
Periodistas de la AFP en Kabul escucharon múltiples explosiones y disparos este martes, mientras las tropas afganas y pakistaníes continúan sus combates fronterizos.
Las explosiones en la capital afgana se escucharon junto a ruidos de armas antiaéreas y disparos desde toda la ciudad, en momentos en que el Ministerio de Defensa del gobierno talibán ha dicho que "los combates continúan" contra las fuerzas pakistaníes.
Un periodista de la AFP en la ciudad de Jalalabad, entre Kabul y la frontera, informó que escuchó explosiones y tiros.
En el cruce fronterizo más cercano, a unos 50 kilómetros de Jalalabad, los residentes de Torkham dijeron a la AFP que los enfrentamientos, que ya duraban varios días, continuaban.
Ambos países se enfrentan a lo largo de su línea limítrofe desde el jueves, cuando Afganistán lanzó una ofensiva terrestre en respuesta a los ataques aéreos pakistaníes.
Entre las últimas víctimas se encuentran tres niños muertos el lunes en un "crimen cometido por el régimen militar pakistaní" en la provincia de Kunar, informó el portavoz adjunto del gobierno afgano, Hamdullah Fitrat.
Al menos 39 civiles han muerto desde el jueves, según las autoridades afganas, una cifra sobre la que Pakistán no ha hecho comentarios.
Islamabad ha dicho que los ataques aéreos de febrero que desencadenaron el recrudecimiento del conflicto tenían como objetivo a milicianos que atacan su territorio y que se refugian sin oposición de las autoridades en Afganistán.
Kabul rechaza esas versiones.
Los nuevos combates fronterizos han afectado a varias provincias afganas.
Los últimos enfrentamientos tuvieron lugar en el sur de Kandahar, según el Ministerio de Defensa, así como en la vecina Zabul, según el departamento de información provincial.
La violencia de los últimos días es la peor desde octubre, cuando los combates causaron más de 70 muertos en ambos bandos, que han mantenido su frontera común cerrada en su mayor parte.
Con información de: El economista.


En medio de la convocatoria para elegir a los coordinadores municipales de Morena, el senador Juan Carlos Loera dejó en claro que su postura no busca atacar a una persona en particular, sino cuestionar las irregularidades de un proceso que a su parecer vulnera los valores del movimiento.
"No es para cuestionar a una persona, sino para señalar un proceso que lastima los principios democráticos que dieron origen a nuestro movimiento; la reciente designación deja más dudas que certezas, porque fue un proceso que careció de imparcialidad, de equidad y de auténtico sentido democrático", afirmó en redes.
El senador señaló que la falta de imparcialidad fue evidente desde antes de la encuesta, debido al respaldo visible que sectores de la dirigencia nacional mostraron hacia el alcalde con licencia de Ciudad Juárez.
"Para miles de chihuahuenses fue evidente que existía una clara inclinación hacia uno de los aspirantes, las expresiones públicas y las numerosas imágenes mostrando la cercanía con importantes actores políticos generaron la percepción fundada de que el resultado ya tenía favorito, cuando el árbitro transmite señales de preferencia, la confianza se debilita", advirtió.
Sostuvo que, mientras algunos aspirantes hicieron campaña con recursos propios y limitados, otros contaron con una presencia masiva en medios de comunicación y el apoyo de redes de gobierno, "Fuimos testigos de una presencia desproporcionada en redes sociales, radio, prensa y televisión. La promoción permanente rompió cualquier condición de piso parejo. Peor aún, el uso de las estructuras burocráticas a favor del designado mancharon este proceso. La capacidad económica nunca debe ser un factor preponderante", sentenció.
Ante los resultados tan apretados que han sido considerados que existía un empate técnico mencionó "Un empate técnico no puede convertirse por una decisión política en una victoria contundente, quienes creemos en la transformación sabemos que los fines nunca justifican los medios, la legitimidad no se construye imponiendo resultados".
"Exigimos que los procesos actuales y futuros cuenten con mecanismos de revisión, observación y auditoría; el secreto genera sospechas y la claridad da confianza", expresó.

En medio de la convocatoria para elegir a los coordinadores municipales de Morena, el senador Juan Carlos Loera dejó en claro que su postura no busca atacar a una persona en particular, sino cuestionar las irregularidades de un proceso que a su parecer vulnera los valores del movimiento.
"No es para cuestionar a una persona, sino para señalar un proceso que lastima los principios democráticos que dieron origen a nuestro movimiento; la reciente designación deja más dudas que certezas, porque fue un proceso que careció de imparcialidad, de equidad y de auténtico sentido democrático", afirmó en redes.
El senador señaló que la falta de imparcialidad fue evidente desde antes de la encuesta, debido al respaldo visible que sectores de la dirigencia nacional mostraron hacia el alcalde con licencia de Ciudad Juárez.
"Para miles de chihuahuenses fue evidente que existía una clara inclinación hacia uno de los aspirantes, las expresiones públicas y las numerosas imágenes mostrando la cercanía con importantes actores políticos generaron la percepción fundada de que el resultado ya tenía favorito, cuando el árbitro transmite señales de preferencia, la confianza se debilita", advirtió.
Sostuvo que, mientras algunos aspirantes hicieron campaña con recursos propios y limitados, otros contaron con una presencia masiva en medios de comunicación y el apoyo de redes de gobierno, "Fuimos testigos de una presencia desproporcionada en redes sociales, radio, prensa y televisión. La promoción permanente rompió cualquier condición de piso parejo. Peor aún, el uso de las estructuras burocráticas a favor del designado mancharon este proceso. La capacidad económica nunca debe ser un factor preponderante", sentenció.
Ante los resultados tan apretados que han sido considerados que existía un empate técnico mencionó "Un empate técnico no puede convertirse por una decisión política en una victoria contundente, quienes creemos en la transformación sabemos que los fines nunca justifican los medios, la legitimidad no se construye imponiendo resultados".
"Exigimos que los procesos actuales y futuros cuenten con mecanismos de revisión, observación y auditoría; el secreto genera sospechas y la claridad da confianza", expresó.
