Una agencia espacial, ¿para qué?

Cd. de México.- El 21 de julio pasado se recordó el cincuentenario de una proeza: haber logrado trascender las fronteras terrestres y alcanzar la superficie de la Luna.

Aunque Neil Armstrong, protagonista indiscutible de este hito científico y tecnológico, lo acuñó simbólicamente como un triunfo de la humanidad, este llevaba, inherentemente, el sello de Estados Unidos.

¿Cómo ser partícipes de la carrera espacial hoy día reavivada por varios países? ¿Cómo generar una industria en la materia que derive en beneficios sociales y económicos?

En el caso mexicano, se cuenta con una muy joven Agencia Espacial Mexicana (AEM), organismo descentralizado de la Secretaría de Comunicaciones y Transportes (SCT) creado por ley en 2010 --seis años después de iniciada su discusión--, pero que no entró plenamente en operaciones sino hasta 2013.

"La tarea, el objetivo y, por supuesto, la relevancia y el impacto de la AEM es todo lo que tiene que ver con construir capacidades, tanto humanas como materiales, para las nuevas generaciones en materia espacial", destaca en entrevista Francisco Javier Mendieta, su primer y hasta ahora único director.

"El sector espacial (nacional) ya está empezando a despegar de manera exitosa con el aprendizaje de lo que podemos hacer bien en aeronáutica, pero incorporándole el pilar que también se desarrolla mucho en México de tecnologías de la información y comunicaciones".

Doctor en ingeniería y ex titular del Centro de Investigación Científica y de Educación Superior de Ensenada, Mendieta fue designado en el puesto en 2011 por el ex Presidente Felipe Calderón, elegido a través de una convocatoria atendida por una veintena de expertos.

Ratificado en 2014 para otra gestión de cuatro años, el especialista en recepción óptica y láseres cederá a fin de este año las riendas de una agencia cuya autodefinida misión es "utilizar la ciencia y la tecnología espacial para atender las necesidades de la población mexicana y generar empleos de alto valor agregado, impulsando la innovación y el desarrollo del sector espacial, contribuyendo a la competitividad y al posicionamiento de México en la comunidad internacional, en el uso pacífico, eficaz y responsable del espacio".

Desde el principio, la AEM, cuyo presupuesto este año es de 62 millones 246 mil 743 pesos --15 millones menos que en 2018, y muy por debajo de los 100 millones de dólares que Brasil destina a su agencia espacial, y los 19 mil millones de dólares de la NASA--, ha tenido la mira puesta en el desarrollo de equipos satelitales.

A través del Fondo Sectorial Conacyt-AEM, financiaron el AztechSat-1, nanosatélite desarrollado en la Universidad Popular Autónoma del Estado de Puebla para realizar interconexión y transmitir datos a la constelación satelital Globalstar, y que será puesto en órbita desde la Estación Espacial Internacional en octubre de este año.

"Lo que es importante aquí es que estos satélites se están desarrollando por estudiantes dirigidos por profesores de las universidades, por la AEM, y también aprovechando un convenio marco con la NASA para impulsar el talento y formar capacidades. El recurso humano es lo más importante en los temas de alta tecnología, como es el sector espacial", enfatiza Mendieta.

La relevancia de esto recae en que México finalmente podría iniciar la producción sus propios satélites en lugar de comprarlos fuera: en 1982 adquirió los Morelos 1 y 2 --puestos en órbita en el 85--; después, entre 1993 y 1994, se conformó el Sistema Solidaridad con los satélites Solidaridad I y II.

En 2010 se integró el Sistema Satelital Mexicano (Mexsat), compuesto por tres satélites: Bicentenario, Centenario --que se desintegró durante su despegue en 2015-- y Morelos III.

Hasta agosto de 2016, el Gobierno había invertido 19 mil millones de pesos en este sistema.

Dicho Fondo Sectorial Conacyt-AEM es definido por Mendieta como su "programa insignia", ya que les ha permitido optimizar sus recursos en tanto Conacyt aporta un peso por cada peso que la propia agencia espacial destina a proyectos que atienden necesidades ligadas al espacio."Actualmente hemos fondeado cerca de 60 proyectos en todas las áreas: telecomunicaciones; monitoreo del territorio; GPS; astronáutica; cómo es la vida en órbita terrestre, en el espacio; por supuesto, de instrumentación espacial; telescopios espaciales, y estamos también en el tema lunar", detalla.Convenios que han permitido a estudiantes realizar estancias en centros de la NASA, y una ardua labor de divulgación a través de actividades públicas y de la revista digital Hacia el espacio completan los quehaceres de la AEM, que actualmente cuenta con 48 empleados trabajando en dos medias oficinas rentadas en un edificio sobre Insurgentes, en la Colonia Guadalupe Inn.

Ante una Agencia Espacial Mexicana, existe una cuestión que es manifiestamente imprescindible: ¿Cuándo enviará México una misión tripulada al espacio?

"No es una prioridad. Si se presentara la oportunidad, yo creo que México podría estar listo", responde Francisco Javier Mendieta, director de la AEM.

"La mayor parte de lo que se lanza al espacio hoy en día tanto por el sector público, es decir, los gobiernos, como por el sector privado es no tripulado. Realmente los vuelos tripulados son un porcentaje pequeño; se tiene este estereotipo de espacio igual a astronauta, pero no".

Finalmente, ante el anuncio hecho en marzo por Salma Jalife, subsecretaria de Comunicaciones y Desarrollo Tecnológico de la SCT, sobre el análisis de la permanencia o evolución de varios órganos por medidas de austeridad, incluida la AEM, Mendieta es enfático en que esta no va a desaparecer.

"No, en absoluto. La Agencia Espacial es absolutamente estable, creciendo y ganando impulso, por supuesto, con una excelente consideración de la subsecretaria de comunicaciones y el Secretario de Comunicaciones y Transportes (Javier Jiménez Espriú).

"Es una entidad de gran interés para el beneficio social y el desarrollo económico, tal como las otras agencias espaciales de otros países del mundo", afirma.

Y antes de ceder el mando de la misión, orgulloso de lo logrado estos ocho primeros años, el doctor Mendieta tiene una recomendación para su sucesor:"La Agencia Espacial Mexicana debe seguir fomentando la creatividad de la juventud, de los profesionales. Y seguir siendo relevante para los tomadores de decisiones".

 

Israel Sánchez

Reforma

Por: Redacción

Tips al momento

Ahora sí, terminan tramo Chihuahua-Delicias... ¿Será?

El presidente de la CMIC en Chihuahua Arturo Dávila Dozal anunció que ahora sí, por fin y luego de once años de obras en la Chihuahua-Delicias, se terminarán las labores a finales de octubre e inicios de noviembre ¿Será? ¿Usted qué cree?

La teoría nos decía que eran necesarias "modernizaciones" para poder contar con dos carriles por sentido de tres metros y medio cada uno, con sus respectivos acotamientos de dos metros y medio, desde el kilómetro 209 en la Puerta de Chihuahua hasta el 137, ya en Delicias.

En la práctica quienes tienen o han tenido que circular por fuerza este tramo ya la conocen como la interminable, la eterna inconclusa, pues a lo largo de tantísimos años era realmente imposible que una carretera permaneciera en construcción contínua. Ni haciéndola desde cero habría tardado tanto.

Las demoras, atrasos y demás aparentemente se debieron en once años a algunos contratistas que dejaban el trabajo inconcluso...


La peor decisión...

Hace apenas cinco días que Gustavo Madero Muñoz salió a declarar ante un medio de comunicación que impulsar a Ricardo Anaya para legislador federal fue una de sus peores decisiones y para este martes el senador se dejó ver con el ex candidato a la presidencia disfrutando de un café.

El senador panista parece que dice una cosa y hace otra, habrá que recordar que también apoyó a Anaya Cortés para contender contra AMLO en las pasadas elecciones y, junto con Javier Corral Jurado, le reprocharon la derrota del partido ante la 4T… nada más falta que ahora se vuelvan a juntar para jugarle a la oposición con López Obrador, habrá que ver si a Madero Muñoz luego no se resulta peor el remedio que la enfermedad porque para muchos, el ex presidenciable ya es un cartucho gastado y al menos en la Facultad de Ciencias Políticas y Sociales de la UNAM, todavía lo recuerdan como un presunto corrupto, amante del lavado de dinero.

Ver todos los tips

La Gente Opina

Notas recientes

Facebook
Comentarios