
La presidenta Claudia Sheinbaum Pardo aseguró que Estados Unidos sabe que “no es una opción” intervenir militarmente en México con el argumento de combatir a los cárteles del narcotráfico, designados organizaciones terroristas al inicio del segundo mandato de Donald Trump; asimismo, dijo que Estados Unidos debe evitar que lleguen armas a México y combatir a la propia delincuencia organizada que opera en aquella nación.
Este día, Sheibaum acudió a Tula, Hidalgo, para supervisar la colocación de un reactor hidrodesulfurizador de naftas, que forma parte de la modernización de la refinería de Tula. Ahí, aprovechó para hablar acerca de las declaraciones que realizó Donald Trump este sábado 3 de enero en una entrevista telefónica con la cadena Fox News después de la operación contra Venezuela que se saldó con la captura del presidente, Nicolás Maduro, a quien acusa de ser un líder del narcotráfico. En ella, el mandatario estadunidense reiteró su discurso sobre que los cárteles de la droga son los que gobiernan México y no la presidenta Claudia Sheinbaum, con quien dijo que tiene una buena relación de amistad.
“Es una buena mujer, pero los cárteles son los que gobierno México, no ella. Ella le tiene miedo a los cárteles”, dijo a Fox News.
“Tenemos que hacer algo, hemos perdido a 300 mil personas por las drogas que entran desde la frontera sur, también llega mucha droga por Canadá, pero principalmente por el sur”, aseveró Trump.
“Ya saben ellos que esa no es una opción para nosotros, pero que estamos colaborando”, afirmó la mandataria Claudia Sheinbaum, cuestionada sobre la idea velada de intervención, ahora tras el ingreso militar de Estados Unidos a Venezuela para “capturar” a Nicolás Maduro, a quien acusan de liderar un grupo criminal, con supuesta protección militar local, para el trasiego de drogas. El régimen chavista, a su vez, acusó el secuestro de su presidente y condenó las acciones de fuego en Caracas y estados aledaños.
“Lo más importante es la responsabilidad compartida también; es decir, nosotros evitamos y atendemos la inseguridad en México, la violencia; evitamos que lleguen drogas a Estados Unidos, y ellos también deben evitar que lleguen armas a México y combatir a la propia delincuencia organizada que opera en Estados Unidos”, aseveró Sheinbaum, en breves declaraciones en Tula, donde acudió a supervisar obras en la refinería Miguel Hidalgo.
La presidenta consideró que no habrá un cambio en la política exterior tras los sucesos de la madrugada del 3 de enero en Venezuela, la primera intervención militar directa de Estados Unidos desde la de Panamá en diciembre de 1989 y tuvo como consecuencia la entrega del general Manuel Noriega también un 3 de enero, pero de 1990, aunque la presencia del ejército norteamericano se mantuvo aún después de este acto.
“Lo ha dicho el presidente Trump y su equipo: es un momento de colaboración en distintos temas y particularmente en el tema de seguridad”, respondió Sheinbaum, además de confirmar que no hay reporte de mexicanos en Venezuela que hayan sido afectados por la intervención armada.
En febrero de 2025, la administración de Estados Unidos designó oficialmente a seis cárteles mexicanos como Organizaciones Terroristas Extranjeras (FTO) y Terroristas Globales Especialmente Designados (SDGT).
Esta designación implica que el gobierno de Estados Unidos puede tomar medidas más severas contra los cárteles de Sinaloa (CDS), Jalisco Nueva Generación (CJNG), del Golfo (CDG), del Noreste (CDN), la Nueva Familia Michoacana (LNFM) y Cárteles Unidos (CU), como sanciones financieras y uso de fuerza letal en operaciones específicas.
Antes de la acción en Venezuela, Maduro había sido considerado por el Departamento de Estado que ofrecía una recompensa de 50 millones de dólares como jefe de un narcogobierno y, según la misma instancia, presuntamente implicado en el tráfico de droga a Estados Unidos.
El propio Maduro, quien retó públicamente a Trump para que acudiera a Venezuela a capturarlo y había mandatado desde 2013 tras la muerte de Hugo Chávez, con acusaciones de la oposición de fraude en elecciones y perpetuarse en el poder, sostenía que el interés del país norteamericano era el petróleo y los recursos de Venezuela.