
EFE.- Los gobernadores de Ohio y Carolina del Sur comunicaron este sábado que enviarán en conjunto unos 350 soldados más a Washington DC, sumándose a los hasta 400 ofrecidos por Virginia Occidental, para reforzar la campaña del presidente Donald Trump contra el crimen en la capital.
El gobernador Mike DeWine, de Ohio, y Henry McMaster, de Carolina del Sur, publicaron sendos comunicados en los que cuantifican en 150 y 200, respectivamente, los soldados de sus guardias nacionales que van a enviar al Distrito de Columbia, y dijeron estar de acuerdo con los objetivos de seguridad de Trump.
Hace unas horas, el gobernador Patrick Morrisey, de Virginia Occidental, también aseguró "respaldar al presidente Trump en su esfuerzo por devolver el orgullo y la belleza a la capital de nuestra nación" y reveló que enviaría a entre 300 y 400 efectivos de su Guardia Nacional.
Esos casi 800 soldados adicionales en total en el Distrito de Columbia, procedentes de los tres estados republicanos, permitirán duplicar las tropas ya desplegadas por la Guardia Nacional de la capital.
El pasado lunes, Trump declaró una "Emergencia de Seguridad Pública" y tomó el control de la policía de Washington D.C., tras lo que activó a unas 800 tropas de la Guardia Nacional, dentro de sus esfuerzos por "restablecer el orden público", amparado en una cláusula de la Ley de Autonomía.
Desde entonces, la ciudad ha tenido un incremento exponencial en la presencia de agentes de agencias federales como el FBI, la DEA y el Servicio de Control de Migración y Aduanas (ICE), que han realizado decenas de arrestos por posesión de armas y otros delitos, a los que se unen detenciones de indocumentados, según la Casa Blanca.
Las autoridades de Washington demandaron ayer al gobierno de Trump por lo que consideran una "toma hostil" de la policía de la capital por el gobierno federal, que según afirman, ha abusado de su autoridad bajo la Ley de Autonomía que regula la autogestión del Distrito desde 1973.
Con información de: LatinUs.

El Gobierno Municipal anunció que este jueves 12 iniciarán trabajos de bacheo en distintos puntos de la ciudad, luego de las recientes lloviznas que volvieron a evidenciar el deterioro de las calles. Y sí, es cierto: la lluvia expone lo que durante meses se ha ido acumulando bajo el desgaste diario y la falta de mantenimiento estructural.
La ciudad no enfrenta un problema de “baches aislados”. En muchos sectores, la carpeta asfáltica está simplemente agotada.
Son vialidades que ya cumplieron su ciclo de vida útil y que han sido parchadas una y otra vez, hasta convertirse en un mosaico irregular de asfalto viejo y remiendos nuevos.
El bacheo puede funcionar como medida emergente. Nadie discute que es necesario tapar hoyos que representan un riesgo inmediato para automovilistas, motociclistas y peatones.
Sin embargo, cuando el programa se convierte en política permanente y no en solución temporal, el problema de fondo sigue intacto.
Cada temporada de lluvias ocurre lo mismo: se anuncian cuadrillas, se difunden fotografías de trabajadores aplicando mezcla asfáltica y se promete atender cientos de reportes ciudadanos.
Meses después, la historia se repite. Las mismas calles vuelven a fracturarse, el asfalto se levanta y el gasto público vuelve a destinarse a tapar lo ya tapado.
La ciudadanía no solo exige baches cubiertos, exige planeación. Un programa serio de recarpeteo y rehabilitación integral de vialidades principales y secundarias. Inversión de largo plazo, no soluciones de temporada.
Porque si cada tres o cuatro meses el agua vuelve a deshacer los parches, entonces no estamos resolviendo el problema: lo estamos administrando.
¿De verdad el bacheo es la solución?

Previo al proceso electoral, a pesar de que éste inicia en octubre del presente año, ya no sólo saturan de pintas y entrega de volantes en las calles, ahora inicia la colgadera de lonas personalizadas de personajes que han manifestado su intención de competir en el 2027.
Tal es el caso de la Senadora Andrea Chávez, de quien ya comenzaron a colgarse una serie de lonas en algunas viviendas de la capital del Estado con su nombre y su imagen, no hace referencia a su cargo actual.
Como en cada lapso previo al proceso electoral, ha sido muy común ver este tipo de lonas de posibles aspirantes colgadas en casas.

El Gobierno Municipal anunció que este jueves 12 iniciarán trabajos de bacheo en distintos puntos de la ciudad, luego de las recientes lloviznas que volvieron a evidenciar el deterioro de las calles. Y sí, es cierto: la lluvia expone lo que durante meses se ha ido acumulando bajo el desgaste diario y la falta de mantenimiento estructural.
La ciudad no enfrenta un problema de “baches aislados”. En muchos sectores, la carpeta asfáltica está simplemente agotada.
Son vialidades que ya cumplieron su ciclo de vida útil y que han sido parchadas una y otra vez, hasta convertirse en un mosaico irregular de asfalto viejo y remiendos nuevos.
El bacheo puede funcionar como medida emergente. Nadie discute que es necesario tapar hoyos que representan un riesgo inmediato para automovilistas, motociclistas y peatones.
Sin embargo, cuando el programa se convierte en política permanente y no en solución temporal, el problema de fondo sigue intacto.
Cada temporada de lluvias ocurre lo mismo: se anuncian cuadrillas, se difunden fotografías de trabajadores aplicando mezcla asfáltica y se promete atender cientos de reportes ciudadanos.
Meses después, la historia se repite. Las mismas calles vuelven a fracturarse, el asfalto se levanta y el gasto público vuelve a destinarse a tapar lo ya tapado.
La ciudadanía no solo exige baches cubiertos, exige planeación. Un programa serio de recarpeteo y rehabilitación integral de vialidades principales y secundarias. Inversión de largo plazo, no soluciones de temporada.
Porque si cada tres o cuatro meses el agua vuelve a deshacer los parches, entonces no estamos resolviendo el problema: lo estamos administrando.
¿De verdad el bacheo es la solución?

Previo al proceso electoral, a pesar de que éste inicia en octubre del presente año, ya no sólo saturan de pintas y entrega de volantes en las calles, ahora inicia la colgadera de lonas personalizadas de personajes que han manifestado su intención de competir en el 2027.
Tal es el caso de la Senadora Andrea Chávez, de quien ya comenzaron a colgarse una serie de lonas en algunas viviendas de la capital del Estado con su nombre y su imagen, no hace referencia a su cargo actual.
Como en cada lapso previo al proceso electoral, ha sido muy común ver este tipo de lonas de posibles aspirantes colgadas en casas.
