
El pleno de la Cámara de Diputados seleccionó este martes a las tres personas para ocupar las vacantes como consejeros en el Instituto Nacional Electoral (INE).
La mayoría, conformada por Morena, Partido Verde y Partido del Trabajo, avaló la propuesta de tres candidatos de la Junta de Coordinación Política.
Los nuevos consejeros electorales serán Blanca Yassahara Cruz García, Frida Denisse Gómez Puga y Arturo Manuel Chávez López.
Según el acuerdo, las tres personas seleccionadas rendirán la protesta en la sesión que celebre el Consejo General del INE dentro de las veinticuatro horas siguientes a la elección.
Cuando comenzó la discusión, la bancada de Movimiento Ciudadano adelantó que su voto iba a ser en contra de la propuesta de los tres aspirantes.
La noche del lunes, la Junta de Coordinación Política recibió las quintetas de aspirantes para ocupar las consejerías del INE, de las cuales salieron los tres nombres.
La primera quinteta estuvo conformada por: Blanca Yassahara Cruz García, Laura Daniella Durán Ceja, Miriam Guadalupe Hinojosa Dieck, Martha Alejandra Tello Mendoza y María Magdalena Vila Domínguez.
En la segunda quinteta participaron: Arturo Manuel Chávez López, Juan Manuel Guerrero Jiménez, Armando Hernández Cruz, Armando Xavier Maldonado Acosta y Daniel Preciado Temiquel.
Asimismo, en la tercera lista estaban Armando Ambriz Hernández, Silvia Guadalupe Bustos Vásquez, Claudia Díaz Tablada, Frida Denisse Gómez Puga y Bernardo Valle Monroy.
Con información de: LatinUs.

Versiones al interior de Morena apuntan a una reconfiguración en su dirigencia. Luisa María Alcalde dejaría la presidencia del partido, mientras que Carolina Rangel asumiría de forma temporal para encabezar el proceso que llevaría a Ariadna Montiel al liderazgo nacional.
En la Secretaría de Organización, se prevé la salida de Andrés Manuel López Beltrán, con la posible llegada de Esthela Damián. De acuerdo con fuentes, algunos de los involucrados ya habrían comenzado a despedirse, aunque no existe confirmación oficial.

Trascendió que tras el trágico suceso del pasado domingo en donde dos agentes estadounidenses fallecieron, pobladores de Polanco señalaron que las periciales de dicho accidente no se llevaron a cabo y qué únicamente subieron los cuerpos rápidamente por la pendiente del barranco antes que llegaran las demás autoridades.
Esto dejó aún más cuestionamientos, pues el director y los agentes, a quien ya señalaron medios estadounidenses como personal de la CIA, viajaban en una unidad NO blindada y en una zona de alto riesgo después de un importante operativo en el que se desmanteló uno de los más grandes laboratorios de drogas sintéticas incluso a nivel nacional, afectando claramente los intereses de grupos criminales con presencia fuerte en dicha zona.
Por si fuera poco, se señala a el director Oseguera Cervantes como un testigo protegido y se reitera que los elementos no eran capacitadores, sino que colaboraban con las autoridades chihuahuenses en operativos de Ojinaga y otras zonas, en donde incluso portaban armas de la FGE.
La camioneta Ford F-150 estalló debido a que llevaban bidones con gasolina, por lo que los cuerpos quedaron parcialmente calcinados, además se comentó que luego de esto se comenzó a buscar exhaustivamente equipo de los norteamericanos, sin precisar de qué se trataba.

A través de la columna Estrictamente Personal de Raymundo Riva Palacio, se señala que el fatal accidente carretero en donde murieron dos agentes estatales y dos de la embajada de Estados Unidos en Chihuahua, ha escalado hasta convertirse en un potencial conflicto diplomático y una crisis de seguridad nacional.
El accidente ocurrido en la zona que conecta los municipios de Guachochi y Morelos, dejó al descubierto la operación de agentes estadounidenses en territorio mexicano sin el conocimiento del Gobierno Federal.
El Fiscal César Jáuregui sostuvo que los fallecidos eran instructores que capacitaban a las fuerzas estatales en el uso de drones y tácticas de vigilancia, sin embargo, la capacitación en tecnología de drones no recae en la DEA, sino en el Ejército o la CIA.

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En la Secretaría de Organización, se prevé la salida de Andrés Manuel López Beltrán, con la posible llegada de Esthela Damián. De acuerdo con fuentes, algunos de los involucrados ya habrían comenzado a despedirse, aunque no existe confirmación oficial.

Trascendió que tras el trágico suceso del pasado domingo en donde dos agentes estadounidenses fallecieron, pobladores de Polanco señalaron que las periciales de dicho accidente no se llevaron a cabo y qué únicamente subieron los cuerpos rápidamente por la pendiente del barranco antes que llegaran las demás autoridades.
Esto dejó aún más cuestionamientos, pues el director y los agentes, a quien ya señalaron medios estadounidenses como personal de la CIA, viajaban en una unidad NO blindada y en una zona de alto riesgo después de un importante operativo en el que se desmanteló uno de los más grandes laboratorios de drogas sintéticas incluso a nivel nacional, afectando claramente los intereses de grupos criminales con presencia fuerte en dicha zona.
Por si fuera poco, se señala a el director Oseguera Cervantes como un testigo protegido y se reitera que los elementos no eran capacitadores, sino que colaboraban con las autoridades chihuahuenses en operativos de Ojinaga y otras zonas, en donde incluso portaban armas de la FGE.
La camioneta Ford F-150 estalló debido a que llevaban bidones con gasolina, por lo que los cuerpos quedaron parcialmente calcinados, además se comentó que luego de esto se comenzó a buscar exhaustivamente equipo de los norteamericanos, sin precisar de qué se trataba.

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El Fiscal César Jáuregui sostuvo que los fallecidos eran instructores que capacitaban a las fuerzas estatales en el uso de drones y tácticas de vigilancia, sin embargo, la capacitación en tecnología de drones no recae en la DEA, sino en el Ejército o la CIA.
