
Por, Federico Guevara
En política las lealtades, endosos, apoyos, favores y bendiciones dependen no de los quereres, son ese extraño ejercicio de cuan útil eres. Así de simple, de pragmático, cruel y real, y esto fue lo que sucedió a dos actores políticos, uno con más tablas que Maradona en sus buenos tiempos y el otro un incipiente aprendiz de político, pero ambos por diferentes circunstancias cayeron de la gracia de quien manda en el partido en el poder.
Del joven Loera entendemos su error y su caída, producto de ese su actuar cuando a destiempo y muy tarde decidió apoyar a su esposa. Pero ese revés dado a Cesar Jáuregui es algo demasiado serio y personal y habla de una trilogía de amistad. Los señalamientos que apuntan a que Cesar anda coqueteando con Morena son solo comentarios de la grilla de salón. Hay que recordar que César, Cruz y Maru son amigos, amigos que por años trabajaron, lucharon y defendieron a su partido, aguantan golpes internos en las filas del PAN y hasta la fecha son amigos sí, pero hora Cruz milita en otro partido y trae el sartén por el mango en sus aspiraciones. Jáuregui un animal político que cualquier aprendiz de grillo lo puede integrar su equipo y tendría al mejor operador político sería más útil en ese campo que integrarlo a la capital como candidato.
Lo curioso de esta reacción de Maru de las gracias por participar a Jauregui, después de que como fiscal decidió entregar su cabeza y sacrificarse por defender a Maru, no fue suficiente para demostrar lealtad a su jefa. Sacrificio producto de la vieja escuela de políticos, pero en estos tiempos este tipo de acciones y no son tomados en cuenta. Maru Eugenia Campos es culpable a nuestro entender por pretender crear falsas expectativas entre los suspirantes, alborotó a Loera al darle cuerda, sin contar con la experiencia suficiente, al igual que a Doña Manque por ser mujer, cuatita y sabedora de las mieles que da el poder y de pasada abrió el abanico a Soto, al Cabrito y aceptó a Santiago de la Peña, y todos entraron junto a Jáuregui por lo menos a la moda de hacer campañas a destiempo.
Posteriormente cuando destacan dos, Santiago y César, en las encuestas internas se implementa un plan B en donde otorgar opciones para los que no lleguen, traducido esto en posibles candidaturas a diputaciones federales y locales el escenario está controlado, pero César Jáuregui viejo lobo de mar entiende que ofrecerle una candidatura de medio pelo no le resuelve nada, salvo con un fuero, un suelo y el roce nacional. Claro que se ha reunido con Cruz Pérez Cuellar, pero en calidad de amigo, pero los corre ve y dile de los chismosos le advirtieron de esas reuniones y encendieron focos rojos, y como el gallo, gallo se llama Santiago de la Peña, sin motivo real hacen de César un traidor a pesar deber sido el único que puso su cabeza en la guillotina para salvar a su amiga y jefa.
No vemos si tras lo sucedido solo sobreviva el concepto de traición, pero de una deslealtad eso que ni qué. Esto en Chihuahua capital, en la próxima hablaremos de Ciudad Juárez en donde el capricho pesa más que la realidad esto en las filas de Acción Nacional…Así las Cosas.