
CIUDAD DE MÉXICO (apro).— La ciudad de Nueva York mantiene una investigación sanitaria tras detectar un aumento de casos de enfermedad del legionario en el Upper East Side de Manhattan. Las autoridades desplegaron inspecciones en torres de enfriamiento y emitieron recomendaciones para residentes, trabajadores y visitantes de la zona mientras continúan las pruebas para identificar el origen del brote.
El Departamento de Salud de la Ciudad de Nueva York informó que el monitoreo epidemiológico comenzó después de confirmar varios pacientes relacionados con los vecindarios de Carnegie Hill y Yorkville. Conforme avanzó la investigación, el área bajo vigilancia se amplió para incluir el código postal 10075 y se ordenó la inspección de cientos de sistemas de enfriamiento que podrían estar relacionados con la dispersión de la bacteria.
La principal preocupación de las autoridades es que la bacteria Legionella puede provocar una neumonía grave conocida como enfermedad del legionario o legionelosis. La infección ocurre al inhalar pequeñas gotas de agua contaminadas, no por contacto entre personas. De acuerdo con el Departamento de Salud de la Ciudad de Nueva York y el Departamento de Salud del Estado de Nueva York, las torres de enfriamiento de edificios, los sistemas de agua caliente y algunos equipos que generan vapor pueden favorecer la proliferación de la bacteria cuando no reciben el mantenimiento adecuado.
Las autoridades sanitarias informaron que el brote permanece bajo investigación mientras continúan las inspecciones y el análisis de muestras ambientales. Los equipos especializados realizaron pruebas en torres de enfriamiento ubicadas dentro del área afectada y ordenaron la limpieza y desinfección inmediata de aquellas donde se detectó la presencia de Legionella durante los análisis preliminares.
El Departamento de Salud explicó que detectar la bacteria en una torre de enfriamiento no significa automáticamente que esa instalación sea el origen del brote. Las investigaciones epidemiológicas y los estudios de laboratorio continúan para establecer si existe una relación entre las muestras ambientales y los casos confirmados.
Las autoridades también emitieron una alerta dirigida a hospitales, clínicas y profesionales de la salud para fortalecer la identificación de pacientes con síntomas compatibles con legionelosis y agilizar el tratamiento cuando exista sospecha clínica.
La enfermedad del legionario es una infección pulmonar causada por diferentes especies de la bacteria Legionella. Según los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC), los síntomas suelen aparecer entre dos y catorce días después de la exposición, aunque en algunas personas pueden manifestarse más tarde.
Entre los síntomas más frecuentes se encuentran:
Fiebre
Tos
Dificultad para respirar
Escalofríos
Dolor muscular
Dolor de cabeza
Malestar general
Algunas personas también presentan:
Náuseas
Vómito
Diarrea
Las autoridades sanitarias indican que el tratamiento con antibióticos es efectivo cuando la enfermedad se diagnostica oportunamente. Por ello recomendaron acudir a valoración médica si una persona desarrolla síntomas respiratorios después de haber permanecido en el área bajo investigación durante el periodo señalado por las autoridades.
De acuerdo con los CDC y el Departamento de Salud del Estado de Nueva York, algunas personas presentan un mayor riesgo de desarrollar formas graves de la enfermedad.
Entre ellas se encuentran:
Personas de 50 años o más.
Personas fumadoras o exfumadoras.
Pacientes con enfermedades pulmonares crónicas.
Personas con diabetes.
Pacientes con enfermedad renal.
Personas con sistemas inmunológicos debilitados.
Pacientes que reciben tratamientos inmunosupresores.
Las autoridades aclararon que una persona puede estar expuesta a la bacteria sin desarrollar síntomas, mientras que otras pueden presentar cuadros respiratorios que requieren atención hospitalaria.
El Departamento de Salud de la Ciudad de Nueva York informó que mantiene un operativo para inspeccionar torres de enfriamiento, obtener muestras ambientales, supervisar la desinfección de los sistemas donde se detectó la bacteria y realizar el seguimiento epidemiológico de nuevos pacientes.
Además, la dependencia exhortó a los propietarios de edificios a cumplir con los protocolos de limpieza establecidos en la legislación estatal y reiteró que las inspecciones continuarán mientras exista riesgo de nuevos casos.
Las autoridades también señalaron que la legionelosis no se transmite de persona a persona, por lo que las medidas de control se concentran en identificar y eliminar posibles fuentes ambientales de contaminación.
Las autoridades sanitarias pidieron a quienes viven, trabajan o visitaron el Upper East Side durante el periodo investigado permanecer atentos a la aparición de síntomas respiratorios.
Asimismo, reiteraron que el agua potable sigue siendo segura y que los sistemas domésticos de aire acondicionado no representan un riesgo relacionado con este brote. Las recomendaciones oficiales se centran en buscar atención médica inmediata cuando aparezcan fiebre, tos persistente o dificultad para respirar, especialmente en personas que pertenecen a grupos de mayor riesgo.
La legionelosis no se contagia entre personas.
La bacteria se transmite por inhalación de agua contaminada.
Los síntomas suelen aparecer entre 2 y 14 días después de la exposición.
Las personas mayores de 50 años tienen un mayor riesgo de complicaciones.
El diagnóstico oportuno permite iniciar tratamiento con antibióticos.
Las torres de enfriamiento y algunos sistemas de agua pueden favorecer el crecimiento de la bacteria si no reciben mantenimiento.
Las autoridades recomiendan acudir al médico ante fiebre, tos o dificultad para respirar después de permanecer en la zona bajo investigación.
Mientras continúan las investigaciones, el Departamento de Salud de la Ciudad de Nueva York mantiene la vigilancia epidemiológica y las inspecciones ambientales para determinar el origen del brote y prevenir nuevos casos de enfermedad del legionario.
Con información de: Proceso.