
Un expediente fiscal confirma que el buque Challenge Procyon que arribó a Tampico a finales de marzo de 2025 traía 20 millones 944 mil litros y no 10 millones, que fue el volumen decomisado; la evasión se calcula en 190 millones de pesos.
Iván Alamillo, periodista de MCCI, nos cuenta que un expediente fiscal confirmó que el buque Challenge Procyon llegó a Tampico a finales de marzo de 2025 con 20.9 millones de litros, el doble de los 10 millones que se reportaron como decomisados.
Documentos del SAT confirmaron que el buque Challenge Procyon que arribó a finales de marzo de 2025 al puerto de Tampico traía más de 20 millones de litros de combustible ilegal y no los 10 millones de litros que las autoridades federales informaron haber decomisado en aquel “aseguramiento histórico”.
Es decir, al menos la mitad de la carga desapareció, sin que alguna autoridad haya determinado el destino del combustible.
De acuerdo con actas de un procedimiento administrativo que la Agencia Nacional de Aduanas de México (ANAM) inició en noviembre, derivado de la verificación de una serie de pipas que transportaban el diésel procedente de Estados Unidos, se determinó que el cargamento importado por la empresa Intanza era de más de 20.9 millones de litros de huachicol.
El SAT inició en noviembre de 2025 procedimientos de revisión a pipas involucradas con la descarga del combustible ilegal que transportaba el buque Challenge Procyon, incluidos tractocamiones de las empresas Mefra Fletes y Express Roca.
Esto se estableció a partir de la revisión de los documentos del pedimento de importación, cuyo contenido hicieron pasar por aditivos para aceites lubricantes para evadir el pago de impuestos correspondientes por la importación de diésel, y del análisis de una muestra del mismo.
El expediente, al que MCCI tuvo acceso, menciona que a efecto de corroborar la correcta determinación del valor de la mercancía que transportaban las pipas revisadas, se determinó que se trataba de aceite diésel y no de aditivos, como se declaró ante aduanas.
“Se procede a convertir los 17 millones 459 mil 290 kilogramos declarados en el pedimento (de importación) a litros, considerando el factor de densidad de: 0.8336 kg/L; obteniendo una totalidad de: 20 millones 944 mil 445.77 litros”, se menciona en la página 37 del documento fiscal.
Documentos en los que el SAT confirma que la carga del buque importada por Intanza era de 17 millones 459 mil kilos, equivalente a 20 millones 944 mil litros de diésel, el doble de lo que fue decomisado.
Con base en la reclasificación arancelaria, el SAT determinó que por cada pipa que transportaba 49 mil litros del diésel ilegal, se omitió el pago de contribuciones de 477 mil pesos (alrededor de 10 pesos por litro). Esto significa que los 20.9 millones de litros que transportaba el buque incautado en Tampico habrían representado una evasión superior a los 190 millones de pesos.
El expediente revisado por MCCI menciona que el valor declarado en aduanas del cargamento de 20.9 millones de litros fue de 53 millones de pesos, lo que representó un precio unitario de 2.5 pesos por litro.
El SAT determinó que el precio declarado fue inferior al real, ya que el diésel se importaba en esas fechas a un mínimo de 10.9 pesos por litro, con lo que el valor real de la mercancía superaba los 218 millones de pesos, y sobre esa base se debió determinar el pago de impuestos, incluido el IEPS.
El valor declarado en aduanas del cargamento fue de 53 millones de pesos, equivalente a 2.5 pesos por litro. El SAT determinó que el precio real por litro era al menos cuatro veces superior, ya que la carga correspondía a diésel y no a aditivos.
Desde el 29 de abril,MCCI consignó que el Gobierno federal había reportado sólo la mitad del volumen decomisado a la empresa Intanza en el operativo realizado a finales de marzo en el puerto de Tampico. Intanza promovió múltiples amparos reclamando el aseguramiento de 5 millones 460 mil galones de supuesto aditivo, lo que equivale a 20 millones de litros.
E incluso el 5 de mayo se difundió un informe oficial de la Marina, obtenido por MCCI, que confirmaba que las autoridades federales tenían conocimiento de que el buque Challenge Procyon ingresaría al puerto tamaulipeco con una carga de alrededor de 20 millones de litros de supuestos aditivos, el doble de lo que informaron haber asegurado.
El 28 de abril, Mexicanos Contra la Corrupción y la Impunidad reveló que Francisco Javier Antonio Martínez, quien fungía como director de Administración de la ASIPONA de Tampico, estaba asociado con los dueños de Intanza, la importadora del huachicol decomisado.
Tras la publicación, Antonio Martínez fue destituido del cargo juntos con otros funcionarios portuarios y aduanales, y el 6 de septiembre se informó de su detención como parte de un operativo contra una red de tráfico ilegal de combustible en Tamaulipas en la que participaban altos funcionarios de la Marina, incluidos dos sobrinos políticos del exsecretario Rafael Ojeda Durán.
Sin embargo, hasta la fecha las autoridades federales no se han pronunciado sobre el huachicol faltante. MexicanosContraLaCorrupción Por: Verónica Ayala y Iván Alamillo


