
Por instrucciones de la gobernadora Maru Campos, personal de distintas dependencias del Gobierno del Estado, llevó brigadas de vacunación y apoyos alimenticios a comunidades de la Sierra Tarahumara.
En la jornada de trabajo participaron funcionarios de las secretarías de Salud, de Pueblos y Comunidades Indígenas, y del DIF Estatal.
En total fueron aplicadas 1,278 dosis contra el sarampión, y se distribuyeron 3 mil 48 paquetes alimenticios a familias en situación de vulnerabilidad.
Estas acciones se realizaron en los municipios de Guazapares, Ocampo, Urique, Balleza y Maguarichi, donde se atendió a habitantes de las comunidades de Guazarachi, El Vergel, Ocoviachi, Cerocahui, Témoris y Huajumar, entre otras.
Mediante la inoculación a la ciudadanía, la Secretaría de Salud fortalece la prevención de enfermedades y garantiza el derecho a la salud.
La distribución de paquetes alimenticios por la SPyCI y el DIF Estatal, se enmarca en la política de respeto y atención prioritaria a los pueblos originarios, que reconoce sus necesidades y fortalece la confianza en las instituciones.
Además se brinda seguridad alimentaria a las familias de la región, especialmente a niñas, niños y adultos mayores.

El Gobierno Municipal anunció que este jueves 12 iniciarán trabajos de bacheo en distintos puntos de la ciudad, luego de las recientes lloviznas que volvieron a evidenciar el deterioro de las calles. Y sí, es cierto: la lluvia expone lo que durante meses se ha ido acumulando bajo el desgaste diario y la falta de mantenimiento estructural.
La ciudad no enfrenta un problema de “baches aislados”. En muchos sectores, la carpeta asfáltica está simplemente agotada.
Son vialidades que ya cumplieron su ciclo de vida útil y que han sido parchadas una y otra vez, hasta convertirse en un mosaico irregular de asfalto viejo y remiendos nuevos.
El bacheo puede funcionar como medida emergente. Nadie discute que es necesario tapar hoyos que representan un riesgo inmediato para automovilistas, motociclistas y peatones.
Sin embargo, cuando el programa se convierte en política permanente y no en solución temporal, el problema de fondo sigue intacto.
Cada temporada de lluvias ocurre lo mismo: se anuncian cuadrillas, se difunden fotografías de trabajadores aplicando mezcla asfáltica y se promete atender cientos de reportes ciudadanos.
Meses después, la historia se repite. Las mismas calles vuelven a fracturarse, el asfalto se levanta y el gasto público vuelve a destinarse a tapar lo ya tapado.
La ciudadanía no solo exige baches cubiertos, exige planeación. Un programa serio de recarpeteo y rehabilitación integral de vialidades principales y secundarias. Inversión de largo plazo, no soluciones de temporada.
Porque si cada tres o cuatro meses el agua vuelve a deshacer los parches, entonces no estamos resolviendo el problema: lo estamos administrando.
¿De verdad el bacheo es la solución?

Previo al proceso electoral, a pesar de que éste inicia en octubre del presente año, ya no sólo saturan de pintas y entrega de volantes en las calles, ahora inicia la colgadera de lonas personalizadas de personajes que han manifestado su intención de competir en el 2027.
Tal es el caso de la Senadora Andrea Chávez, de quien ya comenzaron a colgarse una serie de lonas en algunas viviendas de la capital del Estado con su nombre y su imagen, no hace referencia a su cargo actual.
Como en cada lapso previo al proceso electoral, ha sido muy común ver este tipo de lonas de posibles aspirantes colgadas en casas.

El Gobierno Municipal anunció que este jueves 12 iniciarán trabajos de bacheo en distintos puntos de la ciudad, luego de las recientes lloviznas que volvieron a evidenciar el deterioro de las calles. Y sí, es cierto: la lluvia expone lo que durante meses se ha ido acumulando bajo el desgaste diario y la falta de mantenimiento estructural.
La ciudad no enfrenta un problema de “baches aislados”. En muchos sectores, la carpeta asfáltica está simplemente agotada.
Son vialidades que ya cumplieron su ciclo de vida útil y que han sido parchadas una y otra vez, hasta convertirse en un mosaico irregular de asfalto viejo y remiendos nuevos.
El bacheo puede funcionar como medida emergente. Nadie discute que es necesario tapar hoyos que representan un riesgo inmediato para automovilistas, motociclistas y peatones.
Sin embargo, cuando el programa se convierte en política permanente y no en solución temporal, el problema de fondo sigue intacto.
Cada temporada de lluvias ocurre lo mismo: se anuncian cuadrillas, se difunden fotografías de trabajadores aplicando mezcla asfáltica y se promete atender cientos de reportes ciudadanos.
Meses después, la historia se repite. Las mismas calles vuelven a fracturarse, el asfalto se levanta y el gasto público vuelve a destinarse a tapar lo ya tapado.
La ciudadanía no solo exige baches cubiertos, exige planeación. Un programa serio de recarpeteo y rehabilitación integral de vialidades principales y secundarias. Inversión de largo plazo, no soluciones de temporada.
Porque si cada tres o cuatro meses el agua vuelve a deshacer los parches, entonces no estamos resolviendo el problema: lo estamos administrando.
¿De verdad el bacheo es la solución?

Previo al proceso electoral, a pesar de que éste inicia en octubre del presente año, ya no sólo saturan de pintas y entrega de volantes en las calles, ahora inicia la colgadera de lonas personalizadas de personajes que han manifestado su intención de competir en el 2027.
Tal es el caso de la Senadora Andrea Chávez, de quien ya comenzaron a colgarse una serie de lonas en algunas viviendas de la capital del Estado con su nombre y su imagen, no hace referencia a su cargo actual.
Como en cada lapso previo al proceso electoral, ha sido muy común ver este tipo de lonas de posibles aspirantes colgadas en casas.
