Hoy será visible la alineación planetaria, un fenómeno único que volverá hasta 2040

Este viernes, el cielo brindará un espectáculo astronómico que podrá apreciarse en México y diversas partes del mundo. Durante el ocaso, se alinearán en el firmamento siete planetas: Mercurio, Venus, Marte, Júpiter, Saturno, Neptuno y Urano, en un evento conocido como "desfile de planetas", el cual no volverá a repetirse hasta el año 2040.

Alfredo Manríquez Rangel, astrofísico y divulgador científico, detalló que este fenómeno puede ser representado por el Mecanismo de Anticitera Monumental, una réplica de un antiguo artefacto de bronce con engranajes que permitía anticipar fenómenos celestes. Considerado la primera computadora analógica de la historia, este mecanismo ha sido reconstruido por un equipo de investigadores de la Universidad de Sonora en colaboración con la Relojería Olvera.

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“Los planetas se mueven alrededor del Sol a distintas velocidades y, en ocasiones, coinciden en posiciones que los hacen visibles desde la Tierra. Durante los primeros meses del año, varios de ellos han podido observarse al atardecer, pero este viernes se alinearán siete planetas junto con la Luna, desde el ocaso hasta el anochecer”, explicó Manríquez Rangel.

El Mecanismo de Anticitera Monumental, construido con péndulos, engranajes y manecillas, permite visualizar la ubicación de los planetas en relación con el horizonte, reflejando con exactitud la alineación de este viernes, en la que los astros se distribuirán en el cielo a 170 grados.

En la Ciudad de México y otras zonas del centro del país, el evento podrá apreciarse entre las 18:40 y las 19:20 horas, mientras que en el noroeste del territorio nacional, con horario del Pacífico, será visible desde las 18:20 hasta las 18:50 horas.

Para disfrutar mejor del fenómeno, se recomienda buscar lugares elevados, alejados de obstáculos como edificios y árboles, y con la menor contaminación lumínica posible. Además, es esencial que el cielo esté despejado de nubes para garantizar una visibilidad óptima. También es importante considerar el horario del ocaso y las características geográficas de cada localidad.

De los siete planetas alineados, cuatro podrán verse sin necesidad de instrumentos: Mercurio, Venus, Marte y Júpiter. Saturno, en cambio, será más complicado de distinguir debido a su baja posición en el horizonte. Para observar Urano y Neptuno, los astrónomos aconsejan el uso de telescopios.

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Anticitera 

El Mecanismo de Anticitera original fue hallado en 1901 por buceadores en la isla griega del mismo nombre. Se estima que fue fabricado hace aproximadamente 2 mil 200 años, en el siglo II a.C. La versión monumental ubicada en la Universidad de Sonora fue desarrollada con el respaldo de la Universidad Nacional Kapodistríaca de Atenas y con la manufactura de la empresa Relojes Olvera III Generación. Su objetivo es fomentar la formación de científicos, facilitar la enseñanza de la astronomía y contribuir a diversas investigaciones.

Este dispositivo permite visualizar el movimiento de los planetas, la Luna y el Sol desde una perspectiva geocéntrica, tal como se concebía el universo en la antigüedad. Sus manecillas no solo indican la hora y el calendario, sino que también muestran constelaciones, eclipses, otros eventos astronómicos e incluso los ciclos olímpicos.

Mientras que el mecanismo original, recuperado del fondo marino en fragmentos cubiertos de algas y corales, tiene dimensiones comparables a una caja de zapatos (34 centímetros de ancho, 18 de profundidad y 9 de altura), la réplica monumental de la Universidad de Sonora es diez veces más grande.

Para su reconstrucción, los científicos emplearon tecnología avanzada, como rayos X y tomografías, con el fin de analizar el interior del mecanismo, recrear sus componentes y completar las secciones que no fueron terminadas en su época.

Actualmente, el Mecanismo de Anticitera original, exhibido en el Museo de Atenas, sigue despertando el interés de los expertos. Un estudio reciente de la Universidad de Glasgow, basado en análisis bayesianos, reveló que el dispositivo poseía entre 354 y 355 perforaciones, lo que indica que seguía el calendario lunar griego en lugar del calendario solar egipcio de 365 días, como se pensaba anteriormente.

Con información de Informador.mx

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De acuerdo con los datos que han trascendido, una mujer identificada como Karen resultó lesionada por proyectil de arma de fuego, en un incidente donde fue detenido César, señalado como instructor de la Secretaría de Seguridad Pública estatal, a quien se atribuyen las detonaciones. Además, se ha mencionado que la propia lesionada estaría adscrita al área de Operaciones Estratégicas de la Fiscalía y que también portaba un arma.

Más allá de lo que determinen las investigaciones, el caso exhibe una problemática recurrente: la aparente normalización de que elementos con responsabilidades sensibles frecuenten establecimientos nocturnos portando armas de cargo. No se trata de cuestionar la vida personal de los funcionarios, sino de subrayar la enorme responsabilidad que implica portar un arma bajo el respaldo del Estado.

El uniforme aunque no siempre sea visible representa una investidura permanente. La capacitación, el rango o la pertenencia a áreas estratégicas no son distintivos menores; son una encomienda que exige disciplina incluso fuera del horario laboral. El consumo de alcohol y el manejo de armas es una combinación que, por sí misma, debería encender alertas institucionales.

Este tipo de episodios golpea directamente la confianza ciudadana. 

La percepción pública se deteriora cuando quienes tienen la tarea de proteger terminan protagonizando situaciones de riesgo. 

La exigencia social no es extraordinaria: protocolos claros, supervisión efectiva y consecuencias cuando estos se incumplen.

Si las instituciones buscan credibilidad, deben asumir que la transparencia no es opcional. La sociedad espera investigaciones imparciales, deslinde de responsabilidades y, sobre todo, medidas que eviten que hechos similares se repitan.

Porque cuando la autoridad se involucra en actos que ponen en peligro a terceros, el problema deja de ser individual y se convierte en institucional. Y ahí, el silencio o la tibieza no son opciones.

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