
Saltillo, 16/02/26 (Más).- Las masacres ocurridas en 2011 en Allende y Piedras Negras, Coahuila, llegaron hasta los tribunales de Estados Unidos, donde el Departamento de Justicia afirma que probará en juicio que Miguel Ángel Treviño Morales, conocido como El Z-40, fue el autor intelectual y material del asesinato de hombres, mujeres y niños.
El Departamento de Justicia indicó que, incluso después de su detención en 2013, Treviño Morales continuó delinquiendo desde prisión en México, sobornando al director de un penal de máxima seguridad para mantener operaciones de su organización criminal.
Según un escrito de los fiscales de la Sección de Lavado de Dinero, Narcóticos y Decomisos, dirigido al juez Trevor McFadden, se oponen a la solicitud de los abogados de El Z-40 para que se levanten las Medidas Especiales Administrativas, un régimen de encarcelamiento especial para delincuentes de alta peligrosidad. Estas medidas fueron aprobadas por la fiscal general de Estados Unidos, Pam Bondi.
Los abogados de Treviño Morales argumentaron que su cliente se encontraba en aislamiento injustificado, sin antecedentes negativos ni en México ni en Estados Unidos, y que había dedicado su tiempo a leer más de mil libros y practicar yoga.
Sin embargo, los fiscales describieron a El Z-40 como uno de los capos más violentos de este siglo, líder de Los Zetas y posteriormente del Cártel del Noreste, que ha usado secuestro, tortura y asesinatos para intimidar y controlar a sus miembros y testigos.
“Existe un riesgo sustancial de que sus comunicaciones con terceros puedan resultar en muerte o lesiones graves”, señalaron los fiscales.
De acuerdo con la acusación, Treviño Morales ordenó la ejecución de decenas de personas en Piedras Negras y Allende, Coahuila, en represalia por colaboración con la DEA. Entre las víctimas había niños y personas no vinculadas al narcotráfico.
Los fiscales detallan que, incluso desde prisión, Treviño y su hermano Omar sobornaron a funcionarios penitenciarios para transmitir órdenes a sus colaboradores, continuando con actividades delictivas. Por ello, el gobierno estadounidense sostiene que las SAM son necesarias para proteger la integridad de investigadores y testigos.
El Departamento de Justicia aclaró que, pese a las restricciones, El Z-40 no está incomunicado ni sometido a tratos crueles. Ha recibido visitas de abogados y familiares y puede realizar llamadas telefónicas bajo supervisión.
“Cuando se traslada dentro de la prisión, es esposado por seguridad, pero las restricciones se retiran en su celda, durante visitas, ducha o recreación”, explicaron los fiscales.
Los abogados de Treviño Morales también pidieron eliminar algunos cargos por homicidio y crimen organizado, argumentando que eran vagos.
Los fiscales pidieron al juez desestimar la solicitud, ya que la acusación general es complementada con paquetes de evidencia que detallan los hechos y operaciones delictivas, y se prepara una sexta acusación suplementaria en contra de él y su hermano.
Con información de Massinformación.