Hipersexualidad Infantil: Robando la niñez

Por: Alicia Soto

Correo: alysotoc@gmail.com

Facebook: @alysotopsicologa

La sexualidad, es un tema propiamente de adultos, sin embargo, cada vez es más común ver infantes hipersexualizados; es decir, niños entre 5  y 12 años jugando a ser adultos. Este problema, es mayormente marcado en el género femenino. Las niñas, están más preocupadas por su apariencia, que por jugar con sus muñecas.

Aunque gran parte del problema, es un reflejo de la globalización, e influencia de los medios de comunicación - referente a los estereotipos de belleza y moda- otra gran parte de responsabilidad es de los mismos padres, que consideran que las niñas son muñecas o princesas y creen que deben verse así.

La ropa de niñas, cada vez es más parecida a la de mujeres adultas, es decir, es muy común ver a pequeñas niñas con minifaldas, tacones, blusas ombligueras, etc. aunado a un excesivo maquillaje y uñas postizas.

Los certámenes de belleza, se convierten en una industria peligrosa para niñez. Es sorprendente - y horrorizante a la vez-, como las niñas son despojadas de su inocencia, para convertirse en muñecas vivientes, disfrazando su belleza verdadera con pestañas postizas y labiales de alta calidad. Estas niñas crecen, con una falsa idea de belleza y autoestima.

Y si no fuera suficiente, la tendencia musical, estimula el raudo interés sexual. Canciones como “cuatro babys” de Maluma o  “me gustan mayores” de Becky G, son coreados por niños de primaria y secundaria; los bailes eróticos son aplaudidos y considerados graciosos en infantes, como el baile del “choque” colombiano.

La industria de juguetes, se focaliza en muñecas sexualizadas, donde se resalta las curvas, el maquillaje y la ropa inapropiada; así como venta de maquillaje y uñas postizas para niñas. Pareciera que el mercado, desea que sea el mismo niño el que se convierta en juguete.

Algunos adultos, celebran este tipo de comportamiento como si la promiscuidad fuera señal de superioridad; instaurando esa idea en los infantes, sin que estos comprendan las implicaciones, sociales, morales y personales que trae este tipo de comportamiento consigo.

Si bien, esta problemática puede ser minimizada y desvalorizada, sus consecuencias pueden ser más significativas, de lo que muchos consideran. La hipersexualidad, fomenta el interés sexual a temprana edad, lo que puede traducirse en embarazos, enfermedades de trasmisión sexual (ETS) e incluso fomentar la pedofilia y la pornografía infantil. Además, los niños hipersexualizados llegan a tener una falsa autoestima, basada en aceptación social, así como problemas de identidad.

A los niños, se les debe permitir se niños; es decir, deben jugar con tierra, ensuciarse con chocolate, usar tenis para correr y vestidos adecuados a su edad. Es importante, evitar que las niñas consideren el maquillaje una fuente de belleza, si bien, llega una edad en la que intentan imitar a la mamá (la cual es una etapa graciosa y tierna), deben ponerse límites y comprender hasta donde es un juego y donde se volvió una necesidad para la niña. Es importante, cuidar la música que escuchan y las películas que ven, aunque los medios de entretenimiento parezcan inofensivos, son una fuente de patrones de conducta muy importantes.

Tus hijos crecerán y cuando eso suceda, te darás cuenta que les robaste su infancia, pero será demasiado tarde.

Facebook

La Gente Opina

¿Considera usted que para un mejor y más efectivo combate a la delincuencia, el estado necesita invertir mayores recursos?
Comentarios