
La Fiscalía de Distrito Zona Norte, obtuvo la vinculación a proceso del imputado Isac R. A., por el delito de homicidio calificado en grado de tentativa, cometido a un agente de la Secretaría de Seguridad Pública del Estado (SSPE), el 12 de abril de 2026, en Ciudad Juárez.
Por medio de datos de prueba y argumentación jurídica, el agente del Ministerio Público de la Unidad de Delitos Contra la Vida, acreditó la posible participación del imputado, en la conducta criminal cometida a la víctima, en las calles Mulleres y Perdiguero, de la colonia Rincones de Salvárcar Etapa II.
De acuerdo con la investigación ministerial, en el lugar, el imputado, prensó un brazo al policía de la SSPE con la puerta del camión de transporte que conducía, arrastrándolo por varios metros y dejándolo con lesiones de gravedad.
Situación que se generó después de que el imputado opuso resistencia para una revisión por parte de los agentes que realizaban labores de investigación.
Hechos por los que el imputado fue detenido en los términos de la flagrancia y se procedió en su contra.
El Juez de Control conocedor de la causa penal, resolvió la situación jurídica del imputado, además de imponerle la medida cautelar de prisión preventiva y fijó un plazo de un mes para el cierre de la investigación complementaria.
**De acuerdo con las leyes y normas vigentes, el imputado se presume inocente mientras no se declare su responsabilidad mediante sentencia emitida por la autoridad judicial (artículo 13 del Código Nacional de Procedimientos Penales).

Versiones al interior de Morena apuntan a una reconfiguración en su dirigencia. Luisa María Alcalde dejaría la presidencia del partido, mientras que Carolina Rangel asumiría de forma temporal para encabezar el proceso que llevaría a Ariadna Montiel al liderazgo nacional.
En la Secretaría de Organización, se prevé la salida de Andrés Manuel López Beltrán, con la posible llegada de Esthela Damián. De acuerdo con fuentes, algunos de los involucrados ya habrían comenzado a despedirse, aunque no existe confirmación oficial.

Trascendió que tras el trágico suceso del pasado domingo en donde dos agentes estadounidenses fallecieron, pobladores de Polanco señalaron que las periciales de dicho accidente no se llevaron a cabo y qué únicamente subieron los cuerpos rápidamente por la pendiente del barranco antes que llegaran las demás autoridades.
Esto dejó aún más cuestionamientos, pues el director y los agentes, a quien ya señalaron medios estadounidenses como personal de la CIA, viajaban en una unidad NO blindada y en una zona de alto riesgo después de un importante operativo en el que se desmanteló uno de los más grandes laboratorios de drogas sintéticas incluso a nivel nacional, afectando claramente los intereses de grupos criminales con presencia fuerte en dicha zona.
Por si fuera poco, se señala a el director Oseguera Cervantes como un testigo protegido y se reitera que los elementos no eran capacitadores, sino que colaboraban con las autoridades chihuahuenses en operativos de Ojinaga y otras zonas, en donde incluso portaban armas de la FGE.
La camioneta Ford F-150 estalló debido a que llevaban bidones con gasolina, por lo que los cuerpos quedaron parcialmente calcinados, además se comentó que luego de esto se comenzó a buscar exhaustivamente equipo de los norteamericanos, sin precisar de qué se trataba.

A través de la columna Estrictamente Personal de Raymundo Riva Palacio, se señala que el fatal accidente carretero en donde murieron dos agentes estatales y dos de la embajada de Estados Unidos en Chihuahua, ha escalado hasta convertirse en un potencial conflicto diplomático y una crisis de seguridad nacional.
El accidente ocurrido en la zona que conecta los municipios de Guachochi y Morelos, dejó al descubierto la operación de agentes estadounidenses en territorio mexicano sin el conocimiento del Gobierno Federal.
El Fiscal César Jáuregui sostuvo que los fallecidos eran instructores que capacitaban a las fuerzas estatales en el uso de drones y tácticas de vigilancia, sin embargo, la capacitación en tecnología de drones no recae en la DEA, sino en el Ejército o la CIA.

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Trascendió que tras el trágico suceso del pasado domingo en donde dos agentes estadounidenses fallecieron, pobladores de Polanco señalaron que las periciales de dicho accidente no se llevaron a cabo y qué únicamente subieron los cuerpos rápidamente por la pendiente del barranco antes que llegaran las demás autoridades.
Esto dejó aún más cuestionamientos, pues el director y los agentes, a quien ya señalaron medios estadounidenses como personal de la CIA, viajaban en una unidad NO blindada y en una zona de alto riesgo después de un importante operativo en el que se desmanteló uno de los más grandes laboratorios de drogas sintéticas incluso a nivel nacional, afectando claramente los intereses de grupos criminales con presencia fuerte en dicha zona.
Por si fuera poco, se señala a el director Oseguera Cervantes como un testigo protegido y se reitera que los elementos no eran capacitadores, sino que colaboraban con las autoridades chihuahuenses en operativos de Ojinaga y otras zonas, en donde incluso portaban armas de la FGE.
La camioneta Ford F-150 estalló debido a que llevaban bidones con gasolina, por lo que los cuerpos quedaron parcialmente calcinados, además se comentó que luego de esto se comenzó a buscar exhaustivamente equipo de los norteamericanos, sin precisar de qué se trataba.

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El Fiscal César Jáuregui sostuvo que los fallecidos eran instructores que capacitaban a las fuerzas estatales en el uso de drones y tácticas de vigilancia, sin embargo, la capacitación en tecnología de drones no recae en la DEA, sino en el Ejército o la CIA.
