
La empresa TResearch International informó que, ayer, en nuestro país se registraron 54 homicidios dolosos; una cifra con la que, el gobierno de la presidenta Claudia Sheinbaum, acumula 14 mil 725 casos de este delito.
De acuerdo con la empresa experta en estadística, de esos 54 homicidios, 6 se registraron en Jalisco y otros tantos en Sinaloa, entidades que ocuparon el primer lugar a nivel nacional, por el número de víctimas.
En una segunda posición, se colocaron tanto Baja California y Veracruz, con 5 homicidios en cada una de estas entidades.
También, se dio a conocer que, antier, el número de asesinatos contabilizados fue de 69 y que, hace tres y cinco días, las cifras fueron de 40 y 59, respectivamente.
Con ese acumulado a la actual administración Federal, se le ha estimado un promedio de 76 homicidios dolosos diarios.

México enfrenta una epidemia crítica de sarampión que comenzó en Chihuahua el 14 de febrero y a un año con presencia en los 32 estados y el mayor número de casos en América.
Esto es consecuencia directa de casi dos décadas de abandono en las políticas de vacunación, además que hace tres sexenios, millones de mexicanos, entre niños, adolescentes y adultos dejaron de vacunarse.
Fueron en los gobiernos del PAN, PRI y Morena en que se dejaron de aplicar 22.5 millones de dosis, cayendo por debajo del 95% de cobertura requerido.
A esto se le suma la desaparición de las Semanas Nacionales de Salud y la escasez de biológicos que permitieron que un brote inicial en Chihuahua.
Se advierte una escalada por la movilidad masiva por la próxima Copa Mundial de Fútbol, coloca al país en una situación de vulnerabilidad internacional, bajo la vigilancia de organismos como la OPS.
Actualmente hay siete mil 131 casos y 24 defunciones por sarampión, cifra que lo coloca como la nación con más casos y muertes de sarampión en América.

La pinta de bardas con promoción personalizada de personajes políticos sigue saturando el Estado, en un adelantado proceso electoral de destapes simulados, donde la imagen urbana de las ciudades se ha visto ya muy contaminada visualmente,
Esta promoción ya ha escalado a una "guerra de grafiteros políticos", quienes bajo el mando de la languidecida legislación electoral han hecho y desecho a su antojo con las bardas, ya no sólo en avenidas de mayor concurrencia, sino también dentro de las colonias.
No sólo es la expresión "barda que ven, barda de vandalizan", sino que pintan sobre las que ya están rayadas para tapar la promoción de rivales, sino que ahora se yuxtaponen para contrastar estilos, colores, mensajes, originalidad o limitaciones.
Ya no sólo son las de Amor por Chihuahua de Ariadna Montiel, las de Cruzando Chihuahua de Cruz Pérez Cuéllar, Rafa Loera, Alfredo Chávez con su nombre o A Darle Chihuahua bajo la excusa de la casa de enlace, sino que ahora hasta personificadas como las recientes de Alan Falomir promocionando "el Cabrito" con la imagen de un chivo con lentes.

México enfrenta una epidemia crítica de sarampión que comenzó en Chihuahua el 14 de febrero y a un año con presencia en los 32 estados y el mayor número de casos en América.
Esto es consecuencia directa de casi dos décadas de abandono en las políticas de vacunación, además que hace tres sexenios, millones de mexicanos, entre niños, adolescentes y adultos dejaron de vacunarse.
Fueron en los gobiernos del PAN, PRI y Morena en que se dejaron de aplicar 22.5 millones de dosis, cayendo por debajo del 95% de cobertura requerido.
A esto se le suma la desaparición de las Semanas Nacionales de Salud y la escasez de biológicos que permitieron que un brote inicial en Chihuahua.
Se advierte una escalada por la movilidad masiva por la próxima Copa Mundial de Fútbol, coloca al país en una situación de vulnerabilidad internacional, bajo la vigilancia de organismos como la OPS.
Actualmente hay siete mil 131 casos y 24 defunciones por sarampión, cifra que lo coloca como la nación con más casos y muertes de sarampión en América.

La pinta de bardas con promoción personalizada de personajes políticos sigue saturando el Estado, en un adelantado proceso electoral de destapes simulados, donde la imagen urbana de las ciudades se ha visto ya muy contaminada visualmente,
Esta promoción ya ha escalado a una "guerra de grafiteros políticos", quienes bajo el mando de la languidecida legislación electoral han hecho y desecho a su antojo con las bardas, ya no sólo en avenidas de mayor concurrencia, sino también dentro de las colonias.
No sólo es la expresión "barda que ven, barda de vandalizan", sino que pintan sobre las que ya están rayadas para tapar la promoción de rivales, sino que ahora se yuxtaponen para contrastar estilos, colores, mensajes, originalidad o limitaciones.
Ya no sólo son las de Amor por Chihuahua de Ariadna Montiel, las de Cruzando Chihuahua de Cruz Pérez Cuéllar, Rafa Loera, Alfredo Chávez con su nombre o A Darle Chihuahua bajo la excusa de la casa de enlace, sino que ahora hasta personificadas como las recientes de Alan Falomir promocionando "el Cabrito" con la imagen de un chivo con lentes.
