Asegura transportes Alcosa que entregó todos los vídeos de Debanhi a la Fiscalía

Entre quienes declararon desconfiar de los videos y que además indicaba que se “brincaba” 12 minutos una grabación, se encuentra el padre de la joven desaparecida

Este día, la empresa transportista Alcosa emitió un comunicado luego de que diversas fuentes dieran a conocer que la empresa no entregó los videos completos y que hay saltos de tiempo.

Entre quienes declararon desconfiar de los videos y que además indicaba que se “brincaba” 12 minutos una grabación, se encuentra el padre de la joven desaparecida.

En el documento, que enseguida se comparte, la compañía asegura que entregó a las autoridades todo el material videograbado que tenían.

COMUNICADO ÍNTEGRO DE ALCOSA:

Nuestro cliente, TRANSPORTES INTERNACIONALES ALCOSA, S.A. DE C.V., emite por nuestro conducto el siguiente comunicado con relación al caso de Debanhi Susana Escobar Bazaldúa.

Desde el primer momento en que la empresa fue contactada por las autoridades ha brindado total apoyo a las investigaciones, por lo que resulta falso que no se haya entregado la totalidad de las videograbaciones de las cámaras de seguridad con las que cuenta la empresa, así como el hecho de que estos pudieran estar manipulados.

A continuación, se relata toda la cooperación e información que la empresa ha brindado a las autoridades y a la familia de Debanhi:

1. El lunes 11 de abril, técnicos de la Fiscalía General de Justicia del Estado, acudieron a laempresa con equipos propios, monitores y sistemas de grabación, a obtener de laempresa todos los videos con los que se cuentan de la noche de los hechos. Dichostécnicos recopilaron copia de todo y se lo llevaron para analizarlo con detenimiento ensus oficinas.

2. El mismo día fueron proporcionados los nombres de todo el personal y de las personasque estuvieron en la empresa esa noche, particularmente del guardia de seguridad y losoperadores de los tracto camiones TR31 y TR35.

3. El miércoles 13 de abril por la mañana fueron llevados a declarar a las oficinas de laautoridad (entre otros) los operadores de los camiones antes mencionados y el guardiade seguridad que estuvieron presentes la madrugada del 09 de abril, quienes fueronliberados después de que se les recabara su declaración y se les realizaran pruebaspsicológicas por parte de peritos de la Fiscalía.

4. El lunes 18 de abril, la empresa fue contactada por personal de la Fiscalía General deJusticia del Estado, solicitando el acceso a sus instalaciones para realizar una inspeccióncon el fin de recabar datos de prueba para la investigación, señalando que la empresales dio acceso total aún cuando no contaban con orden de cateo.

5. La única condición que puso la empresa a la Fiscalía para llevar a cabo su inspecciónfue que estuvieran presentes los padres de Debanhi, para que ellos mismos advirtierande primera mano toda la información que fuera surgiendo en la inspección.

Mario Escobar y Dolores Bazaldúa padres de Debanhi, estuvieron presentes durantetodo el tiempo que duró la inspección y fueron acompañados por personal de laComisión Local de Búsqueda de Personas Desaparecidas. A todos se les dio acceso aldomicilio de Alcosa a fin de garantizar la transparencia de la diligencia.

6. El día de la inspección le fueron mostrados a los padres de Debanhi los videos con losque cuenta la empresa. En uno de ellos se observa que la joven se acerca a la ventanillade la caseta de vigilancia de la empresa, pero al no estar presente el guardia en esemomento, ella se retira inmediatamente del lugar.

7. Desafortunadamente a las 04:30 horas en que Debanhi se acercó a la ventanilla de lacaseta de vigilancia, el guardia no se encontraba presente porque estaba despachandoa un tracto camión (TR31) que saldría de la empresa minutos después, situación que escomprobable con los videos de vigilancia.

8. Las otras cámaras de la empresa ya no logran captar qué pasó con Debanhi después deque se retirara de la caseta, porque la única cámara que pudo haber dado informaciónestaba obstruida por un tracto camión que en ese momento realizaba maniobras en lospatios de la empresa.

9. Ahora bien, el padre de Debanhi al ver los videos advirtió que existen saltos en las horasde grabación, lo anterior es cierto pero responde al hecho de que el DVR (grabadora devideo digital) con el que cuenta la empresa sólo graba cuando las cámaras adviertenmovimiento.

Dada la inquietud que esto generaba a los padres de Debanhi, en ese mismo momentose llevaron a cabo distintas pruebas para corroborar que el DVR únicamente grabacuando existe un movimiento, lo cual ellos mismos verificaron y confirmaron, al igual queel Fiscal encargado de la inspección.

Además, para tranquilidad de la familia fue ofrecido en ese momento que las autoridadesse llevaran el dispositivo de grabación y determinaran si el mismo había sido manipulado,a lo que el Fiscal encargado de la inspección se negó al afirmar que ya tenían todo loque necesitaban de las grabaciones.

10. El DVR sigue estando a disposición de las autoridades para que realicen las pruebaspertinentes y determinen si fue manipulado.

11. También se mostró a los padres de Debanhi y se entregó a las autoridades lasgrabaciones que realiza el sistema de monitoreo GPS a las unidades de la empresa, en ellas se advierte que los tracto camiones que salieron de la empresa la madrugada de los hechos no se detuvieron sino hasta cuando llegaron a una lejana gasolinera a cargar combustible.

12. De igual forma, se realizaron pruebas periciales (en presencia de los padres de Debanhi)a las unidades TR31 y TR35, sin que se obtuvieran datos de que la joven desaparecidahaya estado en alguna de ellas.

Asimismo, durante las largas horas que duró la inspección a la empresa ALCOSA, seproporcionaron (con cargo a la empresa) alimentos e hidratación a los padres de Debanhi y a sus acompañantes a fin de que estuvieran en perfectas condiciones de entender los hechos y datos que arrojaran las investigaciones.

Por todo ello, consideramos injustas las afirmaciones que involucran a ALCOSA en ladesaparición de Debanhi Susana Escobar Bazaldúa, pues desde el primer momento y hasta la fecha se ha apoyado a las autoridades y padres de la joven en el esclarecimiento de los hechos.

ALCOSA se une a la pena de la familia Escobar Bazaldúa y a la indignación de la sociedad por los trágicos hechos y refrenda nuevamente su total apoyo en las investigaciones que lleva a cabo la Fiscalía General de Justicia del Estado de Nuevo León.

A 22 de abril de 2022

Con información de Vanguardia

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De acuerdo con los datos que han trascendido, una mujer identificada como Karen resultó lesionada por proyectil de arma de fuego, en un incidente donde fue detenido César, señalado como instructor de la Secretaría de Seguridad Pública estatal, a quien se atribuyen las detonaciones. Además, se ha mencionado que la propia lesionada estaría adscrita al área de Operaciones Estratégicas de la Fiscalía y que también portaba un arma.

Más allá de lo que determinen las investigaciones, el caso exhibe una problemática recurrente: la aparente normalización de que elementos con responsabilidades sensibles frecuenten establecimientos nocturnos portando armas de cargo. No se trata de cuestionar la vida personal de los funcionarios, sino de subrayar la enorme responsabilidad que implica portar un arma bajo el respaldo del Estado.

El uniforme aunque no siempre sea visible representa una investidura permanente. La capacitación, el rango o la pertenencia a áreas estratégicas no son distintivos menores; son una encomienda que exige disciplina incluso fuera del horario laboral. El consumo de alcohol y el manejo de armas es una combinación que, por sí misma, debería encender alertas institucionales.

Este tipo de episodios golpea directamente la confianza ciudadana. 

La percepción pública se deteriora cuando quienes tienen la tarea de proteger terminan protagonizando situaciones de riesgo. 

La exigencia social no es extraordinaria: protocolos claros, supervisión efectiva y consecuencias cuando estos se incumplen.

Si las instituciones buscan credibilidad, deben asumir que la transparencia no es opcional. La sociedad espera investigaciones imparciales, deslinde de responsabilidades y, sobre todo, medidas que eviten que hechos similares se repitan.

Porque cuando la autoridad se involucra en actos que ponen en peligro a terceros, el problema deja de ser individual y se convierte en institucional. Y ahí, el silencio o la tibieza no son opciones.

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