La unidad no puede invocarse solo cuando conviene. Debe demostrarse cuando hay presión, aspiraciones y una elección que definirá el futuro de Chihuahua.
Acción Nacional llega a 2027 ante una prueba. Chihuahua y México enfrentan retos que exigen un PAN unido. No se trata de una disputa interna, sino de defender a Chihuahua y sus instituciones ante un sistema que mira al estado como botín.
Este momento no nació de la casualidad. Es resultado de más de diez años de construcción y decisiones difíciles. Muchos fueron parte de esa ruta, pero Maru Campos cambió el rumbo. Con ella, el PAN dejó de mirarse solo hacia adentro y entendió que Chihuahua debía pensarse en grande.
Morena no llegará solo con candidatos. Llegará con aparato del Estado, recursos, propaganda y componendas. Donde el poder se mezcla con impunidad, el crimen organizado encuentra puertas abiertas.
Ahí está el punto. De nada sirve ganar adentro si se pierde afuera. La gente no ve grupos. Ve una sola marca. Si esa marca se divide, quien gana no es un aspirante. Gana el adversario.
Como lo mencionó alguna vez Diego Fernández de Cevallos, el PAN no nos debe nada. Nosotros le seguimos debiendo al PAN. No hay candidatura mesiánica ni proyecto personal más grande que Chihuahua.
Lo advirtió don Luis H. Álvarez: “Nunca nos derrotó la derrota, que no nos derrote ahora la victoria”. Esa frase debe entenderse hoy con responsabilidad. Acción Nacional no puede permitir que la victoria lo encierre en egos, grupos o cálculos internos.
El PAN no está para juegos. Hoy no se trata de sentirnos importantes ni de hacernos los importantes. Se trata de ser útiles para Chihuahua, para México y para que Acción Nacional esté a la altura del momento.
Los procesos internos son parte del ADN de Acción Nacional. Así se ha construido el partido. Incluso en 2021 hubo definiciones internas. Pero 2027 exige entender el tamaño del momento. No podemos mirar solo hacia adentro cuando afuera está en juego Chihuahua.
Quienes aspiramos no aspiramos a ganar un concurso de popularidad. Aspiramos a defender las instituciones de Chihuahua frente al crimen organizado, el centralismo y quienes ven al estado como botín.
Por eso Acción Nacional debe actuar con unidad y altura de miras. Deben ir los perfiles más competitivos. Los que ya han ganado. Los que se han probado en la calle. Y, sobre todo, los que tengan capacidad de sumar adentro y afuera.
Por: Alfredo Chávez Madrid