Quiénes son los millennials innovadores que podrían cambiar el mundo en las próximas décadas

MIT Technology Review es una prestigiosa revista que pertenece al Instituto de Tecnología de Massachusetts (MIT). Desde 1999, reconoce a jóvenes innovadores, menores de 35 años, a través de listas anuales. El objetivo es destacar a quienes desarrollan nuevas tecnologías o las aplican de forma creativa para resolver problemas

En 20 años, la publicación ha distinguido, por ejemplo, a Larry Page y Sergey Brin (creadores del buscador Google), Mark Zuckerberg (Facebook) y Jonathan Ive (jefe de diseño de Apple, clave en su historia, quien recientemente se retiró de la compañía).

Semanas atrás, MIT Technology Review dio a conocer su lista anual de 35 innovadores menores de 35 años (publicada en su número julio/agosto), conocida también como TR35.

La lista incluye 5 categorías: emprendedores, trabajo humanitario, inventores, pioneros y visionarios. La distinción es global y este año reconoce el trabajo de jóvenes de Estados Unidos, China, Perú (único país de América Latina en la lista), Ghana, Francia y Reino Unido, entre otros.

TR35 reconoce a destacados jóvenes detrás de tecnologías que definirán las próximas décadas. La reciente lista es definida por el ingenio, la diversidad y el avance de la inteligencia artificial (presente en casi todos los proyectos).

En la lista anual hay jóvenes que desarrollan métodos para tratar enfermedades, crean avances en la fabricación de baterías, estudian cómo se genera la desinformación o usan inteligencia artificial para estudiar trastornos neurológicos o para mejorar la vida en una ciudad.

Los 35 millennials innovadores elegidos están definiendo el futuro y podrían cambiar el mundo en las próximas décadas. Infobae entrevistó a algunos de los millennials distinguidos.

Archana Venkataraman tiene 33 años, nació en la India, vive en los Estados Unidos y es investigadora de la Universidad John Hopkins. Estudia trastornos neurológicos y fue destacada por el proyecto que, con inteligencia artificial, tiene como objetivo anticipar ataques de epilepsia, una enfermedad que afecta a cerca de 50 millones de personas en el mundo.

Actualmente, la detección y localización de las convulsiones se realiza manualmente mediante la visualización de grabaciones EEG (electroencefalograma) o imágenes de IRM (imágenes de resonancia magnética).

"Este proceso consume mucho tiempo y es propenso al error humano. Mi objetivo es desarrollar algoritmos que combinen la experiencia clínica con los avances recientes en aprendizaje automático para complementar", dice a Infobae Venkataraman.

Señala que hay una "caja negra" en el cerebro de las personas con epilepsia y su investigación quiere descubrirla. "El objetivo de nuestro algoritmo es localizar de dónde provienen las convulsiones en el cerebro. Esta información permitirá tratar mejor el trastorno, por ejemplo, mediante la extirpación quirúrgica de las áreas afectadas o la implantación de un dispositivo de neuroestimulación", explica.

En este sentido, se encuentra desarrollando un algoritmo de detección de crisis. "Mi laboratorio ha sido pionero en un algoritmo de seguimiento de ataques que aprende automáticamente la propagación espaciotemporal de un ataque a partir de los datos del EEG para retroceder su inicio", indica.

Su enfoque se basa en cadenas de Márkov (de forma resumida, indican que la probabilidad de que ocurra un evento depende solamente del evento inmediatamente anterior). Éstas capturan patrones de propagación clínicamente relevantes.

A través de machine learning, se realiza un aprendizaje profundo para la extracción automatizada de características. "Hemos implementado este algoritmo de seguimiento de ataques en los datos de EEG de dos hospitales diferentes. No solo supera a los detectores de crisis de última generación, sino que puede aprender automáticamente el inicio de la crisis sin información a priori", asegura.

Entonces, el objetivo de su algoritmo es localizar de dónde provienen las convulsiones en el cerebro. La joven se encuentra en la fase de desarrollo del algoritmo.

"Mi laboratorio tiene una colaboración continua con el centro de epilepsia en Johns Hopkins, por lo que estamos probando datos clínicos reales de pacientes", finaliza.

Silvia Caballero, oriunda de Perú, tiene 33 años, vive en Boston Massachusetts y trabaja en el laboratorio Vedanta Biosciences. Explica a Infobae cómo trabaja con su equipo día a día, en donde analiza algunas bacterias.

La mayoría de los casos de infecciones con bacterias resistentes ocurren a causa de contaminación proveniente de las heces. Estas bacterias viven en el intestino y pueden causar una infección sistémica si llegan a entrar en la sangre. "Mientras más enfermo el paciente, más grande el riesgo", señala.

Continúa: "Del mismo modo cuando un paciente colonizado por estos organismos evacúa puede haber contaminación y se puede trasmitir a otros pacientes. De esta manera estas bacterias se diseminan dentro de hospitales y pueden causar la muerte de muchos pacientes".

El tratamiento que propone consiste en cápsulas que contienen bacterias, que a través de un proceso, se reactivan una vez en el intestino. Su objetivo es administrar estas cápsulas a pacientes que están colonizados con una o más bacterias resistentes y que corren riesgo de desarrollar una infección, como, por ejemplo, pacientes que acaban de recibir un trasplante de médula o de órgano.

"Nuestro producto estaría en hospitales donde ocurren la mayoría de los casos de infección por estos organismos. Esta tecnología no solo tiene el potencial de prevenir infecciones en los pacientes que reciban nuestro tratamiento sino que puede evitar la diseminación de estas bacterias dentro de los hospitales", concluye.

Los diodos emisores de luz (LEDs) se utilizan en una gran cantidad de productos, desde dispositivos hasta luminarias, por ejemplo. Su proceso de producción es costoso y el chino Dawei Di fue distinguido en la categoría de inventores por crear un proceso de producción con menos costos para fabricarlos.

También plantea fabricar LEDs con mayor eficiencia, incluso cuando necesiten alcanzar un alto brillo. Podrían, entonces, fabricarse utilizando procesos más baratos, más sencillos y menos intensivos en energía.

Algunas empresas (que prefieren mantener confidencialidad) ya están probando las líneas de producción de LEDs con los métodos de Di.

"Hay dos compañías en el Reino Unido y una compañía importante en Corea del Sur que han iniciado algunas pruebas de laboratorio o líneas piloto de pequeña escala. También estamos planeando comenzar algunas actividades de investigación y desarrollo (I+D) en China", señala a Infobae el joven destacado.

Y, ¿cuánto tiempo faltaría para poder usar su método? Aun es difícil saberlo, ya que el pasaje de los laboratorios universitarios a la industria, tiene varios pasos y todavía esta nueva tecnología está en una fase temprana. 

"Lo que podemos decir por ahora es que el método que utilizamos puede reducir el consumo de materiales a aproximadamente el 10% de lo que era antes. Los nuevos materiales pueden obtenerse de fuentes abundantes, y la producción de dispositivos consume mucho menos energía y, por lo tanto, es más respetuosa con el medio ambiente que los métodos convencionales", finaliza.

Grandes promesas

Los 35 jóvenes innovadores distinguidos por MIT  Technology Review cuentan, entre varias ideas, con proyectos de genética investigada a través de la inteligencia artificial, explotación de energía geotérmica, desarrollo de materiales y fármacos impulsados por la computación cuántica o la programación de glóbulos blancos para combatir el cáncer.

Además, hay proyectos como el de la joven Ritu Raman, de 27 años, para desarrollar robots del tamaño de un gusano que, en parte, están hechos de tejido biológico y músculo. ¿Para qué servirían? Para que se muevan, caminen y "sientan su entorno".

Así, Raman ha construido impresoras 3D capaces de modelar células vivas y proteínas. El tejido se transfiere a un esqueleto robótico. Los robots, impulsados por un músculo esquelético vivo, se mueven en respuesta a la luz o la electricidad.

¿Para qué se usarían? Se podrían, por ejemplo, liberar robots en un suministro de agua contaminada y hacer que caminen hacia una toxina y liberen una sustancia química para neutralizarla.

Otro caso a destacar es el del chino Qichao Hu, de 33 años. Propone fabricar una próxima generación de baterías. Actualmente, ya comercializa baterías recargables hechas de metal de litio, que prometen el doble de la densidad de energía de las baterías de iones de litio, el estándar industrial actual.

Su compañía SolidEnergy Systems desarrolló una línea piloto de baterías de metal de litio en 2016 que ahora se está probando en drones. En los próximos meses, abrirá la planta de fabricación de baterías de litio-metal más grande del mundo en Shanghai, China.

Por: Xavier Ochoa

Tips al momento

A tapar el pozo...

No dejará Loera que la “Marcha por el Hambre” organizada por indígenas de la Sierra Tarahumara llegue a la capital del Estado.

Hoy mismo se adelantó en el camino para encontrarlos en su viaje de San Juanito a la comunidad Las Cebollas para ofrecer el inicio de mesas de trabajo. El súper delegado federal ya sabía que comunidades indígenas se organizaban para una caravana desde Creel a Chihuahua y tal parece que no hizo nada hasta que no tuvo el problema enfrente.

Habrá que ver si los manifestantes ceden ante el súper delegado federal o si proceden con su marcha de 22 días hasta Chihuahua pues lo que ellos demandan está más claro que el agua: acceder a los apoyos del programa “Sembrando Vida” ¿A poco para eso se necesita armar mesas de trabajo?


¿Será?

Extraño ha parecido a las organizaciones que impulsan la realización del plebiscito el que a partir del pasado jueves que la alcaldesa María Eugenia Campos acudió a votar a favor de que se realice la consulta ciudadana, la afluencia de chihuahuenses para firmar se haya incrementado significativamente, pues el fin de semana contabilizaron hasta 400 personas, cuando anteriormente si mucho acudían 20 personas al día.

Otro aspecto que llama la atención es la notoria presencia de empleados del Municipio entre los firmantes.

Nayo Rodríguez, representante de la organización Wikipolítica, señalo que si bien la intención es realizar una consulta libre e informada, la gente llega sin tener conocimiento de lo que se trata, lo que ha hecho pensar que se trata de "acarreados".

"Vemos bien que la gente llegue y al mismo tiempo pensamos que no son las formas en un proceso como éste, pues en la democracia participativa las formas son fondo".

En tanto, la alcaldesa María Eugenia Campos ha rechazado que se obligue a los empleados del Ayuntamiento a que firmen a favor de que se realice el plebiscito y aclaró que  gente que ha asistido es porque tiene quieren un mejor alumbrado para la capital...  ¿Será?

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