
A ti ciudadano.
La Constitución de México fue promulgada un día como hoy, 5 de febrero, pero del año 1917, en la ciudad de Querétaro. Esta Carta Magna nos sigue rigiendo y, aunque ha tenido varias reformas, su espíritu fundador continúa vigente. Y es que precisamente, dicha esencia es el corazón de la enorme innovación de la Constitución de 1917: la consagración de los derechos sociales.
Recordemos que el marco en que fue redactada la Constitución de 1917, fue el de la Revolución Mexicana. Tras agotadores y largos años de guerra civil, era claro que gran parte de la lucha se debía a las enormes injusticias que vivían los mexicanos, particularmente los más humildes. Durante el porfiriato, los campesinos, obreros y pueblos indígenas, habían sido los más golpeados por un régimen que los explotó de mil y un formas. Se les habían despojado sus tierras comunales y los obreros no gozaban de seguridad alguna en sus espacios de trabajo.
Sin prácticamente ninguna garantía ni salvaguarda, sindicatos y grupos de lucha organizados, como el Partido Liberal Mexicano de los Flores Magón, habían sido reprimidos. La persecución política previa al 20 de noviembre de 1910 había sido amplia y terrible. No obstante, sus ideales habían logrado pervivir en grupos revolucionarios posteriores, como el zapatismo, y organizaciones como la Casa del Obrero Mundial.
Por ello, el Congreso Constituyente convocado en Querétaro en el año de 1917, fue más allá de los propósitos políticos que tenía Venustiano Carranza. Y es que el Caudillo de Cuatro Ciénegas tenía planeado solo hacer unas reformas a las Constitución de 1857, las cuales reforzarían las facultades del Poder Ejecutivo.
Es así que las comisiones redactoras de la Carta Magna decidieron retomar varios temas de carácter social. Se reforzó la separación entre el Estado y la Iglesia, garantizando así la libertad de cultos. Se introdujo la cuestión de la justicia agraria, así como leyes laborales que protegieran a los trabajadores de forma efectiva. Por si fuera poco, se reivindicó la soberanía del país sobre sus recursos naturales y se garantizó el acceso a una educación laica y gratuita. Todo esto llevó a la Constitución de 1917 a ser la primera de carácter social en todo el mundo.
Es así que en el cuerpo de la Carta Magna, las siguientes leyes fueron un cuerpo de auténtica innovación:
•Artículo 123 (Derechos laborales): Establece por primera vez, en todo el mundo la jornada de 8 horas, el derecho a la huelga, el salario mínimo, la protección a trabajadoras embarazadas y la responsabilidad patronal en accidentes de trabajo.
•Artículo 27 (Reforma agraria y propiedad): Estableció que la propiedad privada es un derecho subordinado al interés público. Esto permitió la expropiación de latifundios y la restitución de las tierras a campesinos y pueblos indígenas. Además, estableció la propiedad de la nación sobre sus recursos naturales, como el petróleo.
•Artículos 3, 4 y 24 (Educación y secularización): Consagró la educación gratuita, laica y obligatoria, además de que profundizó la separación entre la Iglesia y el Estado, subordinando la primera al segundo.
Inmediatamente tras su promulgación el 5 de febrero de 1917, la nueva Carta Magna se convirtió en un referente en todo el mundo. Con ella nació el constitucionalismo social. Alemania fue el primer país donde se leyó con interés la Constitución de México. Fue tanto el impacto que generó, que se convirtió en la base e inspiración para la redacción de la Constitución de Weimar, en el año de 1919. En Latinoamérica, su influencia se tradujo en la doctrina jurídica de Brasil así como en la creación de derechos sociales en Nicaragua, en 1939. En la actualidad inclusive, la UNESCO la considera como Patrimonio Documental Mundial.
Y así es como nuestra constitución fue la primera en la historia del mundo en incluir leyes y derechos sociales de vanguardia. Su novedad influyó las constituciones soviética, alemana y latinoamericanas.
Por, Víctor Hugo Estala Banda.