
CULIACÁN, Sin. (Proceso).- Una panadería con 70 años de historia ve cerradas sus puertas de forma definitiva en una de sus más añejas sucursales en esta ciudad. Se trata de La única, cuyo pequeño local que operaba casi en la esquina de las calles Domingo Rubí y Rafael Buelna no funcionará más.
Junto a esta empresa panificadora son más de 40 establecimientos los que han tenido que cerrar o interrumpir operaciones durante enero.
Según Óscar Sánchez, líder de la Unión de Comerciantes del Centro de Culiacán, “estamos ingresando al 2026 ya con algunas señales de cierres masivos de negocios. Solamente en una primera revisión bajaron cortinas alrededor de 45 locales comerciales formales, que de alguna manera habían estado resistiendo más de un año por el tema de la violencia", pero que hoy viven una dramática cuesta de enero, dijo.
Sin embargo, el secretario de Economía del Estado, Feliciano Castro Meléndrez, tiene otra opinión. En su discurso presume crecimiento. La economía en la ciudad en auge con creación de empleos.
En su comparecencia en el Congreso de Sinaloa advirtió que si bien hubo un bache en la generación de empleo formal en Culiacán, el balance anual del cuarto informe arroja números positivos.
"La economía de la capital está en una fase de normalización progresiva. Los datos del cuarto informe no mienten: Sinaloa sigue siendo un destino atractivo para la inversión, a pesar de las coyunturas de seguridad que hemos enfrentado”, dijo.

La comparecencia del funcionario estatal sucedía al mismo tiempo en que la sucursal de la panadería era desocupada por sus trabajadores para su cierre final y terminar únicamente con la tienda matriz, en donde han permanecido 70 años.
La situación se volvió precaria con la guerra entre Chapitos y Mayos. No sólo ha sido contar crímenes sino cierre de negocios y pérdidas de empleo. Cifras del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) advierten que durante diciembre de 2025 se registraron 11 mil 492 empleos formales menos que en el mismo mes de 2024 en Sinaloa.
Durante diciembre el repunte suele dar impulso a la economía local, pero el conflicto que se vive en la ciudad mantiene en una asfixia constante al sector, según explica Óscar Sánchez, de la Unión de Locatarios del Centro de Culiacán.
El comerciante señala que para fin de año lograron su reapertura alrededor de 800 negocios en toda la ciudad; sin embargo, lo que pudo parecer un logro se va perdiendo con el cierre de establecimientos en el centro y otras zonas comerciales de la ciudad durante enero.
“Estamos estimando que para el cierre de enero podríamos llegar a más de 250 negocios cerrados en todo Culiacán, no sólo en el centro, que podrían estar bajando cortinas, negocios de todos los giros comerciales, principalmente aquellos que son de productos no esenciales que tiene que ver con el tema de la belleza, tecnología, ropa. Son negocios que de alguna manera podrían presentar un cierre de sus establecimientos”, explicó.

Otros negocios han mudado operaciones a la informalidad. No existe un registro formal, pero se estima que sean alrededor de mil empresas, y según Sánchez Beltrán esto se ve agravado debido a la escasez de propuestas gubernamentales.
“Es una situación que nos preocupa, ha entrado el año, pero no hemos observado algún acercamiento de los gobiernos municipal y del estado donde se esté planteando algún proyecto de reactivación económica fuerte para de alguna manera apoyar al sector para poder continuar adelante”.
Otro reflejo de la crisis vivida se advierte en la Encuesta Nacional de Ocupación y Empleo (ENOE), del INEGI. Según advierte el organismo federal, la tasa de ocupación en Culiacán trae una tendencia a la baja. Esta encuesta da a conocer información sobre el mercado laboral mexicano con datos mensuales y trimestrales de la fuerza de trabajo, la ocupación, la informalidad laboral, la subocupación y la desocupación.
La ENOE reportó que entre las 39 ciudades contempladas, Culiacán se ubica en el sitio 29 con índices tan bajos como los de 2022, épocas con impactos por la pandemia del covid-19.
El cierre de negocios no se puede ocultar por la autoridad, pero sí se le pueden atribuir orígenes distintos a la crisis de inseguridad que se vive, según el gobernador Rubén Rocha Moya, quien afirmó en una breve entrevista durante un evento que se trata de ciclos económicos.
"Mira, los negocios que se abren duran en promedio dos años, pero es un ciclo natural que ya lo deben de conocer, nada más que cuando hay que hacer política se cuentan estos, pero hay que ver las causas, las causas no son necesariamente por un problema estacional u ocasional", dijo.
Estas declaraciones fueron respaldadas por Guadalupe Zavala Yamaguchi, actual líder de la Cámara Nacional de Comercio (Canaco) en Culiacán. La empresaria aseguró que el cierre de negocios no obedece exclusivamente a la violencia.

Zavala Yamaguchi busca un tercer periodo consecutivo al frente de la cámara.
Otra versión surge de algunos comerciantes. Luis, quien desde hace 25 años mantuvo dos locales en el centro, ha visto cerrar uno de ellos en esta nueva “pandemia”. Sin embargo, si bien el motivo puede ser la violencia, la bonanza se ha ido por distintas razones y no sólo por el narco y su guerra.
“La ciudad solía vivir una época de ‘eterno aguinaldo’ por la derrama económica del dinero ilícito que permitía la subsistencia de un gran número de comercios para diferentes tamaños de bolsillos, y hoy estamos ante la realidad del tamaño de la economía sinaloense condimentado con los declives económicos que presentan en el campo, la pesca y la ganadería derivado de factores internacionales”, dice.
Sin embargo, al margen de los factores externos, para la líder de la Coparmex en Sinaloa, Martha Reyes, es la violencia lo que agrava el cierre de establecimientos en Culiacán, y la cuesta de enero es apenas un ingrediente más, pero no el detonante.
Sin embargo, al margen de opiniones sobre el origen de la pérdida de empleos en Culiacán, la capital ha dejado de registrar al menos 2 mil empleos formales ante el IMSS para el último semestre de 2025. Y aunque el gobierno estatal ha intentado matizar estas cifras mediante programas, la realidad reportada por comerciantes es que el consumo interno no ha recuperado los niveles previos al inicio de la guerra de los Chapitos y los Mayos.
Con información de Proceso.