"Perjudican el desarrollo infantil": más de 200 organizaciones piden a YouTube proteger a niños de "videos basura" de IA

AP.- El término en inglés "slop" se podría traducir como "desechos", "agua de drenaje" o incluso como heces, así que el término "AI Slop" aplicado en YouTube hace referencia a los videos creados con inteligencia artificial de los que, además que ser de muy baja calidad, se pueden decir que son "una basura".

Una carta firmada por más de 200 organizaciones y expertos individuales, como psiquiatras infantiles y educadores, y enviada este miércoles, condena a YouTube por ofrecer contenido "AI Slop", a su audiencia más vulnerable: los niños.

La carta dirigida a Neal Mohan y Sundar Pichai, respectivamente los directores generales de YouTube y Google, la empresa matriz de la plataforma de video, expresa la "seria preocupación" del grupo de defensa de la niñez Fairplay por la propagación de videos generados por IA tanto en YouTube como en YouTube Kids.

"El contenido AI Slop perjudica el desarrollo de los niños al distorsionar su sentido de la realidad, saturar sus procesos de aprendizaje y secuestrar su atención, extendiendo así el tiempo en línea y desplazando actividades fuera de línea necesarias para su desarrollo saludable", dice la carta.

Añade que "estos daños son particularmente agudos en los niños pequeños".

Contenido basura y "pudrición cerebral"

La carta insta a YouTube a etiquetar claramente todo el contenido generado por IA y a prohibir cualquier contenido generado por IA en YouTube Kids.

También proponen impedir que se recomienden videos generados por IA a usuarios menores de 18 años e implementar una opción para que los padres puedan desactivar el contenido generado por IA incluso si su hijo lo busca.

La carta está firmada por 135 organizaciones, entre ellas la Federación Estadounidense de Maestros y la Asociación Estadounidense de Consejería, y alrededor de 100 expertos individuales como Jonathan Haidt, autor de "The Anxious Generation". 

Gran parte de este contenido generado por IA es de ritmo acelerado, con colores brillantes, música animada y títulos llamativos diseñados para captar la atención (el conocido clickbait) de los espectadores jóvenes, detalla la carta.

Ha crecido un movimiento en línea contra el contenido generado por IA, particularmente cuando parece o se siente de baja calidad o se inclina hacia el "brainrot", término que literalmente significa "pudricion cerebral" y que se refiere a contenido que además es absurdo, repetitivo.

Lo límites existen: YouTube 

El portavoz Boot Bullwinkle indicó en un comunicado que YouTube tiene "altos estándares para el contenido en YouTube Kids, incluido limitar el contenido generado por IA en la aplicación a un pequeño conjunto de canales de alta calidad".

"También ofrecemos a los padres la opción de bloquear canales. En todo YouTube, priorizamos la transparencia cuando se trata de contenido de IA, etiquetando el contenido de nuestras propias herramientas de IA y exigiendo a los creadores que revelen contenido realista generado por IA".

La política actual de YouTube sobre contenido generado por IA exige que los creadores revelen cuando el contenido "realista" se realiza con medios alterados o sintéticos, incluida la IA generativa.

Sin embargo, no se exige a los creadores que lo revelen cuando la IA generativa se utiliza para crear contenido que es claramente irreal, incluidos videos animados y aquellos con efectos especiales.

YouTube agregó que está trabajando activamente en el desarrollo de etiquetas para YouTube Kids.

Niños a su suerte

En su carta, Fairplay sostiene que la política de divulgación voluntaria y lo que considera una definición "extremadamente limitada" de contenido alterado y sintético hacen que los niños sigan viendo una avalancha de videos generados por IA que no están etiquetados como tales.

También argumentan que muchos niños que ven videos de YouTube aún no pueden leer o comprender algo como una divulgación sobre IA. Eso deja a los niños "a su suerte o a sus padres jugando al golpea-al-topo", señala la carta.

La campaña de Fairplay llega poco después de que el fondo AI Futures Fund de Google invirtiera un millón de dólares en Animaj, un estudio de animación con IA que hace videos para niños y atrae cifras de audiencia asombrosamente altas, según Bloomberg.

La campaña sigue a un veredicto histórico en un juicio por adicción a las redes sociales, en el que un jurado de California determinó que YouTube diseñó su plataforma para enganchar a usuarios jóvenes sin preocuparse por su bienestar. Meta también fue considerada responsable por los mismos cargos que YouTube en el mismo caso.

Rachel Franz, directora del programa de Fairplay "Young Children Thrive Offline", manifestó en un comunicado: "Acercar AI Slop a niños pequeños es solo otra prueba de cómo YouTube y YouTube Kids están diseñados para maximizar el tiempo en línea de los niños, incluidos los bebés".

"La AI Slop hipnotiza a los niños pequeños, dificultando que se despeguen de sus pantallas y pasen a actividades esenciales como el juego, el sueño y la interacción social. Además, el algoritmo de YouTube hace imposible que los niños eviten la basura de IA", añade.

Latinus

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Entre la placa y la copa: cuando la autoridad olvida el uniforme

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De acuerdo con los datos que han trascendido, una mujer identificada como Karen resultó lesionada por proyectil de arma de fuego, en un incidente donde fue detenido César, señalado como instructor de la Secretaría de Seguridad Pública estatal, a quien se atribuyen las detonaciones. Además, se ha mencionado que la propia lesionada estaría adscrita al área de Operaciones Estratégicas de la Fiscalía y que también portaba un arma.

Más allá de lo que determinen las investigaciones, el caso exhibe una problemática recurrente: la aparente normalización de que elementos con responsabilidades sensibles frecuenten establecimientos nocturnos portando armas de cargo. No se trata de cuestionar la vida personal de los funcionarios, sino de subrayar la enorme responsabilidad que implica portar un arma bajo el respaldo del Estado.

El uniforme aunque no siempre sea visible representa una investidura permanente. La capacitación, el rango o la pertenencia a áreas estratégicas no son distintivos menores; son una encomienda que exige disciplina incluso fuera del horario laboral. El consumo de alcohol y el manejo de armas es una combinación que, por sí misma, debería encender alertas institucionales.

Este tipo de episodios golpea directamente la confianza ciudadana. 

La percepción pública se deteriora cuando quienes tienen la tarea de proteger terminan protagonizando situaciones de riesgo. 

La exigencia social no es extraordinaria: protocolos claros, supervisión efectiva y consecuencias cuando estos se incumplen.

Si las instituciones buscan credibilidad, deben asumir que la transparencia no es opcional. La sociedad espera investigaciones imparciales, deslinde de responsabilidades y, sobre todo, medidas que eviten que hechos similares se repitan.

Porque cuando la autoridad se involucra en actos que ponen en peligro a terceros, el problema deja de ser individual y se convierte en institucional. Y ahí, el silencio o la tibieza no son opciones.

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