Un comentario sobre la elección del CDM PAN

Acción Nacional es el partido político más democrático de México. Me atrevo a decir que la democracia en nuestro país no se explica sin el PAN. Desde su fundación, en 1939, las mujeres y los hombres que han formado parte de este instituto político tienen muy claro que: “La democracia no es el peligro, la democracia es la oportunidad” como atinadamente señaló Carlos Castillo Peraza. 

En este contexto, me gustaría hablar de la publicación de la convocatoria para la renovación del Comité Directivo Municipal en Chihuahua, un Comité al que yo le tengo un especial afecto porque mi andar en Acción Nacional, igual que el de muchas y muchos, inició ahí, en la avenida Ocampo de esta ciudad, y también por supuesto porque tuve el gran honor de que las y los panistas de nuestro municipio me eligiera como su presidente para el periodo 2019-2021. 

De esos años solo tengo recuerdos gratos. El contacto con la militancia, la posibilidad de participar en una elección tan compleja a través de un cargo de dirección de nuestro partido también fue una experiencia sumamente enriquecedora que me hizo entender que el Comité Directivo Municipal del PAN debe ser siempre un órgano con el firme propósito de ofrecerle soluciones a las y los militantes. 

Por eso, con la publicación de esta convocatoria es muy importante que todas y todos los panistas de Chihuahua entendamos el llamado que nos están haciendo a ejercer nuestra democracia entendiéndola como la posibilidad que tenemos para dialogar y establecer acuerdos para el beneficio de todas y todos. La democracia es la oportunidad que en Acción Nacional día con día tenemos para consensar, para dialogar, para definir el rumbo que queremos tomar como partido político y, por supuesto, para votar.

Cada uno de nuestros procesos internos es, en sí mismo, una prueba de nuestra vocación como partido y de nuestro compromiso con la sociedad; son un diferenciador muy, muy importante con los demás partidos políticos y es, también, un llamado a la reflexión. Ningún partido político tiene una historia tan rica, tan sólida, tan impoluta y tan democrática como Acción Nacional. Debemos mantenerla en alto. 

A las y los militantes que decidan participar como candidatas y candidatos el llamado es a la madurez, al trabajo, al diálogo y a la ponderación del interés de todas y todos, del PAN y de Chihuahua antes que una aspiración personal. Una vez hagan oficial su aspiración estaremos en condiciones de conocer su propuesta, su perfil y emitir una opinión, por lo pronto, a gastar suela, sudor y saliva, como sabemos hacer las y los panistas de Chihuahua y de México que nunca dejaremos de luchar para lograr una patria ordenada y generosa. 

Lic. Francisco “Paco” Navarro.

Tips al momento

Entre la placa y la copa: cuando la autoridad olvida el uniforme

La información que continúa surgiendo sobre el zafarrancho ocurrido al exterior del bar La 4 vuelve a colocar sobre la mesa un tema que incomoda, pero que no puede ignorarse: el actuar de servidores públicos encargados de la seguridad que, lejos de conducirse con responsabilidad, terminan involucrados en hechos de violencia mientras se encontraban en un entorno de consumo de alcohol.

De acuerdo con los datos que han trascendido, una mujer identificada como Karen resultó lesionada por proyectil de arma de fuego, en un incidente donde fue detenido César, señalado como instructor de la Secretaría de Seguridad Pública estatal, a quien se atribuyen las detonaciones. Además, se ha mencionado que la propia lesionada estaría adscrita al área de Operaciones Estratégicas de la Fiscalía y que también portaba un arma.

Más allá de lo que determinen las investigaciones, el caso exhibe una problemática recurrente: la aparente normalización de que elementos con responsabilidades sensibles frecuenten establecimientos nocturnos portando armas de cargo. No se trata de cuestionar la vida personal de los funcionarios, sino de subrayar la enorme responsabilidad que implica portar un arma bajo el respaldo del Estado.

El uniforme aunque no siempre sea visible representa una investidura permanente. La capacitación, el rango o la pertenencia a áreas estratégicas no son distintivos menores; son una encomienda que exige disciplina incluso fuera del horario laboral. El consumo de alcohol y el manejo de armas es una combinación que, por sí misma, debería encender alertas institucionales.

Este tipo de episodios golpea directamente la confianza ciudadana. 

La percepción pública se deteriora cuando quienes tienen la tarea de proteger terminan protagonizando situaciones de riesgo. 

La exigencia social no es extraordinaria: protocolos claros, supervisión efectiva y consecuencias cuando estos se incumplen.

Si las instituciones buscan credibilidad, deben asumir que la transparencia no es opcional. La sociedad espera investigaciones imparciales, deslinde de responsabilidades y, sobre todo, medidas que eviten que hechos similares se repitan.

Porque cuando la autoridad se involucra en actos que ponen en peligro a terceros, el problema deja de ser individual y se convierte en institucional. Y ahí, el silencio o la tibieza no son opciones.

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De acuerdo con los datos que han trascendido, una mujer identificada como Karen resultó lesionada por proyectil de arma de fuego, en un incidente donde fue detenido César, señalado como instructor de la Secretaría de Seguridad Pública estatal, a quien se atribuyen las detonaciones. Además, se ha mencionado que la propia lesionada estaría adscrita al área de Operaciones Estratégicas de la Fiscalía y que también portaba un arma.

Más allá de lo que determinen las investigaciones, el caso exhibe una problemática recurrente: la aparente normalización de que elementos con responsabilidades sensibles frecuenten establecimientos nocturnos portando armas de cargo. No se trata de cuestionar la vida personal de los funcionarios, sino de subrayar la enorme responsabilidad que implica portar un arma bajo el respaldo del Estado.

El uniforme aunque no siempre sea visible representa una investidura permanente. La capacitación, el rango o la pertenencia a áreas estratégicas no son distintivos menores; son una encomienda que exige disciplina incluso fuera del horario laboral. El consumo de alcohol y el manejo de armas es una combinación que, por sí misma, debería encender alertas institucionales.

Este tipo de episodios golpea directamente la confianza ciudadana. 

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