La novena: un mérito compartido

Colaboración especial / Dante Amerisi

En 2001, la partitura original de la Novena Sinfonía de Beethoven fue inscrita en el Registro de la Memoria del Mundo de la UNESCO, donde forma parte de la herencia espiritual de la humanidad, junto con otras grandes realizaciones humanas.

La Sinfonía n.º 9 en Re menor, la «Coral», es la última sinfonía completada por Ludwig van Beethoven. Es también una de las obras más trascendentales, importantes y populares de la música y del arte en la historia. Su último movimiento es un coral nada usual para su época, y se ha convertido en símbolo de la libertad para sociedades, países y continentes en el mundo. Es una obra tan majestuosa y conocida, que el nombre de Beethoven se ha inmortalizado, creando un indudable lazo con ella. Pero, inevitablemente, y por una extraña circunstancia, hoy cabe cuestionarnos si esta sorprendente obra tuvo en verdad sus orígenes en el genio de Beethoven.

Sucede que las notas del tema principal del cuarto movimiento de la Novena Sinfonía, se pueden encontrar, prácticamente idénticas, en el “Misericordias Domini”, de Mozart.

“Misericordias Domini”, en Re menor, KV 222, es un motete escrito por Mozart en 1775, cuando tenía 19 años de edad. Beethoven nació en 1770, por lo que tenía cinco años cuando Mozart compuso esta pieza, así que el tema no pudo ser tomado de Beethoven. Ludwig van Beethoven realizó su primera actuación en público en Colonia, Alemania, el 26 de marzo de 1778, cuando tenía siete años. Su padre comenzó a enseñarle piano, órgano y clarinete a temprana edad, pero Ludwig también recibió clases de otros maestros. Sus avances fueron significativos, sobre todo en la interpretación del órgano y la composición, guiado por músicos como Christian Gottlob Neefe, quien fue un profesor muy importante e influyente en su instrucción. En 1782, cuando tenía once años de edad, Beethoven publicó su primera composición, “Nueve variaciones sobre una marcha de Ernst Christoph Dressler” (llama la atención que su primera composición fueran variaciones de un tema de otro compositor). Un año después, Neefe escribió acerca de su alumno: “Si continúa así, se convertirá seguramente en un segundo Wolfgang Amadeus Mozart”. Se sabe que Beethoven conocía muchas de las obras de Mozart, y compuso muchas de sus propias obras basándose en las del compositor austriaco. Quizá le pasó por la mente usar el tema de Misericordias Domini.

Mozart y su padre visitaron Viena en 1773 y Múnich desde el 6 de diciembre de 1774, hasta marzo de 1775, año en que Mozart compuso “Misericordias Domini”. Doce años después, en 1787, con 17 años de edad, Beethoven visita Viena. La leyenda dice que durante ese viaje, hubo un fugaz encuentro con Mozart, y que este habría dicho: “Recuerden su nombre, este joven dará al mundo de qué hablar”.

Hay que recordar que “Misericordias Domini” es una pieza para cuatro voces, pequeña orquesta, bajo y órgano, y fue compuesta cuando Beethoven estudiaba órgano. La pieza de Mozart es cantada, como igualmente lo es la novena sinfonía de Beethoven, llamada “Coral” por este hecho, siendo la primera sinfonía que incluyó coros humanos. Considerando que el padre de Beethoven tenía intenciones de que su hijo fuera un nuevo Mozart, y que su maestro Neefe auguraba esto también, no habría sido extraño que, ya sea por influencia de ambos o por curiosidad propia, Beethoven también tuviera esa inclinación. Si Mozart compuso “Misericordias Domini” en 1775, el año en que estuvo en Múnich, es probable que la partitura hubiera llegado a Colonia entre 1775 y 1778. O sea, muy cercano al tiempo en que Beethoven tuvo su primera presentación.

Si Beethoven estudió la partitura de “Misericordias Domini” o escuchó su ejecución, no podemos saberlo. Pero las notas del mundialmente famoso tema de la sinfonía de Beethoven, se pueden encontrar prácticamente idénticas en el “Misericordias Domini”, de Mozart. Tanto la Novena Sinfonía, como Misericordias Domini, están escritas en la misma tonalidad de Re menor, aunque en la pieza de Mozart, el tema tiene un lugar secundario, casi de ornato. Pero en la novena sinfonía, el tema es muy relevante, además de que Beethoven suma un tema complementario para hacerlo más largo, y durante el desarrollo del cuarto movimiento, el compositor realiza geniales variaciones del mismo, lo cual no hizo Mozart.

Actualmente, se considera que existe plagio de una pieza musical, cuando se repiten prácticamente las mismas notas durante 8 compases. En la Novena Sinfonía, el tema de Mozart se escucha precisamente durante 8 compases (4 compases con una repetición). En la pieza de Mozart, el tema se escucha durante 4 compases. Pero esto se debe a la métrica usada. Es decir, Beethoven escribió el tema principalmente en negras (o cuartos de nota), y Mozart lo hizo en corcheas (octavos de nota). Así que, si se usara la misma métrica, los temas serían prácticamente iguales.

En tiempos de Mozart y Beethoven, no había registro sonoro de la música, como actualmente sucede con las grabaciones, y las piezas eran escuchadas muy pocas veces. Así que, es muy probable que el tema de ornato de Mozart, siendo secundario, no fuera recordado por prácticamente ninguno de sus contemporáneos. Sería prontamente olvidado, a menos que alguien estudiara la pieza con detenimiento, o que fuera escuchada y memorizada por una mente musical de extraordinario talento y de gran avidez de aprendizaje. Si ese fue el caso con Beethoven, es muy probable que conociera el tema desde su niñez, y es que el mismo Beethoven parece confirmar esto, cuando declara que el tema de la Novena venía de su juventud. ¿Acaso el tema se afianzó inconscientemente en la mente de Beethoven? ¿O es que este la guardó en su memoria, esperando que la pieza de Mozart fuera olvidada, para entonces usarla? ¿Por qué Beethoven esperó hasta el final de su vida para usar ese brillante tema que guardó por tanto tiempo?

En la época actual, algunos compositores de famosas melodías han sido acusados de plagio y declarados culpables; entre ellos, George Harrison por “My sweet lord”, Radiohead por “Creep”, y Coldplay por “Viva la vida”. Y vaya que estos temas son muy representativos en la carrera de los mencionados. Puedo decir que, en los tres casos, el parecido no es tan claro como sucede con el tema de las piezas de Mozart y Beethoven, que sí lo es. Aunque Beethoven edificó con gran mérito una catedral musical a partir de un sencillo, alegre y hasta juguetón tema, parece que este no era de su invención. Así que, en mi opinión, es bastante probable que se trate de un plagio, dado que Ludwig no menciona a Mozart como autor. Esto, para hacer apropiada justicia, hace que consideremos a la novena sinfonía una composición de mérito compartido, tanto de Beethoven, como de Mozart. O, como mínimo, habría que identificarla como “Variaciones sobre un tema de Mozart”.

Si aún tienes duda sobre si es un plagio, haz un experimento mental. Quítale a la novena el motivo copiado de la pieza de Mozart, y verás que el motivo principal de la novena se ha ido.

Tips al momento

La 4T no transparenta la nómina en Bienestar

Tal parece que eso de la transparencia no se le da muy bien al gobierno federal, pues cuando se trata de consultar la nómina de los empleados del Bienestar, el sitio Web simplemente se encuentra en mantenimiento.

Parece que no hay manera de saber nómina de bienestar, donde parece que algunos cobran muy bien y esto es contrario a lo que predica el presidente todas las mañanas de la transparencia y combate a la simulación.

Eso sí no podrá faltar quienes aludan a que los anteriores estaban peor, pero como ya fueron otros tiempos y hoy otro gobierno debe cumplir con no parecerse a ellos como mínima congruencia.


Contempla miscelánea fiscal mecanismos contra evasión y elusión fiscales

Con el propósito de cumplir el objetivo del PND 2019-2024 acerca de “no más incrementos impositivos” y el objetivo prioritario “Fortalecimiento del sistema tributario”, del Programa Nacional de Financiamiento del Desarrollo 2020-2024, en la Miscelánea fiscal 2022 se establecieron diversas medidas para el mejoramiento del combate a la evasión y elusión fiscales, de entre ellas una de las más relevantes es el establecimiento de la obligación legal de emitir el “complemento Carta Porte”, para el Comprobante Fiscal Digital por Internet (CFDI) de tipo traslado, el cual ampara el transporte de mercancías y, por ende, servirá, según el SAT, para acreditar la estancia legal y/o tenencia de dichas mercancías en el país durante su traslado, acompañándolas con el archivo digital o la representación impresa.

Al respecto, el Servicio de Administración Tributaria (SAT) menciona: “el uso de este complemento permitirá contar con información para identificar el origen y destino de las mercancías, así como aquellos puntos intermedios o escalas por las que transitará la mercancía y finalmente contar con elementos para verificar las operaciones realizadas por aquellos contribuyentes que intervienen en el traslado de mercancías”.

Este complemento está integrado por información relacionada con los bienes o mercancías, ubicaciones de origen, puntos intermedios y destinos, así como el medio de transporte utilizado (ya sea por vía terrestre, aérea, marítima o ferroviaria) y en casos especiales, incorporar la información para el traslado de hidrocarburos y petrolíferos. Con este documento, según lo expresado por el SAT, se busca lo siguiente: Identificar el origen y destino de las mercancías y las rutas que sigue, para los casos de verificación aleatorios, que permitan anticiparse a los riesgos o amenazas en el traslado. Brindar información para establecer estrategias que garanticen la seguridad de tránsito en las distintas rutas. Contar con elementos que permitan verificar las operaciones realizadas por las personas que participan en el traslado de mercancías. Proporcionar elementos a las dependencias públicas responsables de la vigilancia y control de las vías de paso, para comprobar las mercancías y acreditar su estancia legal y/o tenencia durante su traslado. Fortalecer el comercio formal y combatir la informalidad y el contrabando.

A pesar de que el uso de este complemento tendrá un impacto directo en toda la cadena productiva, se prevé que, en su mayoría, sea utilizada por un millón 551 mil 944 contribuyentes activos en el padrón de contribuyentes del sector transportes, correos y almacenamiento (ver gráfico siguiente), que son los encargados del traslado de mercancías, y cuyo número ha ido en aumento, en especial a partir de 2017.

Si bien, durante los primeros tres trimestres de 2021, un millón 385 mil 235 de contribuyentes activos han registrado operaciones, lo que implica una disminución de 10.7 por ciento en el padrón respecto a 2020, derivado de los efectos que la pandemia ha traído a las cadenas productivas de valor.

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