
Quien no recuerda la campaña del 2018, cuando el entonces candidato Andrés Manuel López Obrador, prometió la construcción de un tren para el sureste mexicano, un atractivo turístico que sería una fuente económica y cultural para los mexicanos, quien no recuerda la promesa de “Recuperar la soberanía energética” en medio de las reformas de Enrique Peña Nieto. Se prometía el rescate de PEMEX y la CFE, Pero como ya es costumbre, una vez en el poder esas promesas se quedaron vacías.
Una vez entrado el sexenio, el gobierno de la autoproclamada “Cuarta Transformación” se ha caracterizado por los desastres ecológicos y su nulo interés en el cuidado del medio ambiente.
Primero con la reducción en las capacidades de las instituciones federales de cuidado al medio ambiente como la Secretaria de Medio Ambiente y Recursos Naturales (SEMARNAT), Procuraduría Federal de Protección al Ambiente (PROFEPA) y la Comisión Nacional del Agua (CONAGUA) que mas que autoridades en la materia, se han convertido en mecanismos para cumplir favores políticos. Poniendo a cargo no a expertos ambientalistas, sino a operadores políticos del partido en el poder. Y con el pretexto de la “austeridad republicana” su presupuesto se ha visto reducido a mínimos históricos, parecidos a los de hace 30 años.
En el tema del agua, recordemos que Chihuahua es uno de los estados con mayor sequía en el país y que el propio gobierno federal se ha llevado nuestra agua, como ocurrió en 2020 y 2021, conflicto en el que incluso la Guardia Nacional mato a una persona inocente. También es importante señalar las afectaciones por la nueva Ley de Aguas Nacionales y lo complicados que son los trámites ante la CONAGUA.
Uno de los proyectos insignia de este gobierno se han caracterizado por su impacto ambiental, tal es el caso de la refinería “Dos Bocas” en Tabasco que se ha incendiado en múltiples ocasiones, igualmente en días pasados presento un derrame de petróleo en las costas del golfo que ha afectado a comunidades de Veracruz y Tabasco, en el mismo, especies de animales marinos murieron por este “incidente”, del cual aún no se sabe su origen con exactitud, pero se dice que fue por “chapopoteras naturales”, las autoridades también han señalado a buques que han hecho vertimientos ilegales.
La otra mega obra del sexenio, el Tren Maya, fue construido sobre una selva que quedo devastada por la tala de árboles, la muerte y desplazamiento de la fauna local, la perforación de cavernas y cenotes. Cuando, recordemos, el presidente electo dijo en una entrevista “No se va a talar ni un solo árbol, ni uno”. Este “ecocidio” se vio frenado por amparo ante tribunales, sobre todo en la construcción del Tramo 5, pero esto, no detuvo el proyecto, que por cierto se descarrila de manera frecuente.
No debemos olvidar que, durante el sexenio anterior, fueron asesinados 102 defensores del Medio Ambiente de acuerdo con datos del Centro Mexicano de Derecho Ambiental (CEMDA).
Además, la producción de energías renovables se ha estancados, quien no recuerda la frase “Esos generadores arruinan el paisaje” y, por el contrario, las empresas del estado (PEMEX y CFE) producen energía en su mayoría a partir de combustibles fósiles y les cuestan a los mexicanos miles de millones de pesos en deudas. Esto también ha ocasionado un aumento en el precio de los combustibles y en las tarifas de la electricidad, que prometieron bajar.
Lo que está haciendo el estado mexicano en materia ambiental es lamentable, a pesar de que nuestra constitución en su articulo 4 establece “Toda persona tiene derecho a un Medio Ambiente sano” a partir de la reforma de 2011 en materia de Derechos Humanos, esto tampoco pasa desapercibido por las Organizaciones Internacionales de Medio Ambiente como “Greenpeace” a quienes el gobierno ha acusado de inexpertos, golpistas, neoliberales, entre otros descalificativos.
Con este nuevo incidente en las costas del golfo, esperemos que el gobierno federal haga una autocritica con respecto a las políticas medioambientales y no solo destine mayor presupuesto a este rubro, sino que reflexione sobre el futuro de los mexicanos y el país que vamos a construir para que existan espacios seguros donde los seres vivos puedan cohabitar en armonía con los ecosistemas. Logrando un equilibrio para nuestro planeta que cada día parece estar mas mermado por la negligencia de la humanidad.