
La Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) expresa su profunda preocupación ante las recientes acciones militares de Estados Unidos en Venezuela y rechaza categóricamente el unilateralismo y las amenazas externas que contravienen los principios del derecho internacional, los cuales garantizan la convivencia racional y respetuosa entre todos los países del mundo.
Si bien la situación en Venezuela -de deterioro de la vida democrática y de los derechos humanos y políticos- reclamaba una resolución urgente, esta debió canalizarse estrictamente a través de los mecanismos pacíficos y del multilateralismo de los organismos internacionales, como la ONU y la OEA, privilegiando el diálogo y la diplomacia por encima de la fuerza.
El derecho internacional debe restituirse como el único mecanismo para evitar que prevalezca la ley del más fuerte. Toca a las y los venezolanos resolver sus problemas y construir su futuro con el apoyo de la comunidad internacional y el pleno respeto a su soberanía.
La coyuntura actual en la región representa una señal de alerta sobre la gobernanza global, que obliga a la comunidad internacional a deliberar sobre el rumbo de la diplomacia y priorizar un diálogo institucional verdaderamente efectivo.
La proliferación de conflictos internacionales y de acciones unilaterales en el escenario mundial nos exige reflexionar desde la academia sobre los riesgos que enfrenta la paz mundial y sobre las condiciones necesarias para la construcción de una nueva institucionalidad internacional, que evite recurrir a la falsa solución del uso de la fuerza, la discordia, la confrontación y la anulación del disenso.
La UNAM, fiel a su compromiso histórico con la libertad, la paz, la civilidad y la democracia, reafirma su carácter como un espacio plural donde convergen diversas corrientes de pensamiento y afinidades políticas.
Con este espíritu nos manifestamos por un debate respetuoso y pluralista en nuestras escuelas, facultades, aulas y espacios universitarios. Es imperativo que las universidades del continente y del planeta asuman con firmeza el liderazgo de la reflexión académica en torno a las condiciones de desestabilización mundial y en la recuperación de los valores democráticos y solidarios, en medio de la confrontación de paradigmas, como no ocurría desde las vísperas de las grandes conflagraciones o desde la llamada Guerra Fría, con los costos que tuvieron para las libertades en el planeta.
Solo a través de estos principios será posible reorientar los esfuerzos globales hacia el desarrollo científico y cultural, la erradicación de la pobreza y la reducción de las desigualdades.
Exhortamos a las y los mexicanos a que, por encima de las divergencias de perspectiva respecto a los acontecimientos hemisféricos e internacionales, mantengamos la cohesión frente a la inestabilidad global y sus potenciales riesgos para nuestro país.