Excluyen a NL y Tamaulipas en reapertura de ganado; Coahuila si está contemplado por EU

Mientras Sonora, Chihuahua e inclusive Coahuila están contemplados por Estados Unidos para una posible reapertura parcial a las importaciones bovinas, Nuevo León y Tamaulipas se quedarían atrás por el gusano barrenador, advirtieron especialistas.

Y es que la mosca parasitaria está volando y reproduciéndose en la región, con cinco casos acumulados en Nuevo León, desde septiembre pasado, y 111 en Tamaulipas, desde diciembre, según el conteo hasta el miércoles del Servicio Nacional de Sanidad, Inocuidad y Calidad Agroalimentaria (Senasica).

Con dos casos de presunta transmisión local de la larva en Nuevo León, presentados esta semana y la pasada, y Tamaulipas prácticamente invadido de contagios desde principios de año, la reactivación de los envíos de reses desde estos dos estados estarÌa descartada.

El pasado 28 de marzo, Estados Unidos insinuó que podría abrir próximamente el puerto terrestre de Arizona-Sonora, en Agua Prieta, a donde todavía no ha llegado la plaga, de acuerdo con lo adelantado a ganaderos estadounidenses por su Secretaria de Agricultura, Brooke Rollins.

”El gusano barrenador se mantiene a 800 millas (mil 287 kilómetros) de Arizona, lo que coloca a Agua Prieta como punto inicial probable”, dijo Juan Carlos Anaya, director de Grupo Consultor de Mercados Agrícolas.

”El plazo de dos a cuatro semanas ser· clave para definir la reapertura”, añadió.

A su vez, el especialista en ganadería Alberto Banuet consideró que otros candidatos a una medida similar son Chihuahua y Coahuila, por carecer de infecciones y por su buena relación comercial con Estados Unidos, y adelantó que Nuevo León y Tamaulipas permanecerían bloqueados.

“Estados Unidos está teniendo presiones con los engordadores de Texas (para reabrir las importaciones de México)”, señaló dijo Banuet.

“Eso está ayudando a reabrir parcialmente, lo más alejado posible de los focos de infección.

“Los ganaderos de Sonora y Chihuahua tienen la ventaja de una relación de décadas, no solamente comercial, sino hasta de amistad y familiar”, agregó.

Encima, Nuevo León sigue sin recuperar su permiso de exportación a Estados Unidos, que perdió en el 2023 por deficiencias en la inspección contra la tuberculosis bovina.

Tips al momento

Entre la placa y la copa: cuando la autoridad olvida el uniforme

La información que continúa surgiendo sobre el zafarrancho ocurrido al exterior del bar La 4 vuelve a colocar sobre la mesa un tema que incomoda, pero que no puede ignorarse: el actuar de servidores públicos encargados de la seguridad que, lejos de conducirse con responsabilidad, terminan involucrados en hechos de violencia mientras se encontraban en un entorno de consumo de alcohol.

De acuerdo con los datos que han trascendido, una mujer identificada como Karen resultó lesionada por proyectil de arma de fuego, en un incidente donde fue detenido César, señalado como instructor de la Secretaría de Seguridad Pública estatal, a quien se atribuyen las detonaciones. Además, se ha mencionado que la propia lesionada estaría adscrita al área de Operaciones Estratégicas de la Fiscalía y que también portaba un arma.

Más allá de lo que determinen las investigaciones, el caso exhibe una problemática recurrente: la aparente normalización de que elementos con responsabilidades sensibles frecuenten establecimientos nocturnos portando armas de cargo. No se trata de cuestionar la vida personal de los funcionarios, sino de subrayar la enorme responsabilidad que implica portar un arma bajo el respaldo del Estado.

El uniforme aunque no siempre sea visible representa una investidura permanente. La capacitación, el rango o la pertenencia a áreas estratégicas no son distintivos menores; son una encomienda que exige disciplina incluso fuera del horario laboral. El consumo de alcohol y el manejo de armas es una combinación que, por sí misma, debería encender alertas institucionales.

Este tipo de episodios golpea directamente la confianza ciudadana. 

La percepción pública se deteriora cuando quienes tienen la tarea de proteger terminan protagonizando situaciones de riesgo. 

La exigencia social no es extraordinaria: protocolos claros, supervisión efectiva y consecuencias cuando estos se incumplen.

Si las instituciones buscan credibilidad, deben asumir que la transparencia no es opcional. La sociedad espera investigaciones imparciales, deslinde de responsabilidades y, sobre todo, medidas que eviten que hechos similares se repitan.

Porque cuando la autoridad se involucra en actos que ponen en peligro a terceros, el problema deja de ser individual y se convierte en institucional. Y ahí, el silencio o la tibieza no son opciones.

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De acuerdo con los datos que han trascendido, una mujer identificada como Karen resultó lesionada por proyectil de arma de fuego, en un incidente donde fue detenido César, señalado como instructor de la Secretaría de Seguridad Pública estatal, a quien se atribuyen las detonaciones. Además, se ha mencionado que la propia lesionada estaría adscrita al área de Operaciones Estratégicas de la Fiscalía y que también portaba un arma.

Más allá de lo que determinen las investigaciones, el caso exhibe una problemática recurrente: la aparente normalización de que elementos con responsabilidades sensibles frecuenten establecimientos nocturnos portando armas de cargo. No se trata de cuestionar la vida personal de los funcionarios, sino de subrayar la enorme responsabilidad que implica portar un arma bajo el respaldo del Estado.

El uniforme aunque no siempre sea visible representa una investidura permanente. La capacitación, el rango o la pertenencia a áreas estratégicas no son distintivos menores; son una encomienda que exige disciplina incluso fuera del horario laboral. El consumo de alcohol y el manejo de armas es una combinación que, por sí misma, debería encender alertas institucionales.

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Si las instituciones buscan credibilidad, deben asumir que la transparencia no es opcional. La sociedad espera investigaciones imparciales, deslinde de responsabilidades y, sobre todo, medidas que eviten que hechos similares se repitan.

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