
La nueva ola de despidos anunciada por Amazon ha encendido alertas más allá de Estados Unidos. Con miles de empleos eliminados en el arranque de 2026, surgen preguntas sobre el impacto que esta reestructuración global podría tener en países donde la compañía mantiene operaciones estratégicas, como México.
La empresa confirmó el recorte de 16 mil puestos de trabajo adicionales, tanto presenciales como remotos, lo que eleva a 30 mil las plazas eliminadas desde octubre de 2025. Aunque la compañía atribuye la decisión a un ajuste tras el acelerado crecimiento de su plantilla durante la pandemia, distintos análisis apuntan a un giro más profundo en su modelo operativo.
De acuerdo con una investigación del medio estadounidense KUOW, Amazon estaría redirigiendo recursos que antes se destinaban a nómina hacia la expansión de infraestructura para inteligencia artificial, particularmente centros de datos y hardware especializado. Esta estrategia sugiere un cambio estructural: menos personal humano y mayor dependencia de sistemas automatizados.
Pese a que Andy Jassy, director ejecutivo de Amazon, aseguró recientemente que la empresa no está sustituyendo trabajadores por Inteligencia Artificial, reportes internos citados por el mismo medio revelan mecanismos de monitoreo sobre el uso de herramientas de IA por parte de los empleados, lo que refuerza la expectativa de mantener la productividad con equipos reducidos apoyados en tecnología.
El recorte también coincide con el repliegue de proyectos experimentales en Estados Unidos, como el cierre de tiendas Amazon Go y Amazon Fresh, para concentrar esfuerzos en marcas consolidadas como Whole Foods, en una clara apuesta por la eficiencia y la rentabilidad.
En el caso de México, aunque no existen tiendas físicas de esos formatos, el impacto podría sentirse en dos frentes clave: por un lado, los servicios corporativos y los empleos remotos, donde profesionales mexicanos podrían verse afectados por los recortes globales; por otro, la posible reorientación de inversiones hacia Amazon Web Services (AWS), especialmente en regiones como el Bajío, donde la infraestructura tecnológica podría ganar prioridad frente a la expansión de oficinas administrativas.
Mientras la operación logística y los envíos de última milla en el país parecen mantenerse sólidos por la alta demanda, la estructura corporativa que los respalda enfrenta un escenario de revisión constante, marcado por la búsqueda de eficiencia y el avance de la automatización.
Con información de Informador.mx