
A ti ciudadano.
Aunque México lleva dos siglos siendo una república, no está de más recordar que tuvo dos breves periodos monárquicos. Terminados abruptamente y con dos fusilamientos de por medio, aún hoy en día hay herederos de Agustín de Iturbide y Maximiliano de Habsburgo. La "familia imperial mexicana" vive ocupada con diversos trabajos en Australia y Europa. Entre sus miembros destaca Fernando von Götzen-Iturbide, quien se dice, es heredero del trono del extinto Imperio Mexicano.
El hipotético heredero, Fernando Leopoldo Maximiliano Gustav Salvador Graf von Götzen-Iturbide, nació el 26 de agosto de 1992 en la ciudad de Colonia, Alemania. Es el único hijo del conde Maximiliano von Götzen-Iturbide y María Anna de Franceschi. Su padre forma parte de la descendencia de Agustín de Iturbide, el primer titular del malogrado Imperio Mexicano. Además, también es miembro de una casa nobiliaria rumano-húngara: los Götzen. Esta familia reside actualmente en Australia.
A pesar de la acumulación de títulos nobiliarios, Fernando parece no tener interés alguno en ellos. En cambio, se ha avocado a su profesión. Y es que estudió en el Institut Le Rosey, en Suiza, así como en la Universidad de Georgetown, en Estados Unidos. Se dedica a los negocios y al marketing digital. Además, ha trabajado en varias empresas de tecnología. El hipotético heredero vive en Ámsterdam, Países Bajos.
Es importante recordar que desde 1824, México es una república federal, laica y representativa. La Constitución no reconoce ni da validez alguna a los títulos nobiliarios. Por lo tanto, es imposible que pueda instaurarse de nueva cuenta una monarquía imperial en el país. Más que nada, aquellas investiduras forman parte de las anécdotas de la historia.
Y es que lo que pasó posteriormente a la caída de Maximiliano de Habsburgo y el triunfo final de la República resulta bastante interesante.
Recordemos que Agustín de Iturbide fue coronado como emperador del primer Imperio Mexicano en el año 1822.
Tras su caída en 1823 y su ejecución en 1824, su familia se exilió en Estados Unidos. Posteriormente, tras la instauración del Segundo Imperio Mexicano, Maximiliano de Habsburgo y Carlota de Bélgica adoptarían a un par de los nietos de Iturbide.
Y es que la pareja imperial no podía concebir hijos, por lo que a estos pequeños los volvieron sus herederos, vinculando ambos linajes nobiliarios. No obstante, el triunfo de la República haría que toda esta nueva casa imperial se exiliara en Europa, en el corazón del Imperio Austro-Húngaro durante largos años.
Y así es como, Fernando von Götzen-Iturbide es hoy por hoy heredero de la extinta corona mexicana.
Por, Víctor Hugo Estala Banda.