
Qué bueno…por fin… Ojalá y así fuera con todo grupo delincuencial y cuanta viva queramos emitir, pero la captura y muerte del Mencho debió de ser una acción-reacción de medidas implementadas contra, no hacía una sola persona que desde hace décadas operaba impunemente en el país. El hombre más feliz tras este operativo fue Donald Trump quien corroboró que nosotros los mexicanos le colaboramos y aceptamos su inteligencia militar para neutralizar fácilmente a los hombres claves.
Otro fue Omar García Harfuch quien suponemos debió de saltar de alegría al serle avisado de la muerte del que años atrás atentó contra su vida. Todo fue silencio hasta que con un escueto comunicado Doña Claudia informó de los hechos y de ahí en adelante todos sus secretarios en torno al tema, después gobernadores y finalmente diputados, senadores y hasta partidos políticos convirtieron los hechos en una zona de porras, vivas y rollos por el estilo. Mientras en varios estados las reacciones de los deudos trataban de hacerse presentes y de ahí en adelante silencio y solo se supo que los restos del Mencho llegaron a la CDMX. Muerto el Rey, Viva el Rey y para esta hora el sucesor del Mencho deberá de tomar el mando, evitar divisiones y reiniciar diálogos para retomar el camino, así de simple, por que dudamos mucho que este cartel sucumba con la muerte del líder.
Al Mencho lo recordaremos como a Amado Carrillo, a el Chapo, Los Chapitos, el Mayo e infinidad de leyendas del mal como sucedió en tiempo y forma en Colombia con Los Ochoa, El Mexicano, Los Rodríguez Orejuela y el mítico Pablo Escobar. De ellos el recuerdo es el que queda, pero las operaciones de trasiego de drogas continúan en aquel país sudamericano, pero más como en un perfil de empresarios. Ahora llega el momento de intentar pacificar el país de la violencia, de sicarios de rutas en disputa entendiendo que es imposible frenar el narcotráfico mientras tengamos 65 millones de adictos en el vecino país del norte y que nada hacen allá para aligerar esa demanda. Por lo pronto ya no hay en México líderes y rostros visibles que hagan leyenda operando en el país, no grandes marcas con historiales de culto endiosados en esta subcultura que los convirtió en deidades vivas.
Lo estratégico ahora es evitar que se construya una nueva deidad para adorar, sino que, y aunque suene horrible, que continúen operando, pero bajo otro tipo de ordenanzas… Lo que se vio mal, pero muy mal fue la tardía reacción de nuestras autoridades de seguridad. Todo sucedió a medio día, los reportes de violencia en otras entidades emitían el dantesco escenario y aquí nada pasaba, incluso la propia SSP informó categóricamente que en Chihuahua el CJNG no operaba y decidieron simplemente observar el o los escenarios. Horas después circuló un documento de la DEA que indicaba que en Chihuahua obviamente existía la presencia del mentado cartel.
Ya entrada la tarde-noche y cuando todo está controlado en el resto del país se dio la ordenanza de patrullar, suponemos tan solo para generar los llamados foto-testigos por si acaso mesas de seguridad estatales o federales les pedían el testigo. En serio que la improvisación sigue siendo el gran defecto de la SSP y más aún cuando la prioridad sigue siendo la campaña política, disfrazada de acciones del titular… Así las Cosas.
Por cierto y al calce, el 22 de febrero del 2014 fue detenido El Chapo.
El 22 de febrero del 2026, el Mencho. casualidad o simple numerología.