
CIUDAD DE MÉXICO (apro).— Meta enfrenta en California uno de los juicios más importantes sobre el impacto de las redes sociales en menores de edad. El proceso examina las decisiones que la compañía tomó al diseñar Facebook e Instagram y el conocimiento que tenía sobre los riesgos para niños y adolescentes.
El litigio comenzó el 18 de agosto de 2026 en una corte federal de Oakland, donde California, Colorado, Kentucky y Nueva Jersey encabezan la primera fase de una demanda respaldada originalmente por decenas de estados. El resultado podría incluir una sanción económica sin precedentes y cambios obligatorios en dos de las plataformas más utilizadas del mundo.
Los estados acusan a Meta de enganchar deliberadamente a menores de edad, ocultar los riesgos asociados al uso compulsivo y recopilar información de niños menores de 13 años sin autorización parental. Los demandantes calculan que las sanciones, restituciones y otros pagos podrían acercarse a 193 mil millones de dólares, equivalentes a unos 3.29 billones de pesos mexicanos, de acuerdo con el tipo de cambio registrado este 19 de agosto de 2026.
La demanda sostiene que Meta construyó un modelo comercial orientado a mantener a los usuarios jóvenes dentro de Facebook e Instagram durante el mayor tiempo posible. A mayor permanencia y participación, la compañía obtiene más datos y oportunidades para mostrar publicidad.
Durante los alegatos iniciales, Megan O’Neill, abogada de California, afirmó que la estrategia consistía en atraer usuarios, retenerlos, recopilar sus datos y ocultar al público información sobre los riesgos. La acusación comparó este comportamiento con las prácticas atribuidas durante décadas a la industria tabacalera.
Los estados señalan que la compañía conocía la especial vulnerabilidad de los cerebros adolescentes ante las recompensas sociales, la aprobación de otras personas y el miedo a quedar excluidos. Pese a ello, habría utilizado funciones diseñadas para estimular la participación repetida.
Entre las características cuestionadas están:
La contabilización pública de “Me gusta”.
Las notificaciones constantes.
La reproducción automática de videos.
La recomendación algorítmica de contenido.
La posibilidad de desplazarse sin llegar al final.
Los filtros que modifican la apariencia física.
Las funciones que dificultarían cumplir límites de tiempo.
La posibilidad de abrir varias cuentas en Instagram.
Sin embargo, no todas esas funciones forman parte del juicio con el mismo alcance. Una resolución previa de la jueza Yvonne Gonzalez Rogers limitó las reclamaciones directamente relacionadas con contenido recomendado, reproducción automática y desplazamiento infinito debido a las protecciones de la Sección 230 de la legislación estadounidense.
Sí permitió avanzar, entre otras, las acusaciones sobre filtros que alteran la apariencia, herramientas que interfieren con las restricciones de tiempo, cuentas múltiples y posibles omisiones al advertir los riesgos conocidos de uso compulsivo.
Cuándo comenzó: los alegatos iniciales fueron presentados el 18 de agosto de 2026.
Dónde se realiza: Tribunal Federal del Distrito Norte de California, en Oakland.
Quién decidirá: la jueza Yvonne Gonzalez Rogers determinará la responsabilidad; el jurado emitirá un veredicto consultivo.
Quiénes participan primero: California, Colorado, Kentucky y Nueva Jersey representan la primera fase del caso de 29 estados.
Cuánto solicitan: los demandantes estiman pagos cercanos a 193 mil millones de dólares.
Qué plataformas están implicadas: principalmente Facebook e Instagram.
Cuánto durará: el calendario contempla aproximadamente seis semanas de testimonios.
Quiénes podrían declarar: Mark Zuckerberg, Adam Mosseri, especialistas y antiguos empleados de Meta.
Qué podría cambiar: los estados solicitan límites de uso y modificaciones en funciones consideradas compulsivas.
La demanda federal presentada inicialmente en octubre de 2023 acusó a Meta de infringir leyes estatales de protección al consumidor y la Children’s Online Privacy Protection Act, conocida como COPPA.
Esta norma federal establece condiciones para recopilar información personal en servicios dirigidos a niños menores de 13 años. Los estados sostienen que Meta sabía que usuarios de esa edad utilizaban sus plataformas, pero habría recopilado sus datos sin obtener el consentimiento verificable de sus padres.
La demanda original fue presentada por 33 fiscales generales. Florida promovió otro procedimiento federal y varios estados interpusieron casos separados, por lo que en 2023 las autoridades describieron una acción coordinada de 41 estados y Washington D.C.
Después de resoluciones judiciales, ajustes procesales y la separación de algunos demandantes, el juicio actual se refiere a una coalición de 29 estados. California, Colorado, Kentucky y Nueva Jersey comparecen primero, mientras que los otros 25 tendrían procesos posteriores.
Además del pago económico, los estados buscan que la jueza ordene cambios en el funcionamiento de las aplicaciones. Entre las medidas señaladas durante el proceso están eliminar o modificar el conteo de “Me gusta”, establecer límites de tiempo para menores y reforzar la exclusión de niños menores de 13 años.
También buscan la eliminación de información obtenida presuntamente en contra de COPPA y advertencias más claras sobre posibles riesgos de uso compulsivo.
El juicio podría modificar el diseño de Instagram y Facebook, aunque cualquier orden dependerá de las acusaciones finalmente probadas y de los límites establecidos por resoluciones judiciales anteriores.
El abogado de Meta, Paul Schmidt, rechazó que la compañía hubiera buscado perjudicar a sus usuarios. Argumentó que no existe una relación causal clara entre el uso de redes sociales y una reducción general del bienestar adolescente.
La defensa sostiene que documentos internos y declaraciones de empleados han sido presentados fuera de contexto. También afirma que la empresa ha desarrollado controles parentales, límites de tiempo, configuraciones especiales para adolescentes y sistemas para retirar cuentas pertenecientes a menores de 13 años.
Meta asegura haber eliminado más de un millón de cuentas de usuarios identificados como menores de la edad permitida. Su postura es que el tiempo de uso y la participación son métricas legítimas y no pruebas suficientes de una intención de generar dependencia.
El primer testigo presentado por los estados fue Arturo Béjar, antiguo ingeniero y consultor de Meta. El extrabajador declaró que la empresa tenía sistemas insuficientes para medir el daño experimentado por usuarios jóvenes y que la seguridad no siempre era considerada durante el lanzamiento de productos.
Béjar afirmó que la compañía siguió una práctica de “no preguntar y no decir” sobre menores de 13 años, pese a que estos utilizaban las plataformas. También sostuvo que comunicó sus preocupaciones a directivos, incluido el jefe de Producto, Chris Cox.
Meta intentó impedir su testimonio bajo el argumento de que había eliminado mensajes intercambiados mediante Signal con exempleados. La jueza Gonzalez Rogers rechazó excluirlo, aunque esa disputa podrá ser utilizada por la defensa para cuestionar su credibilidad.
El proceso está programado para durar aproximadamente seis semanas, por lo que podría concluir entre finales de septiembre y principios de octubre de 2026. Mark Zuckerberg, director ejecutivo de Meta, y Adam Mosseri, responsable de Instagram, figuran entre los posibles testigos.
El jurado tendrá una función consultiva. La decisión final corresponderá a la jueza Gonzalez Rogers, quien deberá determinar si Meta infringió COPPA y las leyes estatales de protección al consumidor, así como las sanciones y modificaciones aplicables.
Con información de: Proceso.