- Entorno nacional y escenario electoral, aproximaciones

Variables / Jacinto Gómez Pasillas

En memoria del Mtro. Iván Porras Domínguez

El domingo 6 de junio se realizarán las elecciones correspondientes al 2021, en un escenario inédito que hace coincidir en una sola jornada de votación las elecciones federales de media gestión para candidatos a Diputados Federales y locales de renovación de los 3 poderes en 15 estados de la república. Entre muchas otras implicaciones esto significa que la ciudadanía votará con base en las percepciones que tengan al presente con relación al desempeño de la administración federal y de las Administraciones Estatales y Municipales de diferentes orígenes partidistas. Sin menoscabo ahora de lo que muestran las encuestas ni de lo que presenten los partidos políticos en su propaganda de campaña; la percepción ciudadana oscilará entre lo que se piense de las gestiones de los gobiernos en cada nivel y lo que se piense del desempeño y actividad pública de las personalidades y sus conductas y expresiones tanto de quienes figuran como cabezas de gobierno, como de quienes figuren como candidatos.

Es previsible que el balance de positivos y negativos individuales de los actores políticos pese igual o más que el balance de las gestiones públicas en las administraciones que encabezan y/o han encabezado.

Lo cierto es que en el ambiente político-social polarizado que caracteriza la actual coyuntura electoral en nuestro país, lo más probable es que  predominen las tendencias de voto visceral y/o voto emotivo sobre el voto razonado (que es el deseable en una democracia), y esto sin duda va a repercutir en el contraste de tendencias electorales entre regiones geográficas y zonas de desarrollo socio-económico.

En una elección federal de media gestión como la que está en proceso (solo elección para la Cámara de Diputados) lo que está en juego es que permanezca o se incremente la influencia o control del poder Ejecutivo sobre el Legislativo y se dé continuidad en un proyecto de gobierno, o que se proyecten contrapesos políticos que permitan escenarios de negociación, modificaciones y/o ajustes en la gestión de gobierno, que reflejen mejor la pluralidad política y social del país.

Todo gobierno sufre un comprensible desgaste de su imagen y credibilidad conforme avanza su tiempo de gestión. La compleja problemática de la realidad nacional y la incidencia en ella del entorno mundial y de fenómenos imprevistos de diferente orden (como es el caso ahora de la Pandemia,) sean naturales, económicos o políticos, proyecta escenarios de crisis que dificultan y repercuten en todo, sea público, social o privado.

En los 15 Estados en que concurren la elección Federal de renovación para la “Cámara Baja” (Cámara de Diputados) y las elecciones locales de renovación de Poderes Estatales y Municipales, los procesos electorales están desde ahora significando no solo una intensa confrontación de propuestas y candidatos de los diferentes partidos, sino de calificaciones y descalificaciones entre oficialismos y oposiciones, entre partidos políticos y dentro de los propios partidos. Es una pugna en que se intensifican como lugares comunes las imputaciones y Sambenitos entre protagonistas políticos (funcionarios, opositores y entes públicos y privados) que tienen como finalidad influir en la percepción de los ciudadanos para generar descrédito y rechazo a los contrarios.

Este refuego constante y sistemático de señalamientos y prejuicios entre adversarios, afecta claramente la civilidad política, la objetividad de los juicios y la equidad de las contiendas electorales.

Se juega a “bandear” a la Opinión Pública, entre que “Todo se hizo mal en el pasado” y “Todo se hace mal en el presente” y las etiquetas igualmente infamantes de “Chairos” y “Fifís”, lo cual nos recuerda la crisis del tránsito sexenal de 1994 y las frases mutuamente recriminantes de: “Nos dejaron la economía prendida de alfileres” y la respuesta: “¿Para qué se los quitaron?”. O el contraste entre el “¡ya chole!” y el “¡ya basta!” o entre “las culpas del pasado” y “las responsabilidades del presente”. La gente recibe azorada el impacto del lenguaje y las expresiones coloquiales desde los niveles de autoridad por un lado, y por otro el insulto o la agresión verbal escudaba en el anonimato; esto es más notable en las conversaciones electrónicas como los chats y las comunicaciones por redes sociales que derivan desde la ambigüedad y la generalización de las afirmaciones hasta el abuso de las fake news.

Conforme se aproxima el inicio formal de las campañas electorales de partidos y candidatos se agudiza la tendencia a politizar todo por los actores políticos, es decir a “dar orientación y contenido político (positivo o negativo) a acciones, temas, asuntos o personas que normalmente no lo tienen”. En ese sentido “la opinión desplaza al hecho”. Se politiza a las acciones económicas, la justicia, la salud, la educación, la información y análisis político; en suma todo es juzgado o prejuzgado a la luz de los intereses y enfoques de protagonistas y antagonistas en la arena político-electoral.

En un somero ejercicio prospectivo, es de esperar que la elección federal del próximo 6  de junio dé como resultado que la Coalición de Partidos Políticos en torno al Presidente de la República mantenga la mayoría absoluta (más del 50% del total de los legisladores) en la Cámara de Diputados del Congreso de la Unión, pero que no logre obtener la mayoría calificada (dos terceras partes) o mantener su mayoría absoluta con relación al total de integrantes de esa Cámara, y que eso le permita al Poder Ejecutivo Federal  (a través de los partidos que lo apoyan) avanzar en su plan de gobierno y “proyecto de transformación”, con el apoyo legislativo mayoritario en ambas cámaras; pero estaría obligado coyunturalmente a una negociación y acuerdos más constantes y sistemáticos con los legisladores de oposición sobre todo para poder lograr la aprobación de iniciativas de ley que requieran de “mayoría calificada”. (v.g. modificaciones constitucionales). Esto no significaría desdoro ni debilitamiento del Ejecutivo Federal en el ejercicio normal de la relación entre poderes (Ejecutivo y Legislativo) y el juego democrático de pesos y contrapesos  para el logro de objetivos y acciones efectivas de la gobernanza enmarcados en el bien superior del progreso y bienestar de la sociedad sin distingos y equitativamente.

Sin embargo la suma de circunstancias desfavorables o no propicias en el entorno nacional y de acciones y declaraciones polarizantes y/o de confrontación con y entre sectores y organizaciones importantes de la sociedad, hacen más incierto el resultado de las elecciones federales para el Gobierno y Partido en el poder, así como para la oposición, y desde luego también en las elecciones estatales.

Por ello, ante la posibilidad de la pérdida de posiciones que le significaran mayor dificultad o incluso la imposibilidad de sacar adelante los proyectos e iniciativas de ley para su plan de transformación, por el riesgo de que disminuya (e incluso se pierda) su mayoría absoluta (más de la mitad de el total de individuos de la Cámara Baja); el Ejecutivo Federal está apresurando la presentación y aprobación (en su caso) de iniciativas de Ley en temas controvertidos, sensibles pero esenciales para el proyecto de transformaciones del actual régimen, antes que termine el próximo período legislativo, previo a la elección de junio próximo, como son por ejemplo:

  • La iniciativa de reforma Eléctrica (como iniciativa preferente), recién aprobada.
  • La iniciativa de Reforma del Marco Legal para las empresas de Outsourcing. (o Subcontratación).
  • La iniciativa de Reforma para la regulación de las Redes sociales (originada en el Senado y en proceso de consulta en Parlamento abierto).
  • La Disminución y/o desaparición o modificación de Organismos  Públicos Autónomos.

En cuanto al entorno nacional y su afectación por las repercusiones de la Pandemia que padecemos, hay que coincidir en el exhorto que desde muchas páginas editoriales se hace porque la solidaridad social y la civilidad política primen entre Organizaciones y actores de la economía, la política y la administración pública para que el debate, el cotejo de planteamientos y la confrontación de puntos de vista y acciones se den razonada y racionalmente y alejen la polarización y los prejuicios, tanto de los grupos de presión o de interés como de los actores políticos y funcionarios públicos y gobernantes. A estos habría que recordarles la afirmación de Eduardo Frei (político chileno):

“Ningún gobierno, ningún gobernante parte de cero, tiene que asumir realidades que recibe”.

Y de modo general recordar para todos, gobernantes y gobernados, que en el decir y el hacer, todo tiene límites.

Al respecto cabe recordar dos afirmaciones del Dr. José Elías Romero Apis (Abogado constitucionalista):

“Nada es voluntario en el Derecho”

“Lo poco que queda al gusto de cada quien se llama discrecional en el caso del gobernante, y potestativo en el caso del gobernado; en ambos casos es distinto que voluntario.

Tips al momento

Con mensaje se sabría qué militantes de Morena apoyan a su candidato

A través de los mensajes de las redes sociales como el WhatssApp se dio a conocer un promocional del aspirante por Morena, Juan Carlos Loera de la Rosa donde presenta lo que él llama “Mis 5 por Chihuahua”.

Juan Carlos Loera, está promoviendo una cadena para que los contactos de los chats reenvíen a  sus amigos y familiares. Pretende que esta estrategia sea viral y generar comunidad con fines electorales.

Hasta el momento, las campañas llevan activas 15 días, donde el candidato ha recorrido varios municipios y comunidades en el estado de Chihuahua, se ha dicho que está tocando puerta casa por casa con sus brigadas.

Sin embargo esta nueva modalidad virtual de su campaña bien podría medir a los simpatizantes y militantes  de Morena que verdaderamente están con el candidato. No se descartaría les pidan cuentas sobre quiénes sí reenvíen este mensaje.


Vacunas en la Sierra enfrentan una negativa de ciudadanos y delincuencia

¿Cuántas serían las vacunas anticovid que se echaron a perder en la zona serrana del estado de Chihuahua? Pues pobladores de distintas regiones señalaron que muchos  de los residentes en aquellos lugares en su mayoría rarámuris se negaron a que les aplicaran la dosis.

Además en los poblados más cercanos al estado de Sonora, las brigadas de vacunación fueron retenidas por varias horas por grupos armados donde también trascendió que las dosis de vacunas que llevaban se echaron a perder

Todo esto ante una mala organización, en lugar de aplicar en las zonas más concurridas y a los médicos particulares a quienes se les han negado las vacunas

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