
Ciudad Juárez, Chihuahua, 25 de abril de 2026.- El diputado Cuauhtémoc Estrada Sotelo, coordinador del grupo parlamentario de morena en el Congreso local, cuestionó los argumentos de legisladores del Partido Acción Nacional que han respaldado la actuación del gobierno estatal encabezado por María Eugenia Campos Galván, tras el operativo en la Sierra Tarahumara donde murieron dos agentes estadounidenses.
“Amigas y amigos, el acto inmediato posterior de alguien que traiciona es intentar justificar su traición”, declaró el legislador, al criticar lo que consideró una defensa indebida de la intervención de agentes extranjeros en territorio estatal.
El posicionamiento se da luego del desmantelamiento de un narcolaboratorio en la Sierra Tarahumara, un operativo que derivó en la muerte de dos ciudadanos estadounidenses presuntamente vinculados a labores de seguridad. Para Estrada Sotelo, permitir este tipo de participación extranjera constituye una violación tanto a la Constitución como a la Ley de Seguridad Nacional, además de sentar un precedente que pone en riesgo la soberanía del país.
“Se abren las puertas del estado y, por lo tanto, del país, a una nación extranjera para que sus agentes actúen con plena discrecionalidad dentro del territorio nacional”, advirtió.
El diputado subrayó que el combate a los narcolaboratorios no está en discusión, pero insistió en que no puede justificarse mediante acciones que, desde su perspectiva, vulneran el marco legal. “No estamos en contra de que se destruyan, como se ha querido hacer ver. La pregunta es bajo qué argumentos se permite este tipo de intervención”, sostuvo.
En contraste, destacó la estrategia del gobierno federal encabezado por la presidenta Claudia Sheinbaum, al asegurar que se han desmantelado miles de estos espacios sin recurrir a la participación extranjera. “Se han destruido dos mil 330 narcolaboratorios sin violar la Constitución, sin transgredir la ley y sin poner en riesgo la soberanía nacional. Esa es la diferencia”, afirmó.
Finalmente, Estrada Sotelo señaló que lo ocurrido en la Sierra Tarahumara no es un hecho aislado, sino reflejo de una forma de gobernar que, dijo, contrasta con la visión impulsada por los gobiernos de la llamada Cuarta Transformación. “Hay dos visiones: una que defiende la soberanía y otra que incurre en actos de traición”, concluyó.