No todo es amor…

Café negro, por favor
Lic. Rogelio Iván Pérez Pérez
Instagram: @rogelioivanp

Esperando se encuentre bien, hoy escribo estas líneas para compartir mi opinión sobre lo que realmente movió los sentimientos en torno a la reforma contra el nepotismo. Para algunos dentro de Morena, esta iniciativa es tan buena que incluso la oposición no presentó mayor resistencia, pero lo realmente relevante no es la postura de los partidos adversarios, sino la fractura que esta reforma ha abierto dentro del propio movimiento obradorista.

Desde que Claudia Sheinbaum asumió la presidencia, ha intentado consolidar su liderazgo con un estilo distinto al de su antecesor, pero sin romper con la esencia del movimiento que la llevó al poder. Sin embargo, las tensiones internas dentro de Morena han sido cada vez más evidentes, y la reforma contra el nepotismo ha sido el punto de inflexión que ha puesto en evidencia la lucha de facciones dentro del partido.

La propuesta de Sheinbaum pretendía establecer un marco legal que impidiera que familiares directos de funcionarios salientes asumieran inmediatamente el mismo cargo público, una práctica común no solo en Morena, sino en todo el espectro político mexicano. En su versión original, la reforma debía aplicarse a partir de 2027, lo que daría a Sheinbaum margen para reorganizar el control del partido y negociar candidaturas sin la sombra de herencias políticas familiares. Sin embargo, el Senado, dominado por Morena y sus aliados, modificó la fecha de aplicación hasta 2030, una jugada que deja entrever los intereses de ciertos grupos dentro del partido que buscan preservar su influencia en los procesos electorales inmediatos.

Los nombres que más resuenan en esta disputa son los de figuras como Saúl Monreal en Zacatecas y Félix Salgado Macedonio en Guerrero, quienes han impulsado a familiares directos a sucederlos en el poder. Estos liderazgos, construidos bajo el cobijo del obradorismo, han dejado en claro que no están dispuestos a ceder espacios fácilmente. La resistencia a la reforma no viene solo de la oposición, sino de los propios beneficiarios del sistema que la Cuarta Transformación decía combatir.

Pero el golpe más simbólico a la autoridad de Sheinbaum no vino en el Congreso, sino en el Zócalo capitalino. Durante un mitin el pasado fin de semana, figuras clave dentro de Morena, como Ricardo Monreal, Adán Augusto López y Manuel Velasco, se tomaron una fotografía ignorando deliberadamente la presencia de la presidenta. Un gesto que, en política, dice más que cualquier declaración pública. No es un simple desaire, sino un mensaje claro de que existen liderazgos dentro del partido que no se subordinan automáticamente a Sheinbaum y que están dispuestos a marcar su propio camino.

Este episodio expone una realidad que el obradorismo ha intentado ocultar durante años: Morena no es un bloque homogéneo, sino un partido construido sobre una amalgama de intereses diversos que, mientras AMLO estuvo al frente, lograron mantenerse bajo una misma narrativa. Sin embargo, con López Obrador fuera del cargo, los equilibrios han comenzado a romperse. Sheinbaum no solo enfrenta a la oposición, sino a una serie de liderazgos internos que ven en ella una figura de transición, más que de consolidación.

La gran incógnita es hasta qué punto la presidenta podrá mantener el control del partido sin generar una ruptura interna mayor. La postergación de la reforma contra el nepotismo fue una primera derrota política que, aunque disfrazada de concesión estratégica, dejó claro que Sheinbaum aún no tiene el control absoluto de Morena. La rebelión silenciosa de ciertos grupos dentro del partido podría ser solo el inicio de un proceso de fragmentación que desemboque en la creación de corrientes internas o incluso en la formación de nuevas estructuras políticas.

Si bien la reforma contra el nepotismo es una medida necesaria para fortalecer la democracia en México, su aplicación se ha convertido en un reflejo del verdadero pulso de poder dentro de Morena. El partido que alguna vez se jactó de ser un movimiento sin tribus ni grupos de interés ha demostrado que no es inmune a las mismas prácticas que tanto criticó.

Más que un golpe a la oposición, la verdadera lucha se libra dentro de Morena. La reforma a título personal me parece un buen cambio en las transiciones politícas de nuestro país, pero ha evidenciado que el movimiento, lejos de ser monolítico, enfrenta tensiones entre quienes buscan consolidar su influencia territorial y quienes, desde el centro, intentan dar una imagen de renovación y control institucional.

Tips al momento

Duarte inicia litigio contra FGR

El exgobernador César Duarte, continúa litigando su proceso penal contra la Fiscalía General de la República (FGR). Como parte de su estrategia jurídica, su defensa promovió un amparo contra la vinculación a proceso, el cual apenas fue admitido por un juez federal.

 

Se busca con ello la suspensión de proceso en su contra, la cual deberá determinarse, además, aún no se cumplen los seis meses de investigación complementaria fijados por la jueza, por lo que ni siquiera ha iniciado formalmente la audiencia de vinculación a proceso.

 

La etapa intermedia del juicio todavía no comienza y se estima que podría ser el momento en que se revise el recurso legal. Duarte permanece en prisión preventiva.


El regreso de Adriana Terrazas a la escena política 2027

La ex presidenta del Congreso del Estado por parte de Morena, Adriana Terrazas, podría regresar a la escena política de Chihuahua rumbo al 2027.

Lo anterior fue revelado por el dirigente estatal del tricolor Alejandro Domínguez a pregunta expresa sobre si entre los perfiles que se pretenden recuperar en esta operación denominada "Esta es tu casa".

No se descarta a Adriana Terrazas como un perfil político y operativo que militó en las filas del tricolor, aun cuando terminó en el proceso electoral próximo anterior como invitada externa en Morena y parte del gobierno de Maru Campos con su militancia guinda.

La misma Adriana Terrazas se enlistó como militante de Morena, llegando a ocupar la presidencia del Congreso en dos ocasiones, sin embargo, fue motivo de proceso de expulsión por parte de los mismos legisladores de la bancada guinda, en un contexto que ella misma les denunció por violencia política por razones de género.

Adriana Terrazas cuenta con trayectoria política, en espacios de representación popular como diputada local, federal, funcionaria en los tres niveles de gobierno y operadora de campañas electorales, además de haber sido presidenta del PRI. Su último cargo fue representante del gobierno de Chihuahua en la Ciudad de México.

Tips al momento

Duarte inicia litigio contra FGR

El exgobernador César Duarte, continúa litigando su proceso penal contra la Fiscalía General de la República (FGR). Como parte de su estrategia jurídica, su defensa promovió un amparo contra la vinculación a proceso, el cual apenas fue admitido por un juez federal.

 

Se busca con ello la suspensión de proceso en su contra, la cual deberá determinarse, además, aún no se cumplen los seis meses de investigación complementaria fijados por la jueza, por lo que ni siquiera ha iniciado formalmente la audiencia de vinculación a proceso.

 

La etapa intermedia del juicio todavía no comienza y se estima que podría ser el momento en que se revise el recurso legal. Duarte permanece en prisión preventiva.


El regreso de Adriana Terrazas a la escena política 2027

La ex presidenta del Congreso del Estado por parte de Morena, Adriana Terrazas, podría regresar a la escena política de Chihuahua rumbo al 2027.

Lo anterior fue revelado por el dirigente estatal del tricolor Alejandro Domínguez a pregunta expresa sobre si entre los perfiles que se pretenden recuperar en esta operación denominada "Esta es tu casa".

No se descarta a Adriana Terrazas como un perfil político y operativo que militó en las filas del tricolor, aun cuando terminó en el proceso electoral próximo anterior como invitada externa en Morena y parte del gobierno de Maru Campos con su militancia guinda.

La misma Adriana Terrazas se enlistó como militante de Morena, llegando a ocupar la presidencia del Congreso en dos ocasiones, sin embargo, fue motivo de proceso de expulsión por parte de los mismos legisladores de la bancada guinda, en un contexto que ella misma les denunció por violencia política por razones de género.

Adriana Terrazas cuenta con trayectoria política, en espacios de representación popular como diputada local, federal, funcionaria en los tres niveles de gobierno y operadora de campañas electorales, además de haber sido presidenta del PRI. Su último cargo fue representante del gobierno de Chihuahua en la Ciudad de México.

Notas recientes