
Tras el accidente ocurrido en días anteriores en donde el Monumento a la Batalla de Talamantes de 1860 sufrió daños, el director en Chihuahua del Instituto Nacional de Antropología e Historia, Jorge Carrera Robles, habló de la invisibilización de que le han dado a este monumento, a pesar de su carga histórica, que inclusive trasciende a la actualidad.
“De los monumentos más invisibilizados, regularmente la gente no hace alusión a este monumento y quizás el desarrollo urbano no lo llevó a estar en una de las vialidades más visibles y esto ha generado ciertamente una pérdida de jerarquía, a pesar de que es un monumento muy bonito, es una plaza, es un lugar que en antaño fue un un sitio de encuentro que incluso había locales comerciales y restaurantes”, mencionó.
El director explicó que la situación ocurrió por el tiempo, un ventarrón provocó que cayera la cabeza y se fragmentara, y recalcó que a quien le corresponde su cuidado es al municipio, ya que es su propietario. Fue el mismo ayuntamiento quien se acercó al INAH para ver que se podía hacer, “La verdad es que no tiene mayor problema, hay que rehacer ya sea la parte destruida o volverla a elaborar en cantera, porque es de cantera”.
Por otro lado, expuso que lo que duró por mucho tiempo sin prestarle atención por la ciudadanía, al ocurrir este accidente se visibilizó, “ y entonces sí, lo que estaba invisibilizado, se invisibiliza y empieza a ser el comentario y que, ¿qué le pasó?, y empiezan las historias y esto y lo otro…”, dijo.
Por otro lado, hizo énfasis en la importancia de este monumento, que a pesar de pasar desapercibido por muchos, conserva un acontecimiento importante para los Chihuahuenses, que inclusive por lo ocurrido en los últimos meses, cobre vigencia.
“Es un monumento de mucha actualidad, justamente es un monumento a la defensa del territorio nacional, de la soberanía y de la patria en el sentido más amplio de la palabra. En este momento donde pareciera que las fuerzas imperialistas se empeñan, como lo hizo Francia en 1860 en dominar parte del mundo, pues hoy cuántos monumentos tendríamos que levantar en Irán, y en tantos otros países, ¿verdad?, yo no digo que este sea el momento de traspolar las cosas, pero creo que en la visibilidad y en la reflexión, no solo pensemos en la cabeza, pues del monumento, sino ‘con la cabeza’, pensemos que tiene un significado más profundo”.