
El canciller Juan Ramón de la Fuente anunció este miércoles a sus colaboradores que dejará el cargo por motivos de salud, confirmó a este diario personal de la Secretaría de Relaciones Exteriores (SRE). De la Fuente se reunió con directores de todas las áreas de la Cancillería para informarles de su salida y señaló que él mismo solicitó a la presidenta Claudia Sheinbaum dejar el puesto.
De acuerdo con las fuentes consultadas, el funcionario explicó que su decisión obedece a razones médicas que le impiden continuar al frente de la política exterior mexicana.
La ley establece que, ante la ausencia del titular de la SRE, quien debe encargarse del despacho es la titular de la Subsecretaría de Relaciones Exteriores, cargo que actualmente ocupa Teresa Mercado.
No obstante, se ha mencionado que el subsecretario para América del Norte, Roberto Velasco Álvarez, podría ser propuesto como su relevo al frente de la cancillería.
En caso de concretarse su designación, ésta tendría que ser ratificada por el Senado de la República, conforme al procedimiento constitucional correspondiente.
De la Fuente asumió la titularidad de la cancillería al inicio de la actual administración federal, en octubre de 2024, tras una trayectoria que incluyó su desempeño como representante permanente de México ante la Organización de las Naciones Unidas y como rector de la Universidad Nacional Autónoma de México.
En noviembre pasado, solicitó una licencia temporal por motivos médicos y fue suplido durante algunas semanas por Velasco Álvarez.

En una reciente declaración el senador de Morena, Gerardo Fernández Noroña afirmó que pertenecer a la 4T no implica un compromiso de vida austera para sus integrantes.
Señaló que la austeridad debe ser una norma para el gasto gubernamental y el ejercicio del poder, mas no una restricción para la vida privada.
Esto en defensa sobre los cuestionamientos sobre el patrimonio y los negocios de los hijos del exmandatario López Obrador.

En una reciente declaración el senador de Morena, Gerardo Fernández Noroña afirmó que pertenecer a la 4T no implica un compromiso de vida austera para sus integrantes.
Señaló que la austeridad debe ser una norma para el gasto gubernamental y el ejercicio del poder, mas no una restricción para la vida privada.
Esto en defensa sobre los cuestionamientos sobre el patrimonio y los negocios de los hijos del exmandatario López Obrador.
