
El presidente de Campesinos Unidos de Sinaloa, Baltazar Valdez Armentía, señaló que el campo está en un “punto de quiebre” luego del fracaso en las negociaciones con el gobierno federal el pasado 1° de abril, y apuntó que las autoridades solo buscan retrasar una mesa de diálogo con la presidenta, Claudia Sheinbaum Pardo.
En entrevista para La Jornada, Valdez Armentía, indicó que agricultores del Frente Nacional para el Rescate del Campo Mexicano (FNRCM), y miembros de la Asociación Nacional Transportista (ANTAC), sostuvieron una reunión con Carlos Augusto Morales, secretario particular de Sheinbaum, sin embargo, acusó que no hubo respuestas concretas ni el cumplimiento de acuerdos previamente firmados.
“El problema es estructural y no se está atendiendo, nos ofrecen apoyos que no resuelven la crisis”, señaló el dirigente de la FNRCM.
El líder agrícola detalló que a la problemática del campo se suma un incremento de hasta el 55 por ciento en el costo de fertilizantes, así como un alza en el precio del diésel, consecuencia de la guerra entre Estados Unidos e Irán.
Asimismo, insistió en la necesidad de replantear el modelo agroalimentario del país, al considerar que el actual esquema, derivado del T-MEC, ha debilitado la producción nacional frente a importaciones extranjeras.
“El libre mercado no ha beneficiado al productor mexicano, hoy estamos en riesgo de depender totalmente de las importaciones de alimentos, lo que vulnera la soberanía nacional”, advirtió.
En este contexto, confirmaron bloqueos de carreteras y casetas en al menos 20 estados el día de mañana y no descartan protestas en el marco de la Copa Mundial de la FIFA 2026 para generar presión política al gobierno de México.
“No quisiéramos llegar a eso, pero si no hay solución, tendríamos que visibilizar el problema a nivel internacional, incluso interfiriendo en un evento de tal magnitud”, apuntó el presidente de Campesinos Unidos de Sinaloa.
Finalmente, realizó un llamado a la titular del Ejecutivo para remarcar que no son enemigos del Estado y que velan por la estabilidad agroalimentaria del país que hoy se encuentra en peligro, “cuando falta alimento o suben los precios, se rompe la paz social, lo que es un riesgo real”, concluyó.