrar de raíz cualquier resquicio legal que permita seguir desviando los recursos nacionales hacia regímenes autoritarios. He impulsado un punto de acuerdo para frenar de inmediato el regalo de recursos a la dictadura. Y he promovido un recurso de amparo, para que sea un mandato judicial el que detenga esta traición a la patria y obligue al gobierno a cumplir con su deber.
Si el régimen de Morena quiere hablar de humanismo, que lo demuestre aquí donde el dolor es palpable y la urgencia indiscutible. En Chihuahua también hay crisis humanitaria y atenderla es su obligación constitucional.