
El presidente ruso, Vladimir Putin, reconoció este domingo que falta suministro de combustible en Rusia y anunció en consecuencia una serie de medidas. La falta de combustible se debe a los ataques de drones ucranianos contra la industria petrolera rusa en represalia por la ofensiva militar de Moscú.
"Hay colas en las gasolineras y los tipos de gasolina que se necesitan no siempre están disponibles", afirmó Putin durante una reunión del Consejo de Ministros. El mandatario ruso reveló además que "se está estudiando la posibilidad de prohibir totalmente la exportación de diésel", según informan medios rusos.
Así, Putin reconoció que "los ataques contra la infraestructura de energía de Rusia están causando problemas". "Es evidente", señaló. "Hay escasez como consecuencia de los ataques de las Fuerzas Armadas ucranainas contra la infraestructura energética de Risa, pero la situación no es crítica", ha argumentado.
De hecho, aseguró que todas las instalaciones dañadas "están siendo reparadas bastante rápido y todo funciona con un amplio margen de seguridad". "Se van a satisfacer las necesidades de combustible de Crimea. Ahora mismo hay varios días de suministro", ha recalcado antes de anunciar un refuerzo de los envíos "por tierra y mar".
Putin explicó que "las refinerías más grandes están funcionando a máxima capacidad" y se está sondeando a las pequeñas y medianas empresas. "Se han reducido los periodos de mantenimiento de rutina y se han aplazado los mantenimientos programados. Para julio se estima que la producción de combustibles primarios superará la de junio", ha apuntado el mandatario ruso.
Asimismo informó de que las reservas de combustible acumuladas han sido ya inyectadas al mercado doméstico, pero, incluso con esta medida, las reservas de gasolina rusas se sitúan en los 1,7 millones de toneladas, casi la misma cantidad que en la misma fecha de 2025. "Hay una ligera bajada de solo el 4%", ha apuntado Putin.
"Evidentemente somos conscientes de los problemas que tienen los productores agrícolas y las granjas durante el verano. Se está haciendo todo lo posible para garantizar que las empresas agrícolas tengan el suministro de combustible previsto porque la cosecha depende de ello", ha argumentado.
Con info de Proceso