
Mazatlán, Sinaloa, 03/02/26 (Más).- La posible participación de grupos criminales en la desaparición de Carlos Emilio Galván Valenzuela ha generado inquietud entre familiares y colectivos. Una investigación del periodista Luis Chaparro apunta como principal hipótesis a Víctor Manuel Barraza Pablos, alias “El 40”, presunto líder de plaza de Los Chapitos, facción del Cártel de Sinaloa que, según los reportes, mantiene control sobre parte de la vida nocturna y comercios en la región. De acuerdo con esas indagatorias, en la zona se han registrado secuestros y reclutamiento forzado de jóvenes como parte de una disputa con la facción conocida como La Mayiza.
La ficha de búsqueda difundida por la Fiscalía General del Estado de Durango describe al joven como de complexión delgada, con una estatura de 1.83 metros, piel blanca, cabello y ojos café claro. Detalla además que la noche de su desaparición vestía pantalón de mezclilla negro, playera negra con letras blancas y tenis blancos con detalles en color negro.
Sobre las actuaciones ministeriales, la Fiscalía General del Estado de Sinaloa sostiene que la investigación permanece abierta y que se han realizado cinco cateos en distintos inmuebles de Mazatlán, entre ellos el establecimiento donde fue visto por última vez el joven y domicilios ubicados en la colonia Lomas de Mazatlán. No obstante, la familia afirma que, a casi cuatro meses de los hechos, no se les ha entregado un reporte formal ni el análisis de las grabaciones obtenidas durante dichas diligencias.
De acuerdo con los testimonios recabados por sus familiares, la madrugada del 5 de octubre Carlos Emilio acudió con sus primas al bar Terraza Valentino. Cerca de las 2:30 de la mañana se dirigió al baño y ya no regresó. Al notar su ausencia, sus acompañantes intentaron buscarlo dentro del lugar, pero fueron bloqueadas por personal de seguridad del establecimiento, sin recibir apoyo.
En entrevista con Radio Fórmula, su madre, Brenda Valenzuela, denunció que las autoridades estatales han frenado diligencias relevantes y que la familia tuvo que promover un amparo federal para acceder a la carpeta de investigación y proponer actuaciones, luego de que se les negara información básica sobre el avance del caso. “En estas últimas solicitudes que se realizan, pues nos argumentan y nos piden que reconsideremos lo que se está solicitando por la carga de trabajo que tienen, porque vienen en la ciudad de Mazatlán días del carnaval, que es muy complicado atender solicitudes”, declaró.
Según el calendario oficial del municipio, el Carnaval de Mazatlán 2026 se llevará a cabo del 12 al 17 de febrero, periodo en el que se concentran recursos humanos y operativos en actividades turísticas y eventos masivos. Al respecto, Valenzuela subrayó que la cadena de mando y la delegación de funciones no eximen de responsabilidad a los servidores públicos y sostuvo que la supervisión y la ejecución de las diligencias han sido insuficientes.
La madre del joven, originario del estado de Durango, también cuestionó que se intente proyectar una imagen de normalidad y seguridad para los visitantes, pese al contexto de violencia y al número de personas desaparecidas en Sinaloa. “No puede ser que esté por encima… días de fiesta, días de celebración, donde además de eso, pues yo creo que eso es engañar a quien visita, a quien confía, porque la situación en general en Mazatlán y en el estado de Sinaloa es completamente de inseguridad”, expresó.
Durante los últimos meses, la familia de Carlos Emilio ha sostenido protestas y acciones públicas en Mazatlán para exigir su localización y justicia, y advierte que la demora institucional, junto con un entorno de amenazas y temor, ha profundizado la incertidumbre en torno al paradero del joven.
Con información de Massinformación.