México, referente en mejoramiento genético de palma de coco: Agricultura

México es referente en métodos y técnicas de investigación y mejoramiento genético de palma de coco, de ahí que el Instituto Nacional de Investigaciones Forestales, Agrícolas y Pecuarias (INIFAP) capacitó a especialistas de El Salvador para salvaguardar y proteger a esta planta de enfermedades, destacó la Secretaría de Agricultura y Desarrollo Rural.

La dependencia federal resaltó que esta colaboración representa una oportunidad para fortalecer las relaciones bilaterales en materia de agricultura, sanidad, inocuidad e investigación científica.

El especialista del Centro de Investigación Regional Sureste (CIRSE) del INIFAP, Gilbert José Herrera Cool, comentó que la capacitación se enfocó en la formación de material genético resistente de Amarillamiento Letal del Cocotero (ALC) –una de las enfermedades más devastadoras de esa planta.

Dijo que en esa enseñanza se aplicaron técnicas de hibridación conocidas como polinización libre controlada (POLICON) y polinización masal controlada (POLMASCO).

Además, indicó que se impartieron temas relacionados con la selección varietal de ecotipos de cocotero, metodologías de selección de plantas madre, estabilidad en el cultivo, identificación de la receptividad femenina, obtención y dilución de polen del progenitor masculino, polinización manual y pruebas de viabilidad del polen, entre otros.

Consolidan investigaciones 

El Campo Experimental Chetumal ha contribuido sustancialmente al proceso de innovación tecnológica desde 1986, al ofrecer opciones de solución a las problemáticas regionales y al desarrollo productivo, competitivo y sustentable del sector agropecuario.

Y es hoy un referente en técnicas de hibridación en palma de coco y, por ello, el Centro Nacional de Tecnología Agropecuaria y Forestal (CENTA), a través del Ministerio de Agricultura y Ganadería del gobierno de El Salvador, solicitaron a la Agencia Mexicana de Cooperación Internacional para el Desarrollo (AMEXCID) un proyecto de ejecución bilateral para el desarrollo de capacidades técnicas.

Este proyecto inició en 2021 con un curso virtual titulado “Desarrollo Sustentable del Cocotero a través del Mejoramiento Genético”. En 2022, investigadores del INIFAP realizaron una visita técnica a El Salvador para realizar un recorrido en las plantaciones con la finalidad de conocer el germoplasma y sugerir a los técnicos la selección de los parentales aptos para la hibridación.

En una tercera capacitación denominada “Técnicas de Mejoramiento Genético en Palma de Coco”, los especialistas Matilde Cortázar Ríos, María del Carmen Silverio Gómez y Luis Antonio Gálvez Marroquín realizaron cursos en el manejo de semilla híbrida, manejo del almácigo, identificación de planta ilegítima, embolsado, distribución y manejo de plantas.

Al respecto, la Secretaría de Agricultura y Desarrollo Rural destacó que las investigaciones en mejoramiento genético en este cultivo comenzaron a desarrollarse en el Campo Experimental Chetumal en los años ochenta, cuando inició el problema con la enfermedad de Amarillamiento Letal del Cocotero (ALC) que tuvo como consecuencia que grandes poblaciones de palmas empezaran a morir.

De ahí que los investigadores del INIFAP desarrollaron cinco diferentes híbridos de cocoteros –que combinan resistencia al ALC, precocidad y productividad durante los últimos cuarenta años.

Tips al momento

Entre la placa y la copa: cuando la autoridad olvida el uniforme

La información que continúa surgiendo sobre el zafarrancho ocurrido al exterior del bar La 4 vuelve a colocar sobre la mesa un tema que incomoda, pero que no puede ignorarse: el actuar de servidores públicos encargados de la seguridad que, lejos de conducirse con responsabilidad, terminan involucrados en hechos de violencia mientras se encontraban en un entorno de consumo de alcohol.

De acuerdo con los datos que han trascendido, una mujer identificada como Karen resultó lesionada por proyectil de arma de fuego, en un incidente donde fue detenido César, señalado como instructor de la Secretaría de Seguridad Pública estatal, a quien se atribuyen las detonaciones. Además, se ha mencionado que la propia lesionada estaría adscrita al área de Operaciones Estratégicas de la Fiscalía y que también portaba un arma.

Más allá de lo que determinen las investigaciones, el caso exhibe una problemática recurrente: la aparente normalización de que elementos con responsabilidades sensibles frecuenten establecimientos nocturnos portando armas de cargo. No se trata de cuestionar la vida personal de los funcionarios, sino de subrayar la enorme responsabilidad que implica portar un arma bajo el respaldo del Estado.

El uniforme aunque no siempre sea visible representa una investidura permanente. La capacitación, el rango o la pertenencia a áreas estratégicas no son distintivos menores; son una encomienda que exige disciplina incluso fuera del horario laboral. El consumo de alcohol y el manejo de armas es una combinación que, por sí misma, debería encender alertas institucionales.

Este tipo de episodios golpea directamente la confianza ciudadana. 

La percepción pública se deteriora cuando quienes tienen la tarea de proteger terminan protagonizando situaciones de riesgo. 

La exigencia social no es extraordinaria: protocolos claros, supervisión efectiva y consecuencias cuando estos se incumplen.

Si las instituciones buscan credibilidad, deben asumir que la transparencia no es opcional. La sociedad espera investigaciones imparciales, deslinde de responsabilidades y, sobre todo, medidas que eviten que hechos similares se repitan.

Porque cuando la autoridad se involucra en actos que ponen en peligro a terceros, el problema deja de ser individual y se convierte en institucional. Y ahí, el silencio o la tibieza no son opciones.

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