
En el marco de la Estrategia Nacional de Seguridad Pública, en punto de las 17:30 horas del 23 de noviembre del 2025, 90 efectivos del Cuerpo de Fuerzas Especiales del Ejército Mexicano, arribaron a bordo de un avión Boeing 727 de transporte pesado de la Guardia Nacional al Aeropuerto Internacional de Chihuahua “General Roberto Fierro Villalobos”, procedentes de la Base Aérea Militar No. 19, Ciudad de México; con el fin de reforzar el actual despliegue operativo que mantiene la 5/a. Zona Militar en esa entidad federativa.
La misión de las unidades de Fuerzas Especiales en refuerzo, es la de colaborar estrechamente con las autoridades de los tres órdenes de gobierno de la entidad, realizando tareas de disuasión, prevención y patrullajes que generen un ambiente de tranquilidad, apegándose a lo establecido en la Ley Nacional Sobre el uso de la Fuerza y respetando en todo momento los derechos humanos, en beneficio de la población chihuahuense.
Estos efectivos contribuirán a fortalecer las acciones que realizan el Ejército, Fuerza Aérea y Guardia Nacional para inhibir las actividades ilícitas de grupos delictivos con presencia en esa región del país.

El personal de Comunicación Social de las dependencias del Gobierno del Estado debería mostrar mayor criterio y tacto al momento de enviar las imágenes que acompañan sus boletines informativos, pues estas son, en muchos casos, la cara pública del mensaje que se pretende transmitir, sin embargo, pareciera que, en lugar de proyectar profesionalismo, terminan dejando mal paradas a las propias personas que aparecen en ellas…
En esta ocasión, el caso corresponde a una fotografía difundida por la Comisión Estatal de Vivienda, Suelo e Infraestructura (Coesvi), en el marco de una campaña para dar a conocer los paquetes de construcción que se ofrecen para la mejora de viviendas, no obstante, tal como se ha señalado, una imagen destacó entre todas las enviadas… y no precisamente por razones positivas…
Basta con observar la fotografía para entender el problema; no hace falta describirla. Aunque la intención del área pudo haber sido buena, el resultado terminó por opacar el mensaje principal. Este tipo de descuidos evidencian la falta de filtros y sensibilidad en la selección del material que se hace público…
Cabe reiterar que las áreas de Comunicación Social deben extremar el cuidado en las imágenes que difunden, ya que, además del impacto político y social, un error de este tipo puede derivar en problemas legales por el uso indebido o no autorizado de la imagen de las personas, situación que ya ha ocurrido en otras ocasiones…

El personal de Comunicación Social de las dependencias del Gobierno del Estado debería mostrar mayor criterio y tacto al momento de enviar las imágenes que acompañan sus boletines informativos, pues estas son, en muchos casos, la cara pública del mensaje que se pretende transmitir, sin embargo, pareciera que, en lugar de proyectar profesionalismo, terminan dejando mal paradas a las propias personas que aparecen en ellas…
En esta ocasión, el caso corresponde a una fotografía difundida por la Comisión Estatal de Vivienda, Suelo e Infraestructura (Coesvi), en el marco de una campaña para dar a conocer los paquetes de construcción que se ofrecen para la mejora de viviendas, no obstante, tal como se ha señalado, una imagen destacó entre todas las enviadas… y no precisamente por razones positivas…
Basta con observar la fotografía para entender el problema; no hace falta describirla. Aunque la intención del área pudo haber sido buena, el resultado terminó por opacar el mensaje principal. Este tipo de descuidos evidencian la falta de filtros y sensibilidad en la selección del material que se hace público…
Cabe reiterar que las áreas de Comunicación Social deben extremar el cuidado en las imágenes que difunden, ya que, además del impacto político y social, un error de este tipo puede derivar en problemas legales por el uso indebido o no autorizado de la imagen de las personas, situación que ya ha ocurrido en otras ocasiones…
