
Después de décadas de lucha y resistencia, la comunidad sigue esperando que se reconozca la totalidad de su territorio y condiciones dignas de vida
Sin duda, la visita de la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo a la comunidad de Mala Noche, en Guadalupe y Calvo, es motivo de celebración, pues la entrega del Decreto de Propiedad Comunal es el resultado de la lucha que la comunidad ódame ha sostenido por décadas contra toda dificultad y contra todo impedimento.
Sin embargo, el decreto que hoy entrega el Gobierno de la República como Reconocimiento a la Propiedad Comunal Tradicional de Mala Noche, no incluye la totalidad del territorio, sino que se entrega con un faltante de 1 mil 100 hectáreas. La totalidad del territorio ancestral comunitario de Mala Noche se conforma por un total de 4 mil 200 hectáreas, de las cuales se reconocieron el día de hoy 3 mil 100 hectáreas. Aunque no es la extensión completa, la comunidad está contenta por este reconocimiento.
La comunidad odame de Mala Noche ha luchado por el reconocimiento a su territorio ancestral desde 1982, cuando iniciaron con las primeras solicitudes y procedimientos ante la entonces llamada Reforma Agraria.
Ha sido un proceso largo, en el que la comunidad ha resistido en digna lucha para el reconocimiento de su propiedad comunal, a pesar de las omisiones, dilaciones, recursos legales y trabas que diversos gobiernos e instancias públicas han interpuesto a lo largo de los años.
Algunos de los procedimientos que se realizaron son:
Es por eso que hoy es momento de celebración y regocijo para la comunidad, pues es una victoria, aunque parcial, a décadas de lucha, que lamentablemente algunos de los luchadores sociales de la comunidad, como Manuel Torres, ya no están con nosotros para presenciar, quienes iniciaron el proceso de reconocimiento del territorio con el fin de que se dejara de talar el bosque de manera ilegal por los particulares de la región.
En su mensaje, el gobernador tradicional de la comunidad de Mala Noche, Antonio Ayala Loera, dijo que hoy reciben con alegría a la presidenta, pues “se cumple un anhelo por mucho tiempo esperado y pensamos que sería imposible ser dueños de la tierra que por generaciones hemos habitado”.
Mencionó su agradecimiento a las personas que han acompañado y asesorado a la comunidad en una lucha de más de 40 años, para poder ser reconocidos como dueños de “la tierra que nos da cobijo y alimento, a la que agradecemos con danzas y música y por la que hemos peleado en los tribunales por muchos años”.
Asimismo, pidió a la presidenta que se les reconozca la propiedad de las tierras a todas las comunidades indígenas de la Sierra Tarahumara, así como apoyar acciones que ayuden a cuidar el agua y los bosques; pidió un hospital en Baborigame, así como la comunicación con ciudades cercanas para el abasto de alimentos, salud, caminos pavimentados de Baborigame a Guadalupe y Calvo y Guachochi, así como profesores que hablen los idiomas de las comunidades, vivienda, electrificación y seguridad.
La comunidad de Mala Noche, así como otras comunidades indígenas de la Sierra Tarahumara, continúan resistiendo los embates de la violencia, el abandono institucional y el cambio climático, que han mermado muchísimo sus recursos, sus medios y formas de vida, así como violentado sus derechos humanos y comunitarios.
En el caso de Mala Noche, algunas de sus rancherías continúan en Confinamiento Forzado, así como muchas familias han sido víctimas de Desplazamiento Forzado Interno y luchan por sobrevivir en un ambiente de violencia, abandono institucional y omisión pública.
Por lo anterior, se hace un llamado a los tres niveles de gobierno y a todas las instituciones públicas responsables, a que cumplan con su deber constitucional de proteger a la población mexicana: las comunidad de Mala Noche, así como muchas otras comunidades indígenas de la Sierra de Chihuahua, urgen a la pacificación del territorio, a que se les proporcionen los servicios básicos como salud, educación, trabajo y alimentación para tener condiciones dignas de vida.
Por este medio, la Consultoría Técnica Comunitaria, como acompañante y asesor legal de Mala Noche desde hace más de 20 años, reconoce la voluntad política del Gobierno Federal y de la Presidenta Claudia Sheinbaum Pardo, de resolver a favor de la comunidad y finalmente darles el reconocimiento al que tienen derecho y por el que han luchado por décadas. Este es el resultado de más de 40 años de lucha, resistencia y trabajo de la comunidad odame de Mala Noche para el reconocimiento de sus derechos.