El coordinador de Morena en la Cámara de Diputados, Ricardo Monreal, adelantó la ruta legislativa que prevé para la reforma electoral, que contempla su aprobación en marzo, y advirtió que existen “tiempos fatales” y que cualquier retraso complicaría el análisis, la discusión y la realización de foros, toda vez que el próximo proceso electoral federal comenzará el próximo 1 de septiembre.
Monreal explicó que la hoja de ruta está diseñada desde el año pasado y que, a pesar de los ajustes en el calendario político, “no se ha alterado desde la presentación”.
Recordó que está previsto que la iniciativa sea presentada ante la Comisión Permanente durante la primera quincena de enero y precisó que “ya se decidirá por la presidenta a qué cámara enviarla, hacia la de Diputados o la de Senadores”.
El coordinador morenista indicó que, una vez presentada, la cámara que reciba la propuesta deberá iniciar su análisis el 1 de febrero.
De acuerdo con su planteamiento, la reforma constitucional tendría que aprobarse “más o menos en el mes de marzo, mediados de marzo”, con el fin de dejar margen suficiente para el proceso de las leyes secundarias.
Indicó que después de su validación podría iniciarse el trabajo de adecuación presupuestaria y administrativa derivado de los cambios, que abarcaría desde la posible reducción de presupuestos hasta el eventual rediseño del sistema de representación. Subrayó que cualquier ajuste implicaría “un estudio presupuestal del impacto que tendrá la reforma en materia económica”.
El legislador también contempló modificaciones en la integración del Instituto Nacional Electoral, al advertir que podría establecerse un nuevo mecanismo de designación de consejeros o bien la renovación de quienes concluyen su encargo este año. Expuso que este tramo de nombramientos y ajustes reglamentarios se proyecta hacia junio y julio, cuando también correspondería actualizar los reglamentos del INE.
Recordó que el calendario institucional impone un límite claro, dado que “el inicio del proceso electoral es el 1 de septiembre”, fecha en la que el Consejo General del INE celebrará su primera sesión formal del ciclo comicial.
Por ello, insistió en que la viabilidad de la reforma depende de no retrasar su presentación más allá del próximo 15 de enero. “Tenemos tiempos fatales que si se retrasan, nos dificultaría el análisis, discusión e incluso celebración de audiencias o de foros del contenido de la reforma electoral”, advirtió.
En diciembre pasado, la presidenta del Senado, Laura Itzel Castillo, se manifestó a favor de una eventual reducción de legisladores en la reforma electoral, aunque subrayó que debe preservarse la representación proporcional, al afirmar que “la representación sea proporcional en función de lo que existe en cuanto a las preferencias electorales de la ciudadanía, sino una representación del pueblo en la Cámara”.
Recordó la importancia histórica de los legisladores plurinominales y sostuvo que “lo que es importante es que la representación de las minorías prevalezca”.
La senadora calificó la reforma electoral como el “platillo fuerte” de 2026 y aseguró que no habrá un proceso acelerado, con la precisión de que “la idea no es sacarla ‘fast track’, o sea, va a haber seguramente una discusión”. Entre los ejes relevantes que prevé están la reducción del financiamiento a los partidos políticos en el marco de la política de austeridad.
En paralelo, la presidenta Claudia Sheinbaum anunció que presentará la iniciativa de reforma político-electoral a mediados de enero, tras concluir los foros convocados para escuchar a especialistas.
Con información de Animal Político.