
El ya exdirector general de Materiales Educativos de la Secretaría de Educación Pública (SEP), Marx Arriaga, recibió el martes su destitución y abandonó sus oficinas en la Ciudad de México donde se atrincheró desde el pasado viernes.
La SEP informó aquel día que habría un cambio en la dirección general que Arriaga ocupaba desde 2021 y notificó, de manera verbal, al funcionario sobre el mismo, pero este decidió no dejar su oficina, donde permaneció cuatro días, hasta que su despido fuera “conforme a la ley y no con una notificación verbal”.
La tarde del martes señaló que había recibido el oficio donde se le informaba sobre su destitución, la cual se hizo efectiva el pasado 16 de febrero con el nombramiento de Nadia López García como nueva directora general de Materiales Educativos.
Arriaga celebró que se le informara “como todo trabajador merece” sobre su despido; sin embargo, como lo señaló, trabajó hasta el último minuto que estuvo en las oficinas de la SEP.
Arriaga firma plazas de maestros que estaban por honorarios
Durante un mensaje a medios de comunicación luego de recibir su destitución, Arriaga aseguró que pasó su último día trabajando: firmó plazas de maestros que estaban por honorarios.
¿A partir de qué día desalojaría esta oficina?, se le preguntó.
—No en 5 minutos —aseguró Arriaga.
—¿Cómo transcurrió su último día?
—Pues como vieron trabajando, atendiendo los asuntos, tal vez lo más importante es que se lograron firmar las plazas de los compañeros de honorarios; entonces los compañeros de la unidad que pudieron quedar con sus trabajos en riesgo, pues ya están firmadas sus plazas.
Marx Arriaga aseguró que sólo lo habían destituido a él y que firmó la plaza de 105 profesores.
Sobre si aún era válida su firma para regularizar a los profesores, aseguró que sí, pues era un procedimiento que no se inició ese día, sino que llevaba meses.
“Solamente era regularizar la última firma, ¿no? Entonces, el procedimiento ya llevaba meses. Sin esa firma los expedientes se podían trabar”, indicó.
El martes, ya con el oficio que exigió durante cuatro días, que dicta su salida del cargo, pasó su último día en las oficinas de la SEP y dijo que regresará a dar clases a Ciudad Juárez, Chihuahua.
“Esto es lo mínimo que un trabajador debería recibir”, dijo Arriaga luego de firmar el documento.
Arriaga dijo que se atrincheró no por el cargo “sino para evitar la modificación de los libros de texto a un modelo “neoliberal”.
Con información de El Financiero.